06-02-2024, 06:42 PM
Después de despertarse metido en la bañera, y una colilla colgando de la mano que tenía por fuera, bajo la cual, en el suelo había un montoncito de ceniza, Kisuke soltó una maldición por lo bajo, y al mirar alrededor, vio que ya estaba anocheciendo, el que presumiblemente sería el último día en su casa había terminado casi y él se la había pasado durmiendo prácticamente.
"Soy un puto desastre, no tendría que haberme dormido, pero estaba muy a gusto."
Salió de la bañera y se secó torpemente, pues aún andaba medio dormido, mientras seguía pensando en qué le depararía su travesía hasta Ohara. Allí se encontraría de nuevo con Hécate, o eso esperaba, y tenía la esperanza de para entonces formar parte ya de la Armada Revolucionaria.
"El grupo que está agitando el inicio del Grand Line, en el Paraíso parece un buen escuadrón al que unirse, aunque no será nada sencillo encontrarlos, la verdad."
Le atraía mucho formar parte de aquel equipo que había causado un buen jaleo en Whisky Peak según había leído en el periódico hacía un tiempo, últimamente no había visto noticias de ellos, pero sí había visto el anuncio de unos juegos o algo así en Skypiea. No lo tenía muy claro pero suponía que se trataba de una isla del Grand Line y creía firmemente que aquellos tipos de la Armada Revolucionaria irían para allá.
"Bueno, para mí es imposible ir a ese sitio; aún no tengo ni la fuerza ni la manera de llegar hasta allí, y no creo que tarde mucho en iniciar esa cosa."
No obstante, los rumores hablaban que en el Grand Line estaba el Cuartel General de la Armada Revolucionaria, así que también cabía la posibilidad de que se encontrasen allí. No tenía ni idea de donde estaba el susodicho cuartel, pero lo que si que tenía claro era que tenía que aprovechar su viaje para ir labrándose un nombre y que reconociesen su valía dentro de la Armada.
"No es un pensamiento demasiado altruista, pero vaya, al final todos nos movemos por impulsos egoístas, la diferencia reside en si en el camino tomamos acciones altruistas o no."
No era una filosofía muy virtuosa, pero eso a Kisuke le daba igual, el sólo quería cumplir sus objetivos, pero si en el camino para conseguirlos podía ayudar a la gente, mejor que mejor. Por eso había decidido poner su espada al servicio de los revolucionarios, porque compartía su visión de que el sistema estaba corrupto y era menester darle un vuelco para que el mundo fuese un lugar mejor para todos.
"Ese es el objetivo a conseguir a nivel colectivo. Personalmente debo cumplir con el cometido que me puso mi padre."
Una vez vestido, salió a los pies del manzano y se sentó en el suelo con la espalda apoyada en el tronco del mismo. Sacó un cigarrillo y lo prendió mientras el sol se ponía lentamente en el oeste.
"El tiempo de estar ocioso, ha terminado. Comienza mi aventura."
Mientras decía eso se puso de pie, y se encaminó a la casa, había algo que había olvidado hacer, y era muy importante.
"Soy un puto desastre, no tendría que haberme dormido, pero estaba muy a gusto."
Salió de la bañera y se secó torpemente, pues aún andaba medio dormido, mientras seguía pensando en qué le depararía su travesía hasta Ohara. Allí se encontraría de nuevo con Hécate, o eso esperaba, y tenía la esperanza de para entonces formar parte ya de la Armada Revolucionaria.
"El grupo que está agitando el inicio del Grand Line, en el Paraíso parece un buen escuadrón al que unirse, aunque no será nada sencillo encontrarlos, la verdad."
Le atraía mucho formar parte de aquel equipo que había causado un buen jaleo en Whisky Peak según había leído en el periódico hacía un tiempo, últimamente no había visto noticias de ellos, pero sí había visto el anuncio de unos juegos o algo así en Skypiea. No lo tenía muy claro pero suponía que se trataba de una isla del Grand Line y creía firmemente que aquellos tipos de la Armada Revolucionaria irían para allá.
"Bueno, para mí es imposible ir a ese sitio; aún no tengo ni la fuerza ni la manera de llegar hasta allí, y no creo que tarde mucho en iniciar esa cosa."
No obstante, los rumores hablaban que en el Grand Line estaba el Cuartel General de la Armada Revolucionaria, así que también cabía la posibilidad de que se encontrasen allí. No tenía ni idea de donde estaba el susodicho cuartel, pero lo que si que tenía claro era que tenía que aprovechar su viaje para ir labrándose un nombre y que reconociesen su valía dentro de la Armada.
"No es un pensamiento demasiado altruista, pero vaya, al final todos nos movemos por impulsos egoístas, la diferencia reside en si en el camino tomamos acciones altruistas o no."
No era una filosofía muy virtuosa, pero eso a Kisuke le daba igual, el sólo quería cumplir sus objetivos, pero si en el camino para conseguirlos podía ayudar a la gente, mejor que mejor. Por eso había decidido poner su espada al servicio de los revolucionarios, porque compartía su visión de que el sistema estaba corrupto y era menester darle un vuelco para que el mundo fuese un lugar mejor para todos.
"Ese es el objetivo a conseguir a nivel colectivo. Personalmente debo cumplir con el cometido que me puso mi padre."
Una vez vestido, salió a los pies del manzano y se sentó en el suelo con la espalda apoyada en el tronco del mismo. Sacó un cigarrillo y lo prendió mientras el sol se ponía lentamente en el oeste.
"El tiempo de estar ocioso, ha terminado. Comienza mi aventura."
Mientras decía eso se puso de pie, y se encaminó a la casa, había algo que había olvidado hacer, y era muy importante.
