[Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora
#3
Todo estaba rodeado de un inmenso mar azul y yo estaba sola a la deriva en una especie de embarcación pequeña. La brisa marina me acariciaba como el roce suave de la cola de una vaca al pasar. Me invadía un sentimiento de paz y tranquilidad al oír a las gaviotas con sus cánticos al ritmo del oleaje. En ese momento, una rata apareció en el bote y empezó a mover simultáneamente sus patas delanteras. Me pareció que me quería decir algo, así que me acerqué.  -Jolyne, dame quesito – dijo la rata. Como no tenía nada que ofrecerle se enfadó y me empezó a roer los dedos de los pies. ¿Sería esto un augurio?, pensé

Me levanté sobresaltada y me di cuenta de que había sido solo un sueño. Noté cómo un ratón salía corriendo de mi habitación; seguramente fuera el culpable que me anduvo mordisqueado. Por lo general, era el Capitán Barks el que me despertaba, pero ya habían pasado unos meses desde que partió hacia un lugar mejor y su ausencia la notaba en cada momento que pasaba, pero así era el ciclo de la vida, supongo.

Esa misma mañana, dos hombres aparecieron en la granja con cara de malas pulgas. Al parecer, andaban pidiendo unos dineros de nosequé deudas. Ciertamente ya estaba acostumbrada a este tipo de visitas, pero en aquella situación la cosa parecía más seria que de costumbre. En aquel momento solo estaba mi vieja en la granja, por lo que pudo echar a esos chupasangres sin miramientos. No obstante, sabíamos que no tardarían en volver.

Me encomendó la tarea de dirigirme al puerto, donde estaba mi viejo trabajando, para llevarle algo de alimento, considerando que ese día llegaría a casa con retraso. Nuestra granja ya no era tan próspera como antes y apenas nos daba para comer nosotros. Estaban poniendo mucho empeño en reunir dinero y yo sentía el deseo de contribuir también, así que, por mucho que me desagradara la idea, durante el camino me puse a cavilar, masticando tabaco, si debía buscar un trabajo por ellos. Barajaba el de jugadora de dardos profesional, susurradora de gallinas o probar suerte en el trabajo de mi viejo.

Cuando llegué a su trabajo, lo saludé y le conté las conclusiones a las que había llegado, pero para mi sorpresa no pareció muy contento. Él siempre había sido partidario de que cada uno dedique su vida a lo que le haga feliz, y bien sabía que esas cosas no iban conmigo para nada. Se fue a tomar su descanso para comer y yo me quedé allí sentada, observando a la gente.

Un nuevo barco atracó en la isla y, cuando los viajeros desembarcaron, sentí como si me pegaran una coz en el pecho. Entre los llegados había una criatura grande, lúgubre como una noche sin luna, pero a la vez brillante como el sol. Y, lo que más llamó mi atención: tenía alas. No era la primera vez que veía a un medio animal como yo, pero nunca antes los había visto con alas. Yo sabía que, según mis padres, venía del cielo, no como los gorrinos o incluso los propios pájaros. Así que no pude evitar pensar, ¿tendría él algo que ver conmigo? ¿vendría del mismo sitio? ¿y si venía a buscarme a mí?

No parecía ser hostil, pero no podría decir lo mismo de su acompañante. Parecía venir junto con una mujer un tanto siniestra, de cabellos rubios como la paja y con grandes cicatrices por el cuerpo. Tal era su aspecto, que no sabría decir cuál de los dos me imponía más respeto.

Esquivando a algún curioso que los miraba fijamente, me acerqué a la criatura misteriosa y, preocupada pero interesada le pregunté:

-Oye, ¿tú me conoces? ¿sabes quién soy?

❝

¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

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RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - por Jolyne Jones - 22-08-2023, 08:45 PM

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