10-02-2024, 09:22 PM
¡PAFFFFFFFFF! - Es lo que percibió mi oído después de un impacto en mi rostro, de algo que era contundente, rugoso y de una textura desconocida. Mi reacción inmediata fue llevarme las manos a la cara y taparla. ¡AGHHHHHH! - Grité y una vez pasado el momento doloroso no sabía ni donde coño estaba. Mi cabeza daba vueltas, no sabía qué estaba pasando, donde estaba, porque me temblaba el cuerpo ... Aparte mis manos de mi rostro y pase la siniestra por la zona superior del labio, mi mano tenía un sabor a hierro y a mar cuando me percate que estaba sangrando, muy probablemente por el golpe.
Una vez que recuperé parcialmente la conciencia y mis sentidos busque rápidamente con la vista a Erika en su silla, no la vi, de hecho lo que pude fijarme es que gran parte del líquido de nuestras copas como unas cuantas aceitunas estaban desparramadas por el suelo. Al girar y no verla me empecé a preocupar, pero no me duró mucho porque al rastrear el espacio privado de derecha a izquierda pude ver un monstruo marino con varias extremidades y lo que parecía el vestido y cazadora que llevaba Erika. - ¿Quién cojones eres y porque llevas la ropa de Erika? - Exclamé a dicho monstruo. No recibí respuesta y de repente ¡BANG!, ¡BANG!, ¡BANG!, ¡BANG! Así sucesivamente aquella cosa estaba disparando a algo o a alguien. Necesitaba ver que había pasado con la función, pero el edificio estaba traqueteando, lo que me hacía muy difícil moverme.
Al levantarme de la silla me caí literalmente porque mi sentido del equilibrio no se había recuperado del todo, así que me acerqué arrostrándome como pude a la barandilla del palco, no quise molestar al monstruo mientras disparaba, así que apoye mis manos en la barandilla y eleve levemente mi cabeza hasta que mis ojos superaron la cornisa para poder ver con precisión lo que ocurría a mi alrededor.
Un grupo de una decena de personas estaban en el escenario observando los artilugios que aún seguían en funcionamiento, aproveche a observar con detalle más el escenario y ver si quedaba alguna saca más de aquellos polvos, podría ser interesante hacerse con ellos. Además, los tubos cristalinos seguían teniendo líquido burbujeante recorriéndolos. Seguí recorriendo con la mirada la platea, observe que parte del público estaba inconsciente, lo que me hizo pensar que alguien nos había envenenado. Solo he comido una única aceituna y me quedé dormido, ¿no?, Erika comió o bebió algo, no lo sé, no lo recuerdo. Seguí avanzando la mirada y lo que pude ver me hizo quedarme pálido, de hecho me provocó náuseas, el monstruo estaba atacando a la cabeza de todas aquellas personas que llevaban un uniforme dorado y por lo que puedo observar estaban atando a cada uno de los espectadores. ¿Por qué era el motivo? ¿Robarlos?
Al terminar los disparos los que estaban en el escenario se percataron de que alguien los disparaba, parece que la bocacha de las armas emitían demasiada luz como para ubicar los disparos, así que se parapetaron detrás de todo el enjambre de tubos y artefactos del escenario. Por mi parte, al ver tanta sangre y gente desmembrada, lo único que pude hacer es retirarme del balcón y volver al centro del reservado. Con las prisas, el traqueteo y mi equilibrio tropecé sobre la mesa, dejando caer todo por el suelo, las copas, el vino y alguna que otra aceituna, la náusea evoluciono a arcada y no pude controlarla lo que me hizo vomitar. - ¡¡¡BUARGHH!!!! - No se me iba de la cabeza todos esos cuerpos sin vida y los chorretones de sangre. Al levantarme me llevé las manos a los bolsillos del pantalón para poder sacar un pañuelo y limpiarme la boca, tras eso me recoloqué el traje.
