03-03-2024, 12:52 PM
Una noche más, había ido a aquella taberna. Desde que terminase el problema de la plantación de bambú, estaba bastante ocioso, y eso no le terminaba de gustar. Pero tenía que seguir allí, al menos hasta que acabase el invierno; tenía que asegurarse de que el cabrón de Tao Hua cumpliese con lo establecido. Parecía que las negociaciones con los trabajadores habían ido bien y estaban bastante mejor que cuando había llegado.
-Póngame otra jarra, señorita limpia-potas.
La camarera, muy atractiva, le puso la jarra con el ceño fruncido y con cara de chiquilla enojada, con los carrillos inflados.
-Jo, Kisuke como te pasas, porque ya te conozco si no te mandaría a feír espárragos
Por como miraba a Kisuke era evidente que no lo haría ni de coña, se la veía prendada del pescador.
-Kuhahaha, no seas así, que sabes que te lo digo con cariño y desde el respeto... kuhahahaha.
En ese momento, entró un tipo pelirrojo alto y delgado que se sentó al lado de Kisuke. No pidió cerveza, sino un café lo que hizo que Kisuke, aunque sin mirarlo, arqueara una ceja, pensando en quien cojones iba a una taberna a beber café. Pero tampoco era nadie para juzgar. Así que sacó un cigarro pero no encontraba el mechero. Entonces, se dio cuenta que el recién llegado le miraba fijamente, y estaba fumando. Así que Kisuke lo miró y se dio cuenta que le sonaba de algo.
-Hey, amigo boca-sierra, no encuentro mi mechero, ¿podrías darme fuego por casualidad?
Ahora mirándolo fijamente estaba seguro de que lo había visto antes.
-En serio, colega, ¿nos hemos visto antes?
-Póngame otra jarra, señorita limpia-potas.
La camarera, muy atractiva, le puso la jarra con el ceño fruncido y con cara de chiquilla enojada, con los carrillos inflados.
-Jo, Kisuke como te pasas, porque ya te conozco si no te mandaría a feír espárragos
Por como miraba a Kisuke era evidente que no lo haría ni de coña, se la veía prendada del pescador.
-Kuhahaha, no seas así, que sabes que te lo digo con cariño y desde el respeto... kuhahahaha.
En ese momento, entró un tipo pelirrojo alto y delgado que se sentó al lado de Kisuke. No pidió cerveza, sino un café lo que hizo que Kisuke, aunque sin mirarlo, arqueara una ceja, pensando en quien cojones iba a una taberna a beber café. Pero tampoco era nadie para juzgar. Así que sacó un cigarro pero no encontraba el mechero. Entonces, se dio cuenta que el recién llegado le miraba fijamente, y estaba fumando. Así que Kisuke lo miró y se dio cuenta que le sonaba de algo.
-Hey, amigo boca-sierra, no encuentro mi mechero, ¿podrías darme fuego por casualidad?
Ahora mirándolo fijamente estaba seguro de que lo había visto antes.
-En serio, colega, ¿nos hemos visto antes?
