21-01-2024, 08:55 PM
Al pequeña Vergas (se refirió así mismo en masculino) no le gustaron mis risas y recibí una amenaza por su parte. Poco a poco nos fuimos acercando a los dos espadachines misteriosos que no podíamos ver desde lejos, con su amenaza la vicealcaide también nos comentó que esos dos estaban bajo la protección de "alguien" de aquel lugar, pero ese alguien no era el alcaide ¿sería quien nos evaluaría? Lo descubriríamos pronto, supongo. El señor Vergas nos hizo un gesto para detenernos y así lo hicimos, ya me había propasado antes y me había llevado una reprimenda, sería mejor estar en un perfil más bajo, quedándome detrás de Joe, a dos metros de su espalda.
Lo que vimos desde la posición en la que estábamos me dejo alucinada. Una especie de garza y una especie de Jabalí estaban luchando e insultándose mutuamente, buscando al parecer ser "el elegido" ¡eran increíblemente guays y parecían muy fuertes! Todo el miedo que sentía anteriormente se estaba ya disipando, Pippin Down no parecía una prisión (a pesar de los guardias y lo imponente del edificio, y sus estrictas normas) para mí, era el lugar más interesante que había visitado nunca lleno de extraños seres con apariencias extrañas, más que una cárcel, a pesar de los guardias y lo increíble que parecía la prisión, era una especie de parque de atracciones lleno de espectáculos. Ambos seres parecían muy fuertes y rápidos y tenían unas extrañas espadas y posturas de lucha, me pregunto si estaría a su altura, pensé. Estuve a punto de gritar emocionada para animar a mi contendiente favorito, que en aquel momento era aquel tipo extraño con cara de jabalí y que irradiaba molonidad por todos los poros de su piel, pero entonces Vergas les ordeno que cesaran de pelear.
Ellos no hicieron caso y se dispusieron a dar un golpe final, sin dejar de insultarse, al parecer buscaban ser "el elegido",. El elegido para que es algo que desconozco, y ahí estaban, yo estaba ensimismada, los dos lanzaron sus golpes con una velocidad y potencia endiablada y estaban a punto de decidir su batalla, pero de repente se escuchó un golpe y los dos estaban derrotados en el suelo, que había sido dañado como si hubiera habido una explosión en el lugar del combate y esta hubiera acabado con ambos luchadores de un plumazo
No me di cuenta de lo que había pasado hasta que Vergas hablo y les dijo que si iban a poner en peligro las instalaciones se vería obligada a intervenir. De alguna manera, el vicealcaide había acabado con esos dos grandes y extraños guerreros de un solo golpe y en un suspiro, a tal velocidad y fuerza que yo había sido incapaz de ver lo que había pasado.
Trague saliva, aquel pequeño tipo me había amenazado veladamente. De alguna manera ese pequeño ser tenía más fuerza que dos aguerridos espadachines.
Los espadachines se quejaron de que Vergas había sido muy duro con ellos y que tenían la autorización de "su jefe", confirmando Vergas una vez más que ese jefe no era el alcaide y presentándonos de alguna manera como "visita".
-Por mí no se preocupe, señor, ahora mismo estoy flipando en colores con su fuerza, ¿cómo a...?
Pero antes de que pudiera acabar mi frase, empezó a sonar una percusión y la puerta que teníamos enfrente comenzó a abrirse. El jabalí y la garza entonces se emocionaron, alzaron sus puños y empezaron a corear que venía "el King" en una especie de tonadilla que me hizo mucha gracia, tanto que estuve a punto de unirme a la misma, aunque no me la sabia, además no quería que Vergas cumpliera su amenaza, por divertido que pudiera parecer aquella cárcel. Presté atención a esa puerta nerviosa, de momento, solo se veía una luz cegadora. ¿Qué sorpresa nos esperaría ahora? Desde mi posición, estaba casi tan emocionada como aquellos dos bravos luchadores, expectante de lo que traerían aquellos tambores.
resumen
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
