21-08-2023, 04:58 PM
Kovashi se encontraba muy incómodo, le dolían las muñecas, los tobillos y el muslo. Su compañero tampoco estaba muy bien, apenas podía moverse, incluso menos que el mismo, esto estaba siendo un infierno, pero se tenía que mantener la calma. — Tranquilo, amigo. Tranquilo ... — Le susurró para intentar calmarlo, pero la verdad es que de tranquilo una puta mierda. Pasos se escuchaban desde detrás de la puerta, venían. — Hazte el dormido, juguemos esa baza — Le volvió a susurrar como podía. Como dijo, se hizo el loco, cerrando los ojos.
— Veamos ... — Entró Gerald. Vestía una bata de médico que le rozaba los tobillos. También tenía unas gafas que antes no portaba. — Si consigo arrancarle las uñas ... Podría mezclarlo con esto y ... — Se sentó en una mesita dándole la espalda a ambos presos. Tenía lo que parecía estudios sobre la mesa, hojas y hojas de papel que se extendían por todas partes. Kovashi abrió el ojo derecho para poder verlo, pero lo cerró enseguida. A diferencia de Khruner, él tenía las piernas libres. — No puede ser, no será compatible — Se quejó. Planeaba hacer algo con las garras de Caló, quería quitárselas para poder solucionar alguna cosa chunga que tenía en mente.
El sudor le caía al Shimatsu por la frente. Le ponía más nervioso que quisiera hacerle algo al oso que a el mismo. Pues Kovashi estaba acostumbrado a maltratos y mutilaciones, ya había vivido algo así, pero el oso no, eso le ponía de los nervios. Gerald se levantó, acercándose a Caló. Se agachó, le tocó una de las garras del pie. — Por la sensación térmica de tu cuerpo, sé que no estás dormido amiguito ... — Le había estudiado, conocía que el pelaje de Khruner era diferente y que cuando estaba consciente desprendía calor. No era un tipo estúpido.
— Veamos ... — Entró Gerald. Vestía una bata de médico que le rozaba los tobillos. También tenía unas gafas que antes no portaba. — Si consigo arrancarle las uñas ... Podría mezclarlo con esto y ... — Se sentó en una mesita dándole la espalda a ambos presos. Tenía lo que parecía estudios sobre la mesa, hojas y hojas de papel que se extendían por todas partes. Kovashi abrió el ojo derecho para poder verlo, pero lo cerró enseguida. A diferencia de Khruner, él tenía las piernas libres. — No puede ser, no será compatible — Se quejó. Planeaba hacer algo con las garras de Caló, quería quitárselas para poder solucionar alguna cosa chunga que tenía en mente.
El sudor le caía al Shimatsu por la frente. Le ponía más nervioso que quisiera hacerle algo al oso que a el mismo. Pues Kovashi estaba acostumbrado a maltratos y mutilaciones, ya había vivido algo así, pero el oso no, eso le ponía de los nervios. Gerald se levantó, acercándose a Caló. Se agachó, le tocó una de las garras del pie. — Por la sensación térmica de tu cuerpo, sé que no estás dormido amiguito ... — Le había estudiado, conocía que el pelaje de Khruner era diferente y que cuando estaba consciente desprendía calor. No era un tipo estúpido.
