30-01-2024, 10:07 PM
Kisuke se tomó la situación con cierta calma, lo cual ayudó bastante a Gromm a poder centrarse un poco. Seguía agarrando el bastón con fuerza, pues no podía bajar demasiado la guardia. Que Kisuke hubiese puesto las manos listas para desenvainar, avivaba un poco la desconfianza del chico hacia él.
- ¡Cállate y lárgate!... - Se le veía ya no nervioso, sino algo temeroso al respecto, estaba empezando a arrepentirse de haberse encarado con Kisuke - No... No pintas nada aquí...
Los nervios estaban a flor de piel, no podía mantener la guardia más de 1 segundo sin mover ligeramente su cuerpo por los propios nervios que le provocaba la situación. Al final, desistió.
- Vale... - Bajó el bastón hacia el lado derecho de su cuerpo, clavándolo verticalmente en el suelo en perpendicular a su brazo. - Te diré lo que ocurrió, pero mejor vamos dentro... Ven- El chico se podía seguir viendo ciertamente atormentado tanto por la situación como por los remordimientos que tenía por todo lo ocurrido. Gromm le hizo señas a Kisuke para que le siguiese hasta dentro del almacén, hasta una pequeña salita que podía ser perfectamente el sitio de descanso de los empleados. Era una pequeña habitación de aproximadamente 3 m x 3 m con 2 sillas claramente antiguas, y una cesta con fruta cerca de pudrirse.
Aun en el estado que se encontraban los útiles de aquella habitación, la poca suciedad y rastros de trabajadores que había en esa sala, ponía dos opciones sobre la mesa; o había algún encargado de la limpieza muy hábil, o esa sala de "descanso" no se usaba.
- Fui yo... - El chico se sentó cabizbajo en una de las sillas, la cual sonó como si solo por sentarse Gromm encima, se hubieran roto bastantes astillas en esta. - Quería conseguir algo, sacar algo más de dinero para mi padre... - Gromm empezaba a sonar ciertamente triste - Iba a robar bambú y venderlo sin que se enterase el jefe, para sacarnos un pequeño extra y poder hacer que a la larga mi padre deje de trabajar, ya has visto que está muy mayor... - La tristeza, se tornó llanto - No pude ni siquiera robar nada, destrocé las puertas para que pareciese algo hecho por bandidos y maleantes, pero llegado el momento no fui capaz de llevarme nada... - Sollozaba ligeramente, pues no era un llanto de alguien triste o dolido, era un llanto de alguien arrepentido e impotente - ¡NO FUI CAPAZ NI DE ROBAR EL BAMBÚ QUE YO MISMO RECOJO, JODER! - Levantó la cabeza para mirar fijamente a Kisuke - VAMOS, HAZLO, PÉGAME UNA PALIZA SI QUIERES, SOY EL HOMBRE AL QUE BUSCAS, ¡YO SOY EL CULPABLE DE ESTO! - Con los ojos llenos de furia e impotencia, seguía mirando fijamente a Kisuke, esperando la respuesta de este hombre, fuera cual fuera el resultado.
- ¡Cállate y lárgate!... - Se le veía ya no nervioso, sino algo temeroso al respecto, estaba empezando a arrepentirse de haberse encarado con Kisuke - No... No pintas nada aquí...
Los nervios estaban a flor de piel, no podía mantener la guardia más de 1 segundo sin mover ligeramente su cuerpo por los propios nervios que le provocaba la situación. Al final, desistió.
- Vale... - Bajó el bastón hacia el lado derecho de su cuerpo, clavándolo verticalmente en el suelo en perpendicular a su brazo. - Te diré lo que ocurrió, pero mejor vamos dentro... Ven- El chico se podía seguir viendo ciertamente atormentado tanto por la situación como por los remordimientos que tenía por todo lo ocurrido. Gromm le hizo señas a Kisuke para que le siguiese hasta dentro del almacén, hasta una pequeña salita que podía ser perfectamente el sitio de descanso de los empleados. Era una pequeña habitación de aproximadamente 3 m x 3 m con 2 sillas claramente antiguas, y una cesta con fruta cerca de pudrirse.
Aun en el estado que se encontraban los útiles de aquella habitación, la poca suciedad y rastros de trabajadores que había en esa sala, ponía dos opciones sobre la mesa; o había algún encargado de la limpieza muy hábil, o esa sala de "descanso" no se usaba.
- Fui yo... - El chico se sentó cabizbajo en una de las sillas, la cual sonó como si solo por sentarse Gromm encima, se hubieran roto bastantes astillas en esta. - Quería conseguir algo, sacar algo más de dinero para mi padre... - Gromm empezaba a sonar ciertamente triste - Iba a robar bambú y venderlo sin que se enterase el jefe, para sacarnos un pequeño extra y poder hacer que a la larga mi padre deje de trabajar, ya has visto que está muy mayor... - La tristeza, se tornó llanto - No pude ni siquiera robar nada, destrocé las puertas para que pareciese algo hecho por bandidos y maleantes, pero llegado el momento no fui capaz de llevarme nada... - Sollozaba ligeramente, pues no era un llanto de alguien triste o dolido, era un llanto de alguien arrepentido e impotente - ¡NO FUI CAPAZ NI DE ROBAR EL BAMBÚ QUE YO MISMO RECOJO, JODER! - Levantó la cabeza para mirar fijamente a Kisuke - VAMOS, HAZLO, PÉGAME UNA PALIZA SI QUIERES, SOY EL HOMBRE AL QUE BUSCAS, ¡YO SOY EL CULPABLE DE ESTO! - Con los ojos llenos de furia e impotencia, seguía mirando fijamente a Kisuke, esperando la respuesta de este hombre, fuera cual fuera el resultado.
Info
