19-02-2024, 01:29 PM
Fuerza: 52 | Resistencia: 52 | Destreza: 90 | Precisión: 20 | Agilidad: 43
Reflejos: 90 | Inteligencia: 25 | Voluntad: 62 | C. Haki: 30 | C. Akuma: 0
Vitalidad: 1182 | Energía: 635 | Espíritu: 122
Joe y Karl se disculparon con Ikirami, la cual rebatió que en caso de haber caído al agua ella no podría haber actuado con la suficiente eficacia y que le gustaba tener todo controlado. Podía entender su punto, incluso podía darle la razón en cuanto a que una información tan importante dentro del grupo debía saberse, pero el ejemplo hizo que me entrasen ganas de reírme al recordar el trayecto, por suerte pude contenerme. "Hasta yo mismo que no soy usuario habría tenido problemas si me hubiese caído por la borda en el trayecto" Pensé, pues no era un viaje muy seguro que se diga. Karl comenzó a transformarse para enseñarle a Ikirami su forma, por lo que mire a la pelirroja y puse toda mi atención en ella para estar atento a cuanto esta pudiese decir de la fruta de Karl, Ikirami se mostró fascinada con los poderes de la semi oni, pero para mi decepción ella tampoco sabía qué clase de fruta tenía esta. "Vamos a seguir teniendo pollo cósmico para rato".
Todo parecía ir bien cuando unos pájaros marrones, enormes y con cara de pocos amigos, cayeron del cielo y nos obstruyeron el camino mientras graznaban, su canto era horroroso, el sonido que emitían parecía el de el agua al tirar de una cisterna. Joe se transformó y nos dio la orden de quedarnos detrás de él. Yo llevé mi diestra a la empuñadura de la katana, por si acaso esto transcendía en algo más, pero al hacerlo noté un pinchazo en la espalda y realicé el movimiento más lento de lo que estaba acostumbrado, eso me hizo pensar que el golpe no se iba a quedar en solo eso, realmente me iba a molestar para todo.
Ikirami demostrando una vez más su sabiduría y sus conocimientos del mundo, aportó un cuento en el que al parecer los niños, desobedientes y golosos del lugar, acababan transformándose en aquellas aves. Estaba claro que era un cuento para atemorizar a los niños, pero me pareció curioso, además estaba claro que el nombre de estos animales les venía como anillo al dedo.
Los Ñordiquis levantaron sus alas, de tal forma que parecía que querían indicarnos la ruta que debíamos coger, Joe que también lo entendió así, volvió a su forma humana y aceptó las indicaciones de estos. Una vez en marcha, nuestro deber era seguir el camino y asegurarnos de que tanto nosotros como todos los civiles que se nos unieron en la playa llegásemos a salvo al final de la ruta.
Esta era bastante amplia, tanto que aun siendo tanta gente podíamos andar sin problemas por ella e incluso Karl tenía espacio suficiente para ir cubriendo desde el aire a todos. Durante la travesía, Joe mencionó la idea de comprar él con su dinero un barco propio para nosotros, Ikirami se pidió la habitación más grande y Karl pidió que la suya estuviese llena de juguetes para su gato y además añadió que ella podría aportar también para el barco.
- Me parece una grandísima idea Comodoro y mi alcoba no me preocupa mucho, siempre que tenga una zona de entrenamiento con paredes reforzadas donde no tenga que tener miedo de romper nada, pero aunque sea una orden, si me lo permite Dije con un tono alegre Karl tiene razón, yo como tu navegante sé del peligro que podemos tener en estas aguas, un simple ejemplo ha sido esta travesía. Si aportamos todos una cantidad significativa dentro del poder adquisitivo de cada uno, optaremos a poder adjudicarnos un navío mejor y más seguro. Terminé de argumentar mientras le guiñaba el ojo izquierdo.
El camino era largo y Joe hizo hincapié en que no debíamos comer nada de lo que la vegetación del sendero nos blindaba, pues todo era venenoso "Lo que me faltaba comerme algo que me intoxicara" pensé mientras caminaba atento a que ningún civil o soldado, fuesen a comerse nada.
