Parece ser que todos iban a comportarse, pues el enmascarado y la mujer dejaron de discutir, como mínimo por el momento. El primero me saludó un tanto seco, bufando y chasqueando la lengua, llamándome Pilimari, lo cual me hizo sonreír acostumbrada a los motes de Karl que solía confundirse con el mío también. Por su lado, a Sasha pareció hacerle gracia aquello también, pues la vi claramente taparse la cara para aguantar una carcajada. Me respondió al comentario de que parecía ser fuerte llamándome vieja, a lo cual respondí levantando una ceja, pero contuve la irritación por el momento, tenía que guardar las apariencias. Y al parecer, funcionó, pues la joven contestó que los marines somos más majos de lo que pensaba y que le caía bien acompañando por una sonrisa que le devolví.
Cuando la prueba se anunció y aparecieron unos postes en la pista, me mantuve a la espera de ver lo que mis “compañeros” hacían. Probablemente, esa prueba era buena para mis aptitudes, pero realmente mi interés no estaba tanto en la competición como en lo que tenía a mi lado. El enmascarado parecía con ganas de participar y se presentó como Sohem, “Gran” jefe del Gremio Magna. No me sonaba ese gremio, tal vez era uno pequeño o de nueva creación, a saber, pero al menos descartaba la opción de que fuese un pirata, si es que decía la verdad. Pero lo cierto era que aquella revelación me llevó a pensar en el encontronazo que acababan de tener la mujer rubia y él. “¿Otra pirata más?” pensé cruzándome de brazos mientras Sasha comentaba estar dispuesta para participar en la prueba. Pero antes de que ni ella ni el cazador pudiesen hacer nada, la tercera se adelantó sin dar lugar a segundas opiniones y se dirigió a la pista. Sasha lanzó al aire la pregunta sobre qué era un Gremio, de una forma algo inocente que me pareció curiosa. “¿Una pirata que no sabe lo que es? Interesante cuanto menos. A lo mejor puedo aliarme con él y que ambos ganemos algo extra del evento.” me planteé mirando a ambos.
Me mantuve en silencio y, mientras todos se preparaban para la prueba, di un par de pasos atrás y saqué los Wanteds de nuevo disimuladamente. Uno a uno fui pasándolos hasta dar con uno que encajaba con la mujer, Triana Tempesta. Eché un vistazo al primero que se adelantó hacia la prueba, un pelirrojo que únicamente llevaba una camisa desabotonada y ropa interior. No me hizo falta mirarlo dos veces para reconocer a aquel demente, era otro de los piratas con gran recompensa. Esbocé una sonrisa al pasar las páginas y dar con su Wanted. ¿De verdad había en aquel evento tantos piratas que capturar, o incluso mejor, matar? Mi corazón se emocionaba solo de pensarlo, aleteando en mi pecho con entusiasmo. En tan solo unos minutos había encontrado a tres piratas, ¿cuantos más habría entre los grupos? Pasé uno a uno los wanteds observando a los demás grupos y cada vez me sentía más emocionada por todo aquello. Cada cartel que pasaba coincidía con una cara de las que había allí. Únicamente había cuatro que no acababan de encajar. El primero, Tobías Murray, que se parecía mucho a uno de los participantes pero con la barba y el pelo de colores invertidos. Obviamente, había intentado pasar desapercibido, pero teniendo la imagen frente a mí y con mi maravillosa vista, era reconocible que se trataba del mismo. El segundo era un mink panda, el revolucionario. En el grupo de Karl había precisamente un mink panda, que llevaba unas gafas de sol. Casualidad o no, a saber, pero aquel tampoco me importaba tanto. Después había dos wanteds más que directamente no coincidían con nadie que participase.
