21-08-2023, 08:18 PM
- ¡Yo quiero crecer ya! ¡Mi determinación es fuerte, Joe! ¡SHAJAJAJAJAJAJAJAJA! -
Esas palabras resonaron profundo en la cabeza de Joe. A pesar de que el joven seguía gritando y riendo a pulmón, ahora no le molestó en absoluto. Al revés, le gustó. - No deja de ser un muchacho, y me preocupa que de tan joven puedan romperle su sueño tan fácilmente. - Pensé - Pero desde luego, hay que admitir que tiene valentía y va a dar lo mejor de sí -
Me contó como su padre fue marine. A pesar de que se quedó donde nació, me dio a entender que cumplió su función y su ambición hasta el último momento. Me puso feliz, para ser un gran marine, no es necesario hacer grandes cosas que lleguen a todo el mundo y hablen sobre ello. Me chocó bastante esto que me dijo Minato. Su padre, que fue un marine tranquilo, pero con disciplina, me extrañaba que él tuviera una ambición tan grande como ser un Almirante. No me terminaba de convencer del todo, pero decidí no comentar nada sobre el asunto.
Tras esto, Minato se despidió de mí, no sin antes proponerme un entrenamiento juntos, o incluso comer. - Por supuesto que si muchacho, eres joven, tienes mucho potencial, y hay que sacarlo a la luz si quieres ser el próximo Almirante de la Marina - le dije sonriendo. Tras esto, Minato recogió el plato de arroz y el sake y desapareció por las escaleras. Me quedé un ratito corto contemplando la noche estrellada, con la brisa nocturna dándome de lleno en el rostro.
- Con qué determinación, ¿eh? - dije murmurando. Acto seguido, me coloqué bien las mangas de la camisa y también bajé por las escaleras dirección mi habitación, cerrando la puerta con cuidado para no hacer ruido.
Esas palabras resonaron profundo en la cabeza de Joe. A pesar de que el joven seguía gritando y riendo a pulmón, ahora no le molestó en absoluto. Al revés, le gustó. - No deja de ser un muchacho, y me preocupa que de tan joven puedan romperle su sueño tan fácilmente. - Pensé - Pero desde luego, hay que admitir que tiene valentía y va a dar lo mejor de sí -
Me contó como su padre fue marine. A pesar de que se quedó donde nació, me dio a entender que cumplió su función y su ambición hasta el último momento. Me puso feliz, para ser un gran marine, no es necesario hacer grandes cosas que lleguen a todo el mundo y hablen sobre ello. Me chocó bastante esto que me dijo Minato. Su padre, que fue un marine tranquilo, pero con disciplina, me extrañaba que él tuviera una ambición tan grande como ser un Almirante. No me terminaba de convencer del todo, pero decidí no comentar nada sobre el asunto.
Tras esto, Minato se despidió de mí, no sin antes proponerme un entrenamiento juntos, o incluso comer. - Por supuesto que si muchacho, eres joven, tienes mucho potencial, y hay que sacarlo a la luz si quieres ser el próximo Almirante de la Marina - le dije sonriendo. Tras esto, Minato recogió el plato de arroz y el sake y desapareció por las escaleras. Me quedé un ratito corto contemplando la noche estrellada, con la brisa nocturna dándome de lleno en el rostro.
- Con qué determinación, ¿eh? - dije murmurando. Acto seguido, me coloqué bien las mangas de la camisa y también bajé por las escaleras dirección mi habitación, cerrando la puerta con cuidado para no hacer ruido.