Por último me posicioné en la esquina que más cerca que tiene el monstruo, la que da a la entrada del reservado, la cual tiene las cortinas por si me tocaba echar el ojo para saber si nos venía alguna persona más. El monstruo seguía en la misma posición, rodeado de casquillos, observando tanto la puerta del reservado como el resto del auditorio, - No sé si eres Erika, pero saben desde donde les están disparando. - Le dije a aquella cosa. - Si quieres hacerlos salir, simplemente dispara a los tubos, saldrá vapor y los quemará.
Una vez que recuperé parcialmente la conciencia y mis sentidos busque rápidamente con la vista a Erika en su silla, no la vi, de hecho lo que pude fijarme es que gran parte del líquido de nuestras copas como unas cuantas aceitunas estaban desparramadas por el suelo. Al girar y no verla me empecé a preocupar, pero no me duró mucho porque al rastrear el espacio privado de derecha a izquierda pude ver un monstruo marino con varias extremidades y lo que parecía el vestido y cazadora que llevaba Erika. - ¿Quién cojones eres y porque llevas la ropa de Erika? - Exclamé a dicho monstruo. No recibí respuesta y de repente ¡BANG!, ¡BANG!, ¡BANG!, ¡BANG! Así sucesivamente aquella cosa estaba disparando a algo o a alguien. Necesitaba ver que había pasado con la función, pero el edificio estaba traqueteando, lo que me hacía muy difícil moverme.
Al levantarme de la silla me caí literalmente porque mi sentido del equilibrio no se había recuperado del todo, así que me acerqué arrostrándome como pude a la barandilla del palco, no quise molestar al monstruo mientras disparaba, así que apoye mis manos en la barandilla y eleve levemente mi cabeza hasta que mis ojos superaron la cornisa para poder ver con precisión lo que ocurría a mi alrededor.
Un grupo de una decena de personas estaban en el escenario observando los artilugios que aún seguían en funcionamiento, aproveche a observar con detalle más el escenario y ver si quedaba alguna saca más de aquellos polvos, podría ser interesante hacerse con ellos. Además, los tubos cristalinos seguían teniendo líquido burbujeante recorriéndolos. Seguí recorriendo con la mirada la platea, observe que parte del público estaba inconsciente, lo que me hizo pensar que alguien nos había envenenado. Solo he comido una única aceituna y me quedé dormido, ¿no?, Erika comió o bebió algo, no lo sé, no lo recuerdo. Seguí avanzando la mirada y lo que pude ver me hizo quedarme pálido, de hecho me provocó náuseas, el monstruo estaba atacando a la cabeza de todas aquellas personas que llevaban un uniforme dorado y por lo que puedo observar estaban atando a cada uno de los espectadores. ¿Por qué era el motivo? ¿Robarlos?
Al terminar los disparos los que estaban en el escenario se percataron de que alguien los disparaba, parece que la bocacha de las armas emitían demasiada luz como para ubicar los disparos, así que se parapetaron detrás de todo el enjambre de tubos y artefactos del escenario. Por mi parte, al ver tanta sangre y gente desmembrada, lo único que pude hacer es retirarme del balcón y volver al centro del reservado. Con las prisas, el traqueteo y mi equilibrio tropecé sobre la mesa, dejando caer todo por el suelo, las copas, el vino y alguna que otra aceituna, la náusea evoluciono a arcada y no pude controlarla lo que me hizo vomitar. - ¡¡¡BUARGHH!!!! - No se me iba de la cabeza todos esos cuerpos sin vida y los chorretones de sangre. Al levantarme me llevé las manos a los bolsillos del pantalón para poder sacar un pañuelo y limpiarme la boca, tras eso me recoloqué el traje.
Por último me posicioné en la esquina que más cerca que tiene el monstruo, la que da a la entrada del reservado, la cual tiene las cortinas por si me tocaba echar el ojo para saber si nos venía alguna persona más. El monstruo seguía en la misma posición, rodeado de casquillos, observando tanto la puerta del reservado como el resto del auditorio, - No sé si eres Erika, pero saben desde donde les están disparando. - Le dije a aquella cosa. - Si quieres hacerlos salir, simplemente dispara a los tubos, saldrá vapor y los quemará.
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