El grito de Sohem sorprendió a Sasha pero se puso feliz porque parecía que él también estaba muy contento de volver a verla y por eso repetía su nombre tanto. Entonces otra voz llamó su atención, era Triana amenazando al hombre diciéndole que los alas negras irían a por él. La semioni abrió los ojos como platos, no entendía a que venía aquello, ella había bajado de las gradas ilusionada por hacer equipo con ambos y ganar por lo que aquella situación no se la había visto venir. La rubia quiso intervenir para defenderlo pero Sohem se adelantó diciendo que no la conocía y que no tenía necesidad de estar en ese equipo. — ¡Ey! — dijo enfada la joven pensando que se había alegrado de formar equipo con ella, entonces la trató de usted llamándola conocida haciendo que Sasha sonriera porque el humano le había tratado con respeto, una de cal y otra arena. Sohem finalizó su pequeño monologo poniéndose al lado de la semioni y diciendo que no le faltaría ni los amigos ni el trabajo. — Claro porque siempre seremos amigos — le contestó la chica emocionada por lo bajo, no sabía de que trabajaba así que por lo menos podía afirmar lo primero.
Mientras, una mujer llegaba comentando que había hostilidad en el grupo. Sasha se giró para mirarla y se encontró con una chica pelirroja con los labios pintados de rojo bastante guapa que se presentó como Ikirami, una idea se le pasó por la cabeza a la semioni pero cuando escuchó al hombre llamarla Pilimari tuvo que aguantar una carcajada tapándose la boca con ambas manos, no sabía si era tan mayor que no le había escuchado bien el nombre o estaba tan enfadado que le daba igual, pero le pilló desprevenida el poco respeto por un marine. La pelirroja se acercó a la adolescente preguntándole si iba a participar, que parecía muy fuerte y que se alegraba de contar con ella. Sasha inclinó ligeramente la cabeza hacia la derecha con una expresión extrañada, no sabía que los marines eran tan simpáticos con una pirata de doscientos millones, pero si Joe estaba ahí, suponía que le habría hablado de ella y por eso se mostraba tan amable. — Claro que soy fuerte, vieja — contestó con una gran sonrisa mientras ponía sus manos en la cadera e inflaba su pecho de aire con orgullo, entonces la miró con curiosidad. — Los marines sois más majos de lo que pensaba, me caes bien — añadió cambiando su expresión por una sonrisa.
La voz del enmascarado sobre la nube llamó la atención de Sasha de nuevo, dando comienzo a los juegos antes de girarse hacia el palacio donde se pudo apreciar al emperador en el trono. — Desde ahí se tiene que ver de puta madre, pero mola más vivirlo — pensó la joven escuchando que la siguiente era una prueba de fuerza, trataba de golpear las cuatro esferas que había tirado el hombre, ahora convertidas en un tronco. Los vítores y el griterío hacían que Sasha se viniera más arriba, una prueba de fuerza llevaba su nombre escrito en letras más grandes que ella. Sohem pareció darse cuenta también porque levantó la cabeza para mirarla, la semioni también lo miró con los ojos brillantes hasta que él miró a las dos mujeres presentándose. — ¡Voy yo! ¡Voy yo! — contestó emocionada mirándolas también y llevando su mano derecha al mango de su kanabo, pero Triana con un tono tajante dijo que iría ella. — Pero yo soy fuerte… — contestó entre dientes sacando ligeramente los labios, no iba a discutir con ella porque en los Cabos Gemelos le quedó claro que los Alas Negras sabían lo que hacían pero le quedó un gustó amargo por como los estaba tratando, Jolyne y Aspros habían sido siempre muy ambles con ella. Entonces quitó la mano del kanabo y miró a Sohem de forma curiosa. — ¿Qué es un gremio? — preguntó recordando lo que había dicho cuando se presentó.
