23-01-2024, 03:27 PM
Tras la chapa y enumeración de oficios en los que había trabajado Kevin, mientras Gideon se fumaba un cigarrillo y preguntaba a Siri por su opinión, la chica de la coleta color rosa aclaró que el cartel no se creó para ofrecer un trabajo, sino para llamar la atención a clientes que estuvieran dispuestos a pagar por los servicios de las cazarrecompensas. Kevin se quería morir. Cuando estaba apunto de pedir perdón a la velocidad de la luz. Siri añadió la posibilidad de que alguien como él no les viniera mal.- ¿U-una mente como la mía? ¡No os defraudaré!- Pensaba Kevin con entusiasmo, esperando que la que sería su futura jefa recitara las palabras mágicas: "¡contratado!".
La chica se acercó al hombre trajeado, con una sonrisa algo traviesa dibujada en su cara para preguntarle, seguidamente, si estaría dispuesto a salir al Grand Line. Kevin se puso nervioso como un flan.- ¿Gr-grand Line? ¿¡El mar dónde habitan los mayores peligros del mundo!?- Dirigiendo sus pupilas hacia la izquierda y derecha reiteradamente, se llevó su mano derecha a la barbilla.- ¿¡De-debería aceptar el trabajo a pesar del riesgo que correré?!- Miró entonces a Siri.- E-ella no parece muy fuerte... Pero tiene mucha confianza en si misma... ¡Igual cuenta con una habilidad especial!- Cambió su objetivo a Gideon.- Por otro lado... Gideon intimida mucho más... ¡Además tiene una katana! Se-seguro que es muy diestra con ella...- Por último, miró al techo, frunciendo el ceño.- A-además... ¡No tengo dónde caerme muerto! Este trabajo no es una opción, ¡es una obligación! -
Kevin se inclinó una última vez hacia sus dos jefas, sabía que le habían dicho que no era necesario ser tan formal, pero él era así.- ¡Co-contad conmigo jefas! ¡Se-será un placer trabajar para vosotros!- ¿Un oficinista haciéndose cazarrecompensas? No todos los días se ve algo así... ¡Así daba comienzo a las desventuras de Kevin como miembro de los PirateBusters!
La chica se acercó al hombre trajeado, con una sonrisa algo traviesa dibujada en su cara para preguntarle, seguidamente, si estaría dispuesto a salir al Grand Line. Kevin se puso nervioso como un flan.- ¿Gr-grand Line? ¿¡El mar dónde habitan los mayores peligros del mundo!?- Dirigiendo sus pupilas hacia la izquierda y derecha reiteradamente, se llevó su mano derecha a la barbilla.- ¿¡De-debería aceptar el trabajo a pesar del riesgo que correré?!- Miró entonces a Siri.- E-ella no parece muy fuerte... Pero tiene mucha confianza en si misma... ¡Igual cuenta con una habilidad especial!- Cambió su objetivo a Gideon.- Por otro lado... Gideon intimida mucho más... ¡Además tiene una katana! Se-seguro que es muy diestra con ella...- Por último, miró al techo, frunciendo el ceño.- A-además... ¡No tengo dónde caerme muerto! Este trabajo no es una opción, ¡es una obligación! -
Kevin se inclinó una última vez hacia sus dos jefas, sabía que le habían dicho que no era necesario ser tan formal, pero él era así.- ¡Co-contad conmigo jefas! ¡Se-será un placer trabajar para vosotros!- ¿Un oficinista haciéndose cazarrecompensas? No todos los días se ve algo así... ¡Así daba comienzo a las desventuras de Kevin como miembro de los PirateBusters!