Tres horas de largo camino acabamos saliendo a lo que era la vista más maravillosa que había visto mis ojos, estaba fascinado con la ciudad que se presentaba majestuosa ante nosotros, todas las construcciones estaban hechas de oro, lo que hacía que todo brillase de una forma maravillosa al recibir la luz de un sol que se veía tan cerca que este paisaje parecía ser el paraíso mismo, los edificios, casas, todo tenían una arquitectura tan antigua que me daba la sensación de haber sido trasladado a otro momento de la historia y eso me fascinaba, los lugareños me recordaban a Garnet, por lo que supuse que sería Skypieano, pero tampoco podía asegurarlo al cien por cien, pues también había gente que me recordaban a su compañero abatido en los cabos gemelos. Joe preguntándole a Ikirami hizo que saliese de mi ensimismamiento y tras eso dio la orden de buscar a alguien que nos diese información sobre el trabajo que debíamos realizar, a lo que Karl propuso asegurar el pueblo e ir volando hacia el palacio, a lo que Ikirami rápidamente le instó en no hacer eso, no entendía por qué, pues por una vez Karl estaba siendo racional y su idea era buena, pues en aquel lugar seguramente se encontrase alguien que podría decirnos como actuar. Pero aclaró quela isla se encontraba bajo el dominio del shichibukai Zarutsuki. Mi ceño al escuchar esas palabras se frunció, no aceptaba el trato que tenía el gobierno con los piratas a los que se les llamaba shichibukais, en mi opinión un pirata no dejaba de ser un pirata y aunque en este caso el gobierno saliese beneficiado, los más beneficiados eran aquellos rufianes que seguramente utilizasen su estatus e impunidad para hacer cuanto se les antojasen. Me acerqué a Joe y tras ponerle mi diestra en su hombro izquierdo me acerqué a su oído y le susurré algo que de momento no quería que nadie más supiese. Joe si lo que dice Ikirami es verdad, no me gusta ni un pelo, no me fio de aquellos que reciben el título de Shichibukai, además durante la subida por la Knock Up Stream me golpee la espalda y parece que no puedo moverme con la velocidad con la que estoy acostumbrado, si en algún momento consideras que debemos separarnos sin llamar la atención e investigar algo y dado que no estoy en plenas facultades físicas, me ofrezco voluntario para mediante vía Den Den tenerte al tanto de lo que pudiese averiguar Después de ser sincero con Joe y ofrecerme para investigar si él creyese que fuese oportuno, me separé de él y comencé a contemplar aquella construcción que se erigía delante de nuestra posición, la cual me recordaba a un coliseo o estadio. En ese instante Ikirami le sugirió a Joe acercarnos al lugar para preguntar, pues seguramente allí encontraríamos a alguien que pudiese darnos información, algo que me parecía buena idea, pero me mantuve en silencio esperando que Joe tomase una decisión.
Reflejos: 90 | Inteligencia: 25 | Voluntad: 62 | C. Haki: 30 | C. Akuma: 0
Vitalidad: 1182 | Energía: 635 | Espíritu: 122
Joe y Karl se disculparon con Ikirami, la cual rebatió que en caso de haber caído al agua ella no podría haber actuado con la suficiente eficacia y que le gustaba tener todo controlado. Podía entender su punto, incluso podía darle la razón en cuanto a que una información tan importante dentro del grupo debía saberse, pero el ejemplo hizo que me entrasen ganas de reírme al recordar el trayecto, por suerte pude contenerme. "Hasta yo mismo que no soy usuario habría tenido problemas si me hubiese caído por la borda en el trayecto" Pensé, pues no era un viaje muy seguro que se diga. Karl comenzó a transformarse para enseñarle a Ikirami su forma, por lo que mire a la pelirroja y puse toda mi atención en ella para estar atento a cuanto esta pudiese decir de la fruta de Karl, Ikirami se mostró fascinada con los poderes de la semi oni, pero para mi decepción ella tampoco sabía qué clase de fruta tenía esta. "Vamos a seguir teniendo pollo cósmico para rato".
Todo parecía ir bien cuando unos pájaros marrones, enormes y con cara de pocos amigos, cayeron del cielo y nos obstruyeron el camino mientras graznaban, su canto era horroroso, el sonido que emitían parecía el de el agua al tirar de una cisterna. Joe se transformó y nos dio la orden de quedarnos detrás de él. Yo llevé mi diestra a la empuñadura de la katana, por si acaso esto transcendía en algo más, pero al hacerlo noté un pinchazo en la espalda y realicé el movimiento más lento de lo que estaba acostumbrado, eso me hizo pensar que el golpe no se iba a quedar en solo eso, realmente me iba a molestar para todo.
Ikirami demostrando una vez más su sabiduría y sus conocimientos del mundo, aportó un cuento en el que al parecer los niños, desobedientes y golosos del lugar, acababan transformándose en aquellas aves. Estaba claro que era un cuento para atemorizar a los niños, pero me pareció curioso, además estaba claro que el nombre de estos animales les venía como anillo al dedo.