Guardé los wanteds para ver la competición y saqué mi libreta y lápiz, dispuesta a no perder ni un detalle que pudiera servirme. Apuntaría todo cuanto viese de aquellos desalmados para acabar con ellos cuando me fuese posible. Lo primero que advertí es que (a partir de ahora usaré los nombres que he reconocido de los Wanteds) Garnet al llegar frente a su tronco gritó y tocó una melodía con su laúd. Tras ello, Joe que también participaba se tambaleaba ligeramente como si hubiese consumido algún estupefaciente. No entendía a que se podía deber y si tenía relación, pero lo apunté por si acaso. Después se transformó con una fruta que identifiqué como una Zoan Tigre gracias a mis estudios y golpeó con bastante fuerza su poste. Me mordí el labio muy cabreada por ver que un pirata contaba con una fruta así. Después, Joe dio un puñetazo al suyo, sin transformarse lo que me pareció extraño pues me parecía que en forma híbrida debería ser más fuerte, ¿tal vez no se encontraba bien? En cambio, Karl sí lo hizo y se transformó en su ave de fuego majestuosa y descendió golpeando con su ala con una increíble fuerza que me dejó parpadeando sorprendida con ello. Su fruta era un misterio, pero estaba claro que era muy fuerte y aquello lo demostraba. En último lugar, Triana sacó dos espadas finas, unas katanas, y tras gritar Romeo y Julieta se abalanzó en lo que parecía más un bloqueo que un ataque, pero con un resultado que me sorprendió mucho.
El Dirigente alzó la voz por encima del gentío a través de su Den Den Mushi y anunció los resultados de la prueba. Garnet, a pesar de haber rugido con fiereza quedó en última posición, seguido de Joe, Karl y finalmente en primera posición, la pirata de mi equipo, Triana. Las gradas estallaron en gritos aclamando a la ganadora. Estaba claro que ella sería dura de roer, pero el pelirrojo demostraba tener menos fuerza por lo que tal vez era una presa más fácil, y eso a pesar de que su recompensa era más alta. Sohem se sorprendió mucho por el resultado de la prueba, parecía hasta que alababa la fuerza de aquella mujer, alucinante. No tenía claro si podría ser un aliado para capturar a alguno de los muchos piratas que nos rodeaban, pero esperaba que así lo fuera.
Después, con nuestro equipo encabezando la puntuación, el trajeado hombre lanzó algo más a la pista y apareció un pilar con un Den Den Mushi con un casco, gafas y un silbato encima. Junto a ello a la izquierda apareció una caracola de aquellas extrañas y una pantalla. Anunció la siguiente prueba revelando que aquello era un caracol especial que era capaz de determinar la velocidad para la prueba. Entonces, aquella vez se mediría nuestra velocidad. Yo no quería participar tampoco en aquella, prefería quedarme anotando en mi libreta todo lo posible.
El primero de los participantes de la prueba fue el lunarian YLMC3, un nombre muy extraño, pero eso ponía en su Wanted. El fuego típico de su raza se acrecentó un instante de forma extraña y después, pasó tan rápido que ni siquiera pude verlo bien. Me quedé impresionada por aquella muestra de velocidad, sería difícil enfrentarse a él si tenía ese nivel, aunque en este caos demostraba que su recompensa debía ser acorde a su poder. El siguiente fue Aspros, con wanted también aunque mucho inferior, que ni se llegó a aproximar al anterior en velocidad. Era un hombre tremendamente apuesto aunque desprendía mucha feminidad, algo extraño de ver.
Por nuestro lado, Sohem se postuló de forma seria, alegado que, supuse que se refería a Triana, ya no podía participar de nuevo y Sasha no podría batir la marca del lunarian. Me preguntó si tenía certeza de ser más rápida que yo.
—Adelante, la prueba es toda tuya. Ánimo con ella, Sohem. —respondí tranquilamente esperando poder quedarme mirando.
Se adelantó y al llegar su piel se tornó roja y comenzó a humear. Otro usuario más. Parecía que llegados a este nivel casi todos tenían una, curioso. Gritó con fuerza las palabras Steam Engine y se golpeó con fuerza el pecho de forma que pareció herirse a sí mismo, pues incluso vi como sangraba a través de su máscara, lo cual me pilló desprevenida y despertó en mí muchísimo interés por su persona. Me mordí el labio preguntándome como sería tras esa máscara. Después agarró su arma y gritó de nuevo para posteriormente abalanzarse a una velocidad aterradora, haciéndome perderlo de vista por un momento. Acabó soltando una risotada con alegría y una risa extraña. En último lugar, el mink se personó en la pista y se colocó en posición de ataque, comenzando a sacar lo que parecía electricidad por todo su cuerpo y lo perdí de nuevo de vista. Eran todos unos monstruos rapidísimos.
