14-02-2024, 01:27 PM
Las islas del cielo eran, sin lugar a dudas, una de las paradas obligatorias para cualquier cartógrafo que se preciase. No solo las nubes rodeaban aquella extraña región, sino que la bruma del misterio hacia que fuese poca la información que se supiese del reino del cielo. El boca a boca había atraído hasta nuestros oídos la existencia de un festival, una especie de torneo privado que prometía riqueza y poder y que iba a llevarse a cabo en ese mismo reino. Había comenzado a montar las velas en silencio, absorto ante la idea de visitar un sitio que, hasta hace poco, había categorizado como leyenda, ya que la única información que poseía de él era la de los polvorientos tomos de la biblioteca de la mansión Kudo.
- Nunca es mal momento para ponerse encima unas buenas tetas – asentí ante la petición de Yojimbo. Era de esperar que unos piratas no tuviesen cabida en la lista de invitados del evento, por lo que el disfrazarnos y hacernos pasar por personal de reparto de la empresa organizadora no era una simple opción. - Y sí, es lo más heterosexual que me vais a escuchar decir jamás.
Asignados los roles en aquella nueva representación suicida de los Alas Negras, agarré a Triana y la empujé hacia el interior de la bodega para comenzar su transformación. No podía pretender ocultar aquel enorme busto que la vida le había pegado al torso, por lo que debía hacer lo contrario: exhibirlo aún más. Ataviada con prendas similares a lo que podía ser un uniforme de repartidor, la perfecta figura de Triana estaba a penas contenida por una ceñida camisa blanca cuyos botones parecían estallar. - Le vas a sacar un ojo a alguien con eso, bonita. – comenté mientras la empujaba hacia una silla para reducir su altura y que su rostro fuese más accesible. Unos brochazos por ahí, rímel por allá y una cantidad de colorete que debería ser considerada tóxica e ilegal. El rostro de Triana lucía más joven e inocente, con unos labios gruesos, una nariz perfilada y respingona, unas mejillas sonrosadas. Su cabello, habitualmente propio de una valquiria enloquecida, estaba recogido por una coleta alta que le otorgaba un aire juvenil pero profesional.
De igual forma, para mi disfraz me había decidido de nuevo por la peluca rubia despampanante que me había ayudado a ganarme el favor del jefe de seguridad de aquel hotel de lujo. Maquillado hasta los topes, y con un par de pechos que no tenían nada que envidiar a los de Triana, me embutí en otra camisa blanca abierta hasta una altura completamente irracional. A pesar de llevar calzado cómodo, ambas poseíamos una altura considerable y una constitución visiblemente fuerte.
Una vez finalizada la transformación, salí de nuevo al exterior para ocupar el puesto de navegante y encauzar nuestro destino hasta el punto acordado. Cerca de mí, plantado en el suelo, uno de los periódicos del suelo rogaba mi atención, más sentía en aquel momento que un solo pensamiento gobernaba mi cabeza. - Cómo pesan estas tetas. – Tras varias horas de viaje bajo la atenta mirada de la luna, llegamos al punto acordado donde, junto con otras embarcaciones, y sin previo aviso, sufrimos un fuerte golpe proveniente de las entrañas del mar que nos empujó hacia el cielo. La presión era fortísima y sentía que, a pesar de mi fuerte agarre al timón, mis dedos se escurrían e iba a salir disparado del barco.- Soy demasiado guapa para moriiiiiiiiiiiiiir.
Resumen
Inventario
![[Imagen: rvCfBMF.png]](https://imgur.com/rvCfBMF.png)