Los Ñordiquis levantaron sus alas, de tal forma que parecía que querían indicarnos la ruta que debíamos coger, Joe que también lo entendió así, volvió a su forma humana y aceptó las indicaciones de estos. Una vez en marcha, nuestro deber era seguir el camino y asegurarnos de que tanto nosotros como todos los civiles que se nos unieron en la playa llegásemos a salvo al final de la ruta.
Esta era bastante amplia, tanto que aun siendo tanta gente podíamos andar sin problemas por ella e incluso Karl tenía espacio suficiente para ir cubriendo desde el aire a todos. Durante la travesía, Joe mencionó la idea de comprar él con su dinero un barco propio para nosotros, Ikirami se pidió la habitación más grande y Karl pidió que la suya estuviese llena de juguetes para su gato y además añadió que ella podría aportar también para el barco.
- Me parece una grandísima idea Comodoro y mi alcoba no me preocupa mucho, siempre que tenga una zona de entrenamiento con paredes reforzadas donde no tenga que tener miedo de romper nada, pero aunque sea una orden, si me lo permite Dije con un tono alegre Karl tiene razón, yo como tu navegante sé del peligro que podemos tener en estas aguas, un simple ejemplo ha sido esta travesía. Si aportamos todos una cantidad significativa dentro del poder adquisitivo de cada uno, optaremos a poder adjudicarnos un navío mejor y más seguro. Terminé de argumentar mientras le guiñaba el ojo izquierdo.
El camino era largo y Joe hizo hincapié en que no debíamos comer nada de lo que la vegetación del sendero nos blindaba, pues todo era venenoso "Lo que me faltaba comerme algo que me intoxicara" pensé mientras caminaba atento a que ningún civil o soldado, fuesen a comerse nada.
Tres horas de largo camino acabamos saliendo a lo que era la vista más maravillosa que había visto mis ojos, estaba fascinado con la ciudad que se presentaba majestuosa ante nosotros, todas las construcciones estaban hechas de oro, lo que hacía que todo brillase de una forma maravillosa al recibir la luz de un sol que se veía tan cerca que este paisaje parecía ser el paraíso mismo, los edificios, casas, todo tenían una arquitectura tan antigua que me daba la sensación de haber sido trasladado a otro momento de la historia y eso me fascinaba, los lugareños me recordaban a Garnet, por lo que supuse que sería Skypieano, pero tampoco podía asegurarlo al cien por cien, pues también había gente que me recordaban a su compañero abatido en los cabos gemelos. Joe preguntándole a Ikirami hizo que saliese de mi ensimismamiento y tras eso dio la orden de buscar a alguien que nos diese información sobre el trabajo que debíamos realizar, a lo que Karl propuso asegurar el pueblo e ir volando hacia el palacio, a lo que Ikirami rápidamente le instó en no hacer eso, no entendía por qué, pues por una vez Karl estaba siendo racional y su idea era buena, pues en aquel lugar seguramente se encontrase alguien que podría decirnos como actuar. Pero aclaró quela isla se encontraba bajo el dominio del shichibukai Zarutsuki. Mi ceño al escuchar esas palabras se frunció, no aceptaba el trato que tenía el gobierno con los piratas a los que se les llamaba shichibukais, en mi opinión un pirata no dejaba de ser un pirata y aunque en este caso el gobierno saliese beneficiado, los más beneficiados eran aquellos rufianes que seguramente utilizasen su estatus e impunidad para hacer cuanto se les antojasen. Me acerqué a Joe y tras ponerle mi diestra en su hombro izquierdo me acerqué a su oído y le susurré algo que de momento no quería que nadie más supiese. Joe si lo que dice Ikirami es verdad, no me gusta ni un pelo, no me fio de aquellos que reciben el título de Shichibukai, además durante la subida por la Knock Up Stream me golpee la espalda y parece que no puedo moverme con la velocidad con la que estoy acostumbrado, si en algún momento consideras que debemos separarnos sin llamar la atención e investigar algo y dado que no estoy en plenas facultades físicas, me ofrezco voluntario para mediante vía Den Den tenerte al tanto de lo que pudiese averiguar Después de ser sincero con Joe y ofrecerme para investigar si él creyese que fuese oportuno, me separé de él y comencé a contemplar aquella construcción que se erigía delante de nuestra posición, la cual me recordaba a un coliseo o estadio. En ese instante Ikirami le sugirió a Joe acercarnos al lugar para preguntar, pues seguramente allí encontraríamos a alguien que pudiese darnos información, algo que me parecía buena idea, pero me mantuve en silencio esperando que Joe tomase una decisión.
|Hablo/"Pienso"/Narro|
