26-02-2024, 11:41 PM
El comerciante al oír todas esas palabras y todos los requirimientos entendió que se había metido en un follón mas grande de lo que esperaba. - Y yo que quería librarme de esto...- Tao Hua se lamentaba más y más a medida que Kisuke iba hablando y le exigía más gratificaciones para los trabajadores. Por si no era suficiente, le dijo que se iba a quedar un tiempo para ver cómo cumplía con su palabra y les daba dichas condiciones a sus trabajadores. - Tsé, veremos lo que duras en esta isla... - Tao Hua seguía maldiciendo al hombre en sus adentros.
Ya para terminar, Kisuke se acercó a susurrarle algo. Algo que le dejo completamente la cara blanca. Pues dijo que formaba parte del ejército revolucionario y que si las cosas seguían así, vendrían a destruirle.
- ¡No-No hace falta llegar a esos extremos hombre! - el nerviosismo se apoderó por completo del comerciante - si ya he aprendido la lección - movía las manos hacia los lados - eso es, ya no seré tan injusto con ellos - señalaba a Gromm - ¡lo juro!
Tras esa conversación que acabó con Tap Hua cediendo, las cosas fueron sucediendo tal y como Kisuke había pedido, fueron ante un administrativo de la isla y firmaron un nuevo convenio para los trabajadores, dicho convenio estipulaba menos horas de trabajo de las actuales y un sueldo más digno. Además de empezar la formación de un comité por parte de los propios trabajadores, encabezado por el propio Gromm, ahora líder del sindicato de trabajadores de Tao Hua. A partir de ese momento sería conocido como Gromm el Sindicalista.
Tao Hua por otra parte, se planteó delatar a Kisuke a la marina como un activo del ejército revolucionario, pero para su sorpresa, un trabajador contento, es igual a un trabajador productivo, y pudo ver cómo en apenas días, su producción de bambú sufrió un aumento considerable.
Aceptó de buen grado la lección aprendida en toda esta trifulca, y eliminó por completo de su cabeza la idea de delatar al hombre, pues al final, si que solucionó el problema que había en esta isla con respecto al comerciante. No había bandidos, pero si que había cierta basura que hacia falta limpiar.
Ya para terminar, Kisuke se acercó a susurrarle algo. Algo que le dejo completamente la cara blanca. Pues dijo que formaba parte del ejército revolucionario y que si las cosas seguían así, vendrían a destruirle.
- ¡No-No hace falta llegar a esos extremos hombre! - el nerviosismo se apoderó por completo del comerciante - si ya he aprendido la lección - movía las manos hacia los lados - eso es, ya no seré tan injusto con ellos - señalaba a Gromm - ¡lo juro!
Tras esa conversación que acabó con Tap Hua cediendo, las cosas fueron sucediendo tal y como Kisuke había pedido, fueron ante un administrativo de la isla y firmaron un nuevo convenio para los trabajadores, dicho convenio estipulaba menos horas de trabajo de las actuales y un sueldo más digno. Además de empezar la formación de un comité por parte de los propios trabajadores, encabezado por el propio Gromm, ahora líder del sindicato de trabajadores de Tao Hua. A partir de ese momento sería conocido como Gromm el Sindicalista.
Tao Hua por otra parte, se planteó delatar a Kisuke a la marina como un activo del ejército revolucionario, pero para su sorpresa, un trabajador contento, es igual a un trabajador productivo, y pudo ver cómo en apenas días, su producción de bambú sufrió un aumento considerable.
Aceptó de buen grado la lección aprendida en toda esta trifulca, y eliminó por completo de su cabeza la idea de delatar al hombre, pues al final, si que solucionó el problema que había en esta isla con respecto al comerciante. No había bandidos, pero si que había cierta basura que hacia falta limpiar.
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