19-02-2024, 11:37 PM
Aquel sitio estaba abarrotado de gente por todos lados. Pude llegar a fijarme en algunos puestos de comida gracias al olor que desprendían. Tenía muchísima curiosidad por la gastronomía de este lugar. Mis compañeros me comentaron ciertas cosas, la más llamativa fue como Ikirami reconoció el nombre de Zarutsuki, el encargado de todo este jaleo, pues no era nada más y nada menos que un Shichibukai, un pirata que, en cierta manera, colabora con la Marina. Sabía que existía ese grupo, pero no conocía a sus integrantes. Según mi compañera, era el más veterano en el puesto y alguien muy poderoso al que mejor no tocarle las narices. Me llevé la mano a la barbilla de manera pensativa, pensando en aquello, no me hacen gracia los piratas, y menos que la Marina "colabore" con ellos ¿Colaborar para qué? Era mi duda ahora.
Sephiroth también estaba dudoso de todo esto, no confiaba en Zarutsuki, además me comentó que se encontraba bastante mal debido al viaje en vertical que tuvimos anteriormente, añadiendo que sí era necesario separarnos, él podría sacar información, puesto que no se veía preparado para la acción si era necesario - Si te encuentras mal no es buena idea que vayas solo por lo que pueda pasar. Estate con todos por si acaso y te protegeremos, no te preocupes - Le dije poniéndole la mano con cuidado en la espalda para animarle.
Ikirami de nuevo estableció un plan: Dejar a las tropas ayudando a los civiles y nosotros dirigirnos a la zona que rodeaba las gradas para ver si podíamos encontrar alguna solución - Es lo más sensato, sí. Aquel sitio es enorme y debe de ser de suma importancia. Puede que allí obtengamos información - Dije apoyando la idea de Ikirami. Entre tanta gente sería relativamente fácil, al menos saber un mínimo. Decidimos ir hacia delante cuando, desde aquel gigantesco palacio, sonó una especie de sonido muy agudo, como si fuera el aviso de algo importante. Duró cosa de un minuto, pero parecía que no tuviera fin, pues aquel ruido realmente se te incrustaba en los oídos.
Según terminó, respiré aliviado, pero por apenas milésimas de segundos, pues a continuación, un tremendo destello se plantó delante de nosotros, dificultando la vista - ¡No me jodas, otra vez no! - Dije sin pensar, recordando aquel sitio en Toko con Viktor. Para nuestra suerte, aquella luz cegadora no fue lo suficiente como para dejarnos ciegos temporalmente, y pudimos observar una figura que parecía sacada de algún tipo de cuento. Era alto, no tanto como Karl, pero sí más que yo, con una larga melena de color naranja, con ropas un tanto extrañas, dos esferas incrustadas, una en el pecho izquierdo y otra más abajo, en el abdomen, dos alas blancas como la nieve, un casco bastante elegante y sosteniendo una especie de vara, la cual sí que era mucho más grande que mi compañera. Un poco, con el torso flexionado, observe aquella "cosa", desde luego era impresionante y no todos los días se podía contemplar algo así. Este sitio no para de sorprenderme.
Sin más dilaciones, aquella figura comenzó a hablar. Parece ser que Ikirami estaba en lo cierto, nos encontrábamos en Shandora, ciudad de Zarutsuki, seguido de que deberíamos identificarnos por nombre completo y de qué organización éramos. Levanté una ceja en señal de confusión, pero a su vez, podía ser la oportunidad perfecta para ponernos en contacto con alguien importante y nos pudiera dar la información que necesitábamos - Buenas, soy J... - de repente, Karl me interrumpió, y de qué manera.
Empezó a presentarse tanto ella, como el resto del grupo, dando todos los detalles, desde las tropas y lo que estábamos haciendo y a lo que se nos llamó, para, acto seguido, gritar de malas maneras a aquel extraño ser. Mi acto reflejo fue intervenir ante la situación - ¡Karl! ¡Ha dicho que nos presentemos de uno en uno, así que por favor compórtate! - Dije regañándola. Había perdido los papeles en uno de sus ataques de ira, así que no me quedó más remedio. Dirigí la mirada al extraño ser, y haciendo el saludo militar - Encantado, Mi nombre es Joe 'Joestar', soy Comodoro de la División 21, que actúa bajo el nombre de la Marina - Bajé el brazo de mi frente para cruzar ambos - Ahora el resto, en orden - Dije mirando a Karl con el ceño fruncido. Procedí a acercarme a ella, mientras el resto se presentaba, y hablarla en un tono bajito - No sabemos que nos podemos encontrar aquí, así que canaliza un poco la ira y resérvala para cuando haya que usarla. Vamos a ver donde nos lleva esto, ¿vale? - Dije para calmar un poco el ambiente.
