08-03-2024, 06:28 PM
Probablemente su compañero estaría bastante asustado, tenían que ser muy cautos. Así que, aunque sí que aceptó ir a comer algo y preguntar por Siri, hizo hincapié en no destacar demasiado. Gideon no era precisamente una persona que no llamara la atención. Aunque podía esconder sus alas bajo su ropa, no podía deshacerse de sus antenas. No sabía cómo reaccionarían en aquella isla ante una Skypiean. Decidió ir siempre con una mano preparada para agarrar su katana y los ojos muy abiertos para discernir el peligro.
A lo lejos se empezaban a ver dos grandes montañas con una forma muy peculiar, Gideon no tenía ni idea de nada, pero por su forma, de cactus, le daba la impresión de que iban a pasar calor en aquella isla. Quizás esconder sus alas no iba a ser tan fácil, siempre tendría sus camisas anchas, tiraría de ahí y de refrescarse con agua. Gideon sentía un cosquilleo en su interior, a pesar de todas las emociones negativas, su deseo por recorrer el mundo y capturar la magia de cada lugar tiraba de ella. Necesitaba que su aventura comenzase ya. Soltó el humo de su cigarrillo y observó cómo Kevin se dirigía hacia el timón, Gideon le siguió por si necesitaba ayudar con algo. Su amigo anunció que habían llegado al fin a Whisky Peak y ese cosquilleo en su interior se intensificó.
— ¡Genial! Omi, Kevin, hoy comienza nuestra gran aventura, los PirateBusters arrasaran con todo, daremos con Siri y poco a poco nos haremos con un gran nombre —Gideon sentía cómo la emoción se apoderaba de ella. Probablemente las cosas no irían así de sencillas, pero estaba bien dar un pequeño discurso motivacional antes de salir hacia esa jungla que era el mundo.
A lo lejos se empezaban a ver dos grandes montañas con una forma muy peculiar, Gideon no tenía ni idea de nada, pero por su forma, de cactus, le daba la impresión de que iban a pasar calor en aquella isla. Quizás esconder sus alas no iba a ser tan fácil, siempre tendría sus camisas anchas, tiraría de ahí y de refrescarse con agua. Gideon sentía un cosquilleo en su interior, a pesar de todas las emociones negativas, su deseo por recorrer el mundo y capturar la magia de cada lugar tiraba de ella. Necesitaba que su aventura comenzase ya. Soltó el humo de su cigarrillo y observó cómo Kevin se dirigía hacia el timón, Gideon le siguió por si necesitaba ayudar con algo. Su amigo anunció que habían llegado al fin a Whisky Peak y ese cosquilleo en su interior se intensificó.
— ¡Genial! Omi, Kevin, hoy comienza nuestra gran aventura, los PirateBusters arrasaran con todo, daremos con Siri y poco a poco nos haremos con un gran nombre —Gideon sentía cómo la emoción se apoderaba de ella. Probablemente las cosas no irían así de sencillas, pero estaba bien dar un pequeño discurso motivacional antes de salir hacia esa jungla que era el mundo.