Anoté todo lo que pude y me quedé expectante de ver los resultados, algo cabizbaja por ver de lo que eran capaces aquellas personas pero después sonreí. ¿Y cómo no hacerlo? Estaba ante un precioso banquete, solo tenía que esperar mi oportunidad para llevarme a uno de ellos. Y ahora tenía muchos objetivos interesantes esperando pacientemente para ello.
Cuando la prueba se anunció y aparecieron unos postes en la pista, me mantuve a la espera de ver lo que mis “compañeros” hacían. Probablemente, esa prueba era buena para mis aptitudes, pero realmente mi interés no estaba tanto en la competición como en lo que tenía a mi lado. El enmascarado parecía con ganas de participar y se presentó como Sohem, “Gran” jefe del Gremio Magna. No me sonaba ese gremio, tal vez era uno pequeño o de nueva creación, a saber, pero al menos descartaba la opción de que fuese un pirata, si es que decía la verdad. Pero lo cierto era que aquella revelación me llevó a pensar en el encontronazo que acababan de tener la mujer rubia y él. “¿Otra pirata más?” pensé cruzándome de brazos mientras Sasha comentaba estar dispuesta para participar en la prueba. Pero antes de que ni ella ni el cazador pudiesen hacer nada, la tercera se adelantó sin dar lugar a segundas opiniones y se dirigió a la pista. Sasha lanzó al aire la pregunta sobre qué era un Gremio, de una forma algo inocente que me pareció curiosa. “¿Una pirata que no sabe lo que es? Interesante cuanto menos. A lo mejor puedo aliarme con él y que ambos ganemos algo extra del evento.” me planteé mirando a ambos.
Me mantuve en silencio y, mientras todos se preparaban para la prueba, di un par de pasos atrás y saqué los Wanteds de nuevo disimuladamente. Uno a uno fui pasándolos hasta dar con uno que encajaba con la mujer, Triana Tempesta. Eché un vistazo al primero que se adelantó hacia la prueba, un pelirrojo que únicamente llevaba una camisa desabotonada y ropa interior. No me hizo falta mirarlo dos veces para reconocer a aquel demente, era otro de los piratas con gran recompensa. Esbocé una sonrisa al pasar las páginas y dar con su Wanted. ¿De verdad había en aquel evento tantos piratas que capturar, o incluso mejor, matar? Mi corazón se emocionaba solo de pensarlo, aleteando en mi pecho con entusiasmo. En tan solo unos minutos había encontrado a tres piratas, ¿cuantos más habría entre los grupos? Pasé uno a uno los wanteds observando a los demás grupos y cada vez me sentía más emocionada por todo aquello. Cada cartel que pasaba coincidía con una cara de las que había allí. Únicamente había cuatro que no acababan de encajar. El primero, Tobías Murray, que se parecía mucho a uno de los participantes pero con la barba y el pelo de colores invertidos. Obviamente, había intentado pasar desapercibido, pero teniendo la imagen frente a mí y con mi maravillosa vista, era reconocible que se trataba del mismo. El segundo era un mink panda, el revolucionario. En el grupo de Karl había precisamente un mink panda, que llevaba unas gafas de sol. Casualidad o no, a saber, pero aquel tampoco me importaba tanto. Después había dos wanteds más que directamente no coincidían con nadie que participase.
Guardé los wanteds para ver la competición y saqué mi libreta y lápiz, dispuesta a no perder ni un detalle que pudiera servirme. Apuntaría todo cuanto viese de aquellos desalmados para acabar con ellos cuando me fuese posible. Lo primero que advertí es que (a partir de ahora usaré los nombres que he reconocido de los Wanteds) Garnet al llegar frente a su tronco gritó y tocó una melodía con su laúd. Tras ello, Joe que también participaba se tambaleaba ligeramente como si hubiese consumido algún estupefaciente. No entendía a que se podía deber y si tenía relación, pero lo apunté por si acaso. Después se transformó con una fruta que identifiqué como una Zoan Tigre gracias a mis estudios y golpeó con bastante fuerza su poste. Me mordí el labio muy cabreada por ver que un pirata contaba con una fruta así. Después, Joe dio un puñetazo al suyo, sin transformarse lo que me pareció extraño pues me parecía que en forma híbrida debería ser más fuerte, ¿tal vez no se encontraba bien? En cambio, Karl sí lo hizo y se transformó en su ave de fuego majestuosa y descendió golpeando con su ala con una increíble fuerza que me dejó parpadeando sorprendida con ello. Su fruta era un misterio, pero estaba claro que era muy fuerte y aquello lo demostraba. En último lugar, Triana sacó dos espadas finas, unas katanas, y tras gritar Romeo y Julieta se abalanzó en lo que parecía más un bloqueo que un ataque, pero con un resultado que me sorprendió mucho.