Esperé a que todos se presentaran como es debido y ver donde iba todo esto. Estábamos en territorio de un Shichibukai, alguien que supuestamente "es aliado", pero yo tampoco me fiaba del todo, no dejaba de ser un pirata. Pero sé que perder los estribos ahora mismo nos colocaría en una situación de desventaja. Mejor esperar a que estos seres nos dijeran más información.
Sephiroth también estaba dudoso de todo esto, no confiaba en Zarutsuki, además me comentó que se encontraba bastante mal debido al viaje en vertical que tuvimos anteriormente, añadiendo que sí era necesario separarnos, él podría sacar información, puesto que no se veía preparado para la acción si era necesario - Si te encuentras mal no es buena idea que vayas solo por lo que pueda pasar. Estate con todos por si acaso y te protegeremos, no te preocupes - Le dije poniéndole la mano con cuidado en la espalda para animarle.
Ikirami de nuevo estableció un plan: Dejar a las tropas ayudando a los civiles y nosotros dirigirnos a la zona que rodeaba las gradas para ver si podíamos encontrar alguna solución - Es lo más sensato, sí. Aquel sitio es enorme y debe de ser de suma importancia. Puede que allí obtengamos información - Dije apoyando la idea de Ikirami. Entre tanta gente sería relativamente fácil, al menos saber un mínimo. Decidimos ir hacia delante cuando, desde aquel gigantesco palacio, sonó una especie de sonido muy agudo, como si fuera el aviso de algo importante. Duró cosa de un minuto, pero parecía que no tuviera fin, pues aquel ruido realmente se te incrustaba en los oídos.
Según terminó, respiré aliviado, pero por apenas milésimas de segundos, pues a continuación, un tremendo destello se plantó delante de nosotros, dificultando la vista - ¡No me jodas, otra vez no! - Dije sin pensar, recordando aquel sitio en Toko con Viktor. Para nuestra suerte, aquella luz cegadora no fue lo suficiente como para dejarnos ciegos temporalmente, y pudimos observar una figura que parecía sacada de algún tipo de cuento. Era alto, no tanto como Karl, pero sí más que yo, con una larga melena de color naranja, con ropas un tanto extrañas, dos esferas incrustadas, una en el pecho izquierdo y otra más abajo, en el abdomen, dos alas blancas como la nieve, un casco bastante elegante y sosteniendo una especie de vara, la cual sí que era mucho más grande que mi compañera. Un poco, con el torso flexionado, observe aquella "cosa", desde luego era impresionante y no todos los días se podía contemplar algo así. Este sitio no para de sorprenderme.
Sin más dilaciones, aquella figura comenzó a hablar. Parece ser que Ikirami estaba en lo cierto, nos encontrábamos en Shandora, ciudad de Zarutsuki, seguido de que deberíamos identificarnos por nombre completo y de qué organización éramos. Levanté una ceja en señal de confusión, pero a su vez, podía ser la oportunidad perfecta para ponernos en contacto con alguien importante y nos pudiera dar la información que necesitábamos - Buenas, soy J... - de repente, Karl me interrumpió, y de qué manera.
Empezó a presentarse tanto ella, como el resto del grupo, dando todos los detalles, desde las tropas y lo que estábamos haciendo y a lo que se nos llamó, para, acto seguido, gritar de malas maneras a aquel extraño ser. Mi acto reflejo fue intervenir ante la situación - ¡Karl! ¡Ha dicho que nos presentemos de uno en uno, así que por favor compórtate! - Dije regañándola. Había perdido los papeles en uno de sus ataques de ira, así que no me quedó más remedio. Dirigí la mirada al extraño ser, y haciendo el saludo militar - Encantado, Mi nombre es Joe 'Joestar', soy Comodoro de la División 21, que actúa bajo el nombre de la Marina - Bajé el brazo de mi frente para cruzar ambos - Ahora el resto, en orden - Dije mirando a Karl con el ceño fruncido. Procedí a acercarme a ella, mientras el resto se presentaba, y hablarla en un tono bajito - No sabemos que nos podemos encontrar aquí, así que canaliza un poco la ira y resérvala para cuando haya que usarla. Vamos a ver donde nos lleva esto, ¿vale? - Dije para calmar un poco el ambiente.
Esperé a que todos se presentaran como es debido y ver donde iba todo esto. Estábamos en territorio de un Shichibukai, alguien que supuestamente "es aliado", pero yo tampoco me fiaba del todo, no dejaba de ser un pirata. Pero sé que perder los estribos ahora mismo nos colocaría en una situación de desventaja. Mejor esperar a que estos seres nos dijeran más información.
Resumen
