Notaba como mis pies se hundían en los frágiles y diminutos cuerpos de mis rivales mientras rotaba sobre mi mismo ejerciendo una técnica a la que llamaba “Huracán Cián”. Si alguien me preguntaba obviamente le diría que es de invención propia y que me costó mucho perfeccionarla para hacer mucho daño y ser rápido, pero realmente no era así. En este ataque me inspiré “levemente” en el arte Sacacorchos Ninyeti, un estilo milenario practicado por los héroes ninja metamorfos de los famosos cuentos: “Super Guardabosques Poderosos”. Era muy fan de esas historias, y no podía evitar inspirarme, imitarlas, COPIARLAS. Era la primera vez que usaba el “Huracán Cián”, y aunque no era mi golpe más fuerte, sin duda era el más satisfactorio de usar.
Aterricé en la azotea cuando empezó a sonar de repente el Den Den Mushi, era el Kosax continuando con las indicaciones. Ya estaba todo en su sitio, pero quizá mi actuación aquí arriba había llamado la atención de la gente, y no tardaría en llamar la atención de la Marina. Me asomé por el borde de la azotea y desde mi posición se podía ver como la gente se amontonaba más y más para ver a las personas que habían caído. Mientras miraba por la azotea contesté al Den Den Mushi:
-No soy pajarraco, soy Capitán Plumaje. Respeta los rangos, Jefe K-Besón. -contesté, intentando mantener nuestros nombres en clave, tan importantes para la misión, y tras esta aclaración Aspros nos dijo que ya tenía la llave y que estaba listo, al igual que Jolyne. -Vale, cambio de planes… Bruja Espadachina ve con la Tetas que tiene la llave y llevaos el tesoro. Yo voy a pasearme. -finalicé, cortando la comunicación.
-Es hora de usar mis poderes… -susurré, no muy convencido de tener que hacer uso de mi habilidad más secreta. -Muy bien allévoy. -dije animándome mientras me hundía en el suelo, convirtiendo en líquido el suelo que tocaba mis pies.
En pocos segundos ya me encontraba atravesando planta por planta, como si hubiera cogido un ascensor, este poder me permitía nadar y bucear por superficies, y lo odiaba con todo mi corazón. Yo quería nadar en el mar como hacía en la Isla Ramirals, poder sobrevolar el mar y pescar lanzándome en picado, y ahora podía nada por cualquier sitio menos por el mar, era un asco. Me dirigía hacia el vestíbulo, y en mi camino descendente, como un parpadeo, me crucé con una chica pelirrosa que parecía estar atascada en uno de los conductos de ventilación… ¿Jolyne? Ni idea, esta chica era muy rarita.
Tardé relativamente poco en aparecer en medio del vestíbulo por el techo, y al salir de el acabé encima de una de las mesas donde apostaban dinero los ricachones que allí estaban, con mi peso la mesa cedió rompiéndose en mil pedazos.
-Perdón jeje. -dije mientras veía el caos que se estaba generando dentro. Viré mi cabeza hacia la izquierda y vi a un gordo asqueroso gritando a todo pulmón algo de un “As”. -Oye por qué gritas tanto, ¿estás tonto?
Aterricé en la azotea cuando empezó a sonar de repente el Den Den Mushi, era el Kosax continuando con las indicaciones. Ya estaba todo en su sitio, pero quizá mi actuación aquí arriba había llamado la atención de la gente, y no tardaría en llamar la atención de la Marina. Me asomé por el borde de la azotea y desde mi posición se podía ver como la gente se amontonaba más y más para ver a las personas que habían caído. Mientras miraba por la azotea contesté al Den Den Mushi:
-No soy pajarraco, soy Capitán Plumaje. Respeta los rangos, Jefe K-Besón. -contesté, intentando mantener nuestros nombres en clave, tan importantes para la misión, y tras esta aclaración Aspros nos dijo que ya tenía la llave y que estaba listo, al igual que Jolyne. -Vale, cambio de planes… Bruja Espadachina ve con la Tetas que tiene la llave y llevaos el tesoro. Yo voy a pasearme. -finalicé, cortando la comunicación.
-Es hora de usar mis poderes… -susurré, no muy convencido de tener que hacer uso de mi habilidad más secreta. -Muy bien allévoy. -dije animándome mientras me hundía en el suelo, convirtiendo en líquido el suelo que tocaba mis pies.
En pocos segundos ya me encontraba atravesando planta por planta, como si hubiera cogido un ascensor, este poder me permitía nadar y bucear por superficies, y lo odiaba con todo mi corazón. Yo quería nadar en el mar como hacía en la Isla Ramirals, poder sobrevolar el mar y pescar lanzándome en picado, y ahora podía nada por cualquier sitio menos por el mar, era un asco. Me dirigía hacia el vestíbulo, y en mi camino descendente, como un parpadeo, me crucé con una chica pelirrosa que parecía estar atascada en uno de los conductos de ventilación… ¿Jolyne? Ni idea, esta chica era muy rarita.
Tardé relativamente poco en aparecer en medio del vestíbulo por el techo, y al salir de el acabé encima de una de las mesas donde apostaban dinero los ricachones que allí estaban, con mi peso la mesa cedió rompiéndose en mil pedazos.
-Perdón jeje. -dije mientras veía el caos que se estaba generando dentro. Viré mi cabeza hacia la izquierda y vi a un gordo asqueroso gritando a todo pulmón algo de un “As”. -Oye por qué gritas tanto, ¿estás tonto?
Información bélica
Resumen
![[Imagen: fqQSUZC.png]](https://i.imgur.com/fqQSUZC.png)
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