31-01-2024, 08:57 PM
Sasha respiraba de forma errática por pasarse toda la noche llorando, no había pegado ojo en toda la noche pues había pasado lo que todos temían y ella se había negado a asumir, la mitad de su tripulación había muerto a manos de Finn. La semioni se giró mirando el techo y elevó la mano izquierda siendo liderada por su muñeca, la cual portaba el log pose de Gronn y lo miró con sus todavía irritados ojos. Unas lágrimas traicioneras salieron bajando por la mejilla de la joven, no había estado tanto tiempo con los demás pero con el gyojin se había sentido siempre en casa, y tener que tomar ahora su lugar dirigiendo el rumbo, era una responsabilidad demasiado grande para ella.
Los rayos del sol se colaban por el pequeño ojo de buey del camarote y la rubia decidió incorporarse mientras se limpiaba las lágrimas con la mano derecha. Hoy iban a hacer el funeral para sus amigos y debía estar presente aunque le rompa ver de nuevo como incineraban a sus compañeros. Sasha se levantó de la cama mientras se hacía su característica coleta sin mucho ánimo, le daba absolutamente igual como le saliera. La semioni fue hasta el kanabo y se lo quedó mirando, no había servido de nada mantener su transformación mientras peleaba con Finn, había perdido a sus amigos de todas formas.
La rubia dejó el kanabo en la habitación y salió encontrándose a Garnet sentado apoyando su espalda en el mástil. Se acercó a él de forma lenta - arrastrando los pies - mirando al suelo hasta sentarse a su lado, los ojos los tenía todavía rojos y una leve marca de ojeras. La joven se llevó las rodillas a su pecho y las abrazó escondiendo su cara entre los brazos. — No quiero que muera nadie más — dijo en tono apagado y flojo, apenas con ánimo a quien consideraba su hermano mayor. Así espero a Tobías y a Kuraku, cuando aparecieran ya se levantaría para ayudar pero por el momento quería quedarse en aquella posición un poco más.