Un conocido sonido hizo que la joven levantara la cabeza, era Garnet con su laúd danzando hasta su tronco, Sasha se la llevó a la cara para no ver el culo al skypian y de paso para que nadie los relacione. — ¿Cómo cojones Tobías le ha dejado venir así? ¡O el tío de la nube participar! — pensó mientras se giraba buscando con la mirada al vaquero para tener apoyo moral, pero lo que vio en su cubículo le llamó más la atención y una gran sonrisa traviesa apareció en su cara, el músico iba a pagar hacerle pasar vergüenza. El pelirrojo acabó por impactar el golpe en forma híbrida, después fue el turno de Joe con bastante dificultad y siguió quien para ella era la persona más increíble que había visto en su vida - después de Sohem y los Shogun Gari - un pájaro de fuego pegó en el tronco con lo que parecía un golpe tremendamente fuerte. — ¡Un pájaro de fuego! — gritó con los ojos brillantes de la emoción. Sasha movió la cabeza hacia los lados para centrarse, era el turno de su grupo y tenía que animar a Triana, ella podía ganar. — ¡Cárgatelo Triana! — la animó la semioni antes de escuchar a Sohem llamarla de mala manera. — No la llames puta — contestó ligeramente enfadada y dolida de que la llamara así. — Sus compañeros son mis amigos, creo que se ha equivocado y piensa que eres otro tío con casco — añadió intentando buscarle sentido. La mujer por fin dio el golpe siendo este muy potente y consiguiendo reafirmar para la joven que era una pirata muy fuerte, hacía bien en admirarla y tenerle respeto como igual.
El maestro de ceremonias pasó por todos los troncos para comprobar la puntuación siendo la de Triana la mayor de estas. El público empezó a corear el apellido de Triana y no pudo evitar unirse también. — ¡TEM – PES – TA! ¡TEM – PES – TA! — gritaba con alegría Sasha tanto por la pirata como por ganar la prueba. — ¡Hemos ganado! — celebró pasando la mirada de Ikirami a Sohem un par de veces. Entonces El Dirigente dijo algo que la chica no se había dado cuenta, Garnet estaba fuera, iba a sentirse mal por ello y debía distraerlo como fuera hasta que pudiera hablar con él. — Pss… pss… pss… Garnet… — le llamó Sasha como si de un gato se tratara. Cuando este miró estiró el brazo cerrando el puño y dejando el dedo indice estirado, señalando así a la marine desde arriba y apuntando abajo. Esperó un par de segundos antes de señalar al cubículo done estaban Tobías y Don Bambú esperando si veía a las mujeres que estaba ahí. Al acabar se llevó las manos a la boca aguantando la risa porque ambos grupos contaban con chicas por las que Garnet babearía. Cogió aire y lo soltó varias veces para tranquilizarse, entonces lo miró con una sonrisa más tranquila y confiada. — Para mí sigues siendo el número uno, compitrueno — finalizó extendiendo la mano pero ahora sí en un puño, desde la lejanía manteniéndose en su cubículo.
Un sonido conocido hizo que Sasha mirase hacia donde se hacían las pruebas encontrándose, esta vez, con un pilar de madera más pequeño con un Den Den Mushi bastante grande con casco y unas gafas que le hacían unos ojos enormes junto a un silbato, todo el animal le pareció muy divertido a la adolescente y empezó a tomar nota mental para tunear a su Den Den. El enmascarado volvió a tomar la palabra para anunciar la nueva prueba, una de velocidad haciendo a la semioni bufar. Cuando terminó de hablar y volvió a recuperar la altura, la rubia se giró para hablar con sus compañeros. Pero una potente llama captó la atención de Sasha, cerrando sus ojos ligeramente y poniendo la mano derecha en su frente a modo de visera. — ¿Qué cojones es eso? — preguntó fijándose como el lunarian del cubículo de Garnet encendía de más su fuego y salía disparado dejándola con la boca abierta. — Kuraku no hace eso — se quejó de que el lunarian de su tripulación nunca hubiera hecho aquella muestra de velocidad ante ella. — Yo puedo ser rápida pero no tanto como el viejo ese — comentó a sus compañeros de equipo. Era la segunda prueba en la que la semioni no iba a poder participar y las ansias empezaban a consumirla, no podía esperar a que llegara su turno para darlo todo. Entonces volvió a mirar al palacio y frunció el ceño al ver que ahora habían dos personas.
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