29-01-2024, 02:31 PM
Mi aviso llegó rápidamente a oídos del capitán, que no dudó ni un segundo en dar rienda suelta a la última fase del plan: el robo del diamante. Oculto tras las puertas del pasillo que desembocaba en el ala este, observaba como el jefe de seguridad, sumergido en una ponzoñosa cólera, me buscaba al grito de “MI AS, MI AS”. No pude evitar bajar la mirada y observar aquellos enormes senos que habían cautivado el corazón del enorme esperpento - Que fácil es la vida con un par de estas, quien lo iba a decir.
A la espera de más señales de la banda, intentaba pasar desapercibido entre el gentío, el caos y la confusión reinantes en la enorme sala de juego. Path se acercaba peligrosamente a mí, pero una inconsciente Triana se abalanzó por el vestíbulo y se interpuso sin quererlo en su camino, a escasos metros de mi posición. Y cuando digo inconsciente, me refiero a que mi nakama desconocía el aberrante apetito voraz por carne fresca de fémina que Path exhumaba por cada poro de su piel. Una belleza como Triana no iba a pasar desapercibida, incluso si un colosal ángel negro atravesase el techo y se dejase caer en pleno centro de la sala. La presencia de ambos resultaba aliviadora, pero sentía que no podía relajarme hasta que el diamante estuviese en nuestro poder y hubiésemos salido de aquel casino convertido en circo. - Ánimo chicos, ya lo tenéis- dije en apenas un susurro, apartando un mechón de pelo tras mi oreja y sonriendo apretando los labios en un gesto burlón.
Encarando el pasillo del ala este, avancé por este en busca de alguna escalinata o medio que me ayudase a bajar al piso inferior; según los planos, el diamante se encontraba en el subsuelo de esa zona. Ante la posibilidad de que, a pesar del gran revuelo, hubiese seguridad, avanzaba atento a mi entorno, a la espera de que algún guardia o vigilante se interpusiese en mi camino y en el de este escultural cuerpo, que era capaz de llevar a los hombres a la locura.- Debería ser ilegal ser tan guapo y guapa a la vez- En aquellos momentos, solo me acompañaba el sonido sordo del caos y el ruido de unos tacones de marca correteando por el lujoso suelo del lugar.- Parece que no hay Minks en la costa. – Observaba de reojo las supuestamente desactivadas cámaras de seguridad, obra de nuestra campestre nakama Jolyne. Debía evitar la embriaguez de aquella falsa seguridad, mientras avanzaba hasta encontrar la cerradura que nos separaba del éxito.
Karmas
Resumen
![[Imagen: rvCfBMF.png]](https://imgur.com/rvCfBMF.png)
