Sasha hizo un puchero al escuchar a Garnet decir que iba a ser chungo lo que pedía, la semioni no entendía como de complicado podía ser si se lo había descrito muy bien. La rubia cambió la cara a una curiosa cuando el músico se puso a buscar dentro de la cesta hasta que la dejó en el suelo después de coger dos delineadores y se los mostraba, añadiendo que si quería un maquillaje similar al de Aurora. La chica se quedó pensativa durante unos segundos, era cierto que la humana parecía saber pelear y si le había hablado en el idioma de su tribu debía ser por algo. Aunque lo más importante era que si estaban haciendo aquello era para no parecerse a nadie. — Vale ¡Pero no tiene ser igual! Quiero que sea estilo Sasha — contestó con determinación para dejarlo claro mientras veía al pelirrojo buscar algo por el camarote. — Buena suerte — pensó Sasha recordando como hacía unos días dejó en algún lugar - que no recordaba - un trozo de bizcocho que Aurora había preparado. Entonces Garnet le dijo que se sentara en el suelo y le acerque la cara, la semioni simplemente se encogió de hombros mientra se sentaba en el suelo y le acercaba la cara cerrando los ojos. — ¡Adelante, colegui! — lo animó a proceder usando la forma que solía referirse a ella.
La rubia se dejó hacer hasta que cierto recuerdo le vino a la mente y no pudo evitar compartirlo. — Espero que no me dejes otra cicatriz como cuando me hiciste el piercing — comentó de forma divertida con una sonrisa infantil pero a la vez temiendo por la integridad de uno de sus ojos. — Pero seguro que Ariel te arrancará la cabeza de un bocado si te portas igual de baboso y asqueroso que con la enfermera — añadió sin poder evitar una leve carcajada - evitando moverse en exceso - pensando en una versión chibi de la gyojin persiguiendo al skypian dando bocados al aire intentando pillarlo. De repente cierto pensamiento le volvió a la mente cuando dijo aquello, ocasionando que frunciera el ceño ligeramente y abriera poco a poco los ojos, esperando que el músico no le clavara el delineador en el ojo. — Oye, Garnet… — la joven desvió la mirada ligeramente hacia el suelo mientras pronuncia las palabras para llamar su atención. — ¿Cuándo sea mayor también serás así conmigo? — preguntó mirándolo a los ojos encorvando ligeramente las cejas mostrando una expresión de pena. El pelirrojo era un hermano mayor para ella, siempre la cuidaba y le seguía cualquier travesura que estuviera dispuesta hacer. No quería perder a su compañero de fechorías y mucho menos los momentos como los que estaba compartiendo ahora, donde él le enseñaba cosas de la vida adulta. Aquella vida de viejo que siempre había estado negando, pero que ahora, no veía tan mal conociendo como eran los adultos que se había estado cruzando desde que salió al mar, como los Shogun Gari, Jolyne, Aspros, Joe y Viktor.