El Dirigente alzó la voz por encima del gentío a través de su Den Den Mushi y anunció los resultados de la prueba. Garnet, a pesar de haber rugido con fiereza quedó en última posición, seguido de Joe, Karl y finalmente en primera posición, la pirata de mi equipo, Triana. Las gradas estallaron en gritos aclamando a la ganadora. Estaba claro que ella sería dura de roer, pero el pelirrojo demostraba tener menos fuerza por lo que tal vez era una presa más fácil, y eso a pesar de que su recompensa era más alta. Sohem se sorprendió mucho por el resultado de la prueba, parecía hasta que alababa la fuerza de aquella mujer, alucinante. No tenía claro si podría ser un aliado para capturar a alguno de los muchos piratas que nos rodeaban, pero esperaba que así lo fuera.
Después, con nuestro equipo encabezando la puntuación, el trajeado hombre lanzó algo más a la pista y apareció un pilar con un Den Den Mushi con un casco, gafas y un silbato encima. Junto a ello a la izquierda apareció una caracola de aquellas extrañas y una pantalla. Anunció la siguiente prueba revelando que aquello era un caracol especial que era capaz de determinar la velocidad para la prueba. Entonces, aquella vez se mediría nuestra velocidad. Yo no quería participar tampoco en aquella, prefería quedarme anotando en mi libreta todo lo posible.
El primero de los participantes de la prueba fue el lunarian YLMC3, un nombre muy extraño, pero eso ponía en su Wanted. El fuego típico de su raza se acrecentó un instante de forma extraña y después, pasó tan rápido que ni siquiera pude verlo bien. Me quedé impresionada por aquella muestra de velocidad, sería difícil enfrentarse a él si tenía ese nivel, aunque en este caos demostraba que su recompensa debía ser acorde a su poder. El siguiente fue Aspros, con wanted también aunque mucho inferior, que ni se llegó a aproximar al anterior en velocidad. Era un hombre tremendamente apuesto aunque desprendía mucha feminidad, algo extraño de ver.
Por nuestro lado, Sohem se postuló de forma seria, alegado que, supuse que se refería a Triana, ya no podía participar de nuevo y Sasha no podría batir la marca del lunarian. Me preguntó si tenía certeza de ser más rápida que yo.
—Adelante, la prueba es toda tuya. Ánimo con ella, Sohem. —respondí tranquilamente esperando poder quedarme mirando.
Se adelantó y al llegar su piel se tornó roja y comenzó a humear. Otro usuario más. Parecía que llegados a este nivel casi todos tenían una, curioso. Gritó con fuerza las palabras Steam Engine y se golpeó con fuerza el pecho de forma que pareció herirse a sí mismo, pues incluso vi como sangraba a través de su máscara, lo cual me pilló desprevenida y despertó en mí muchísimo interés por su persona. Me mordí el labio preguntándome como sería tras esa máscara. Después agarró su arma y gritó de nuevo para posteriormente abalanzarse a una velocidad aterradora, haciéndome perderlo de vista por un momento. Acabó soltando una risotada con alegría y una risa extraña. En último lugar, el mink se personó en la pista y se colocó en posición de ataque, comenzando a sacar lo que parecía electricidad por todo su cuerpo y lo perdí de nuevo de vista. Eran todos unos monstruos rapidísimos.
Anoté todo lo que pude y me quedé expectante de ver los resultados, algo cabizbaja por ver de lo que eran capaces aquellas personas pero después sonreí. ¿Y cómo no hacerlo? Estaba ante un precioso banquete, solo tenía que esperar mi oportunidad para llevarme a uno de ellos. Y ahora tenía muchos objetivos interesantes esperando pacientemente para ello.
Aclaraciones
