08-03-2024, 08:57 PM
Antes de que me pudiera dar cuenta, Yojimbo ya había salido impulsado a toda velocidad por aquel terreno. El siguiente en participar había sido Aspros que, aunque se sabía mover muy rápido, imaginaba que no sería suficiente como para poder alcanzar al capitán, lo que nos seguía dejando en un holgado primer puesto. – A este paso el equipo uno no es rival para nosotros – murmuré. Pero, ¿qué tal le estaría yendo al equipo de Triana? Esperaba que peor, o lo tendríamos muy difícil para remontar sus puntos. En su grupo salió una persona dando voces que parecía echar humo. Su velocidad era increíble, igual que la del del oso del cuarto, pero confiaba en que no pudieran superar la de Yojimbo. Sentía cierto interés en que fuera él el que se llevara esta victoria, y no precisamente porque estuviéramos en el mismo grupo. O tal vez sí, qué más daba. Pero finalizada la prueba, el animador empezó a dar las marcas y cuando llegó el turno de Yojimbo, el resultado enmudeció por un instante al público, a mí incluida. No controlaba el skylómetro como medida, pero una marca solo superada por el Emperador daba la impresión de haber sido una auténtica barbaridad. Básicamente, quería decir que habíamos ganado y que los demás habían mordido el polvo. - ¡Bien hecho, Yojimbo! ¡El más rápido! ¡El más veloz! ¡El indiscutible ganador! – exclamé mirando hacia los cubículos de Aspros y de Triana. Con esto nos poníamos de golpe en una segunda posición. Lamentablemente, ya solo quedábamos el marine lisiado y yo, y no sabía hasta qué punto nos podría servir de ayuda en ese estado.
Pronto llegó el momento de la cuarta prueba, que era de resistencia, y empezaron a salir los primeros participantes a defender la categoría. Para colmo, Sephiroth se había apresurado a salir y estaba convencido de querer participar. - ¿Tu turno? ¿Estás seguro? – pregunté muy asombrada, aunque dudaba de que fuera a cambiar de opinión. En condiciones normales le habría detenido, pero recordé que yo no es que fuera precisamente un roble, y contra cualquiera de esas personas, solo me esperaría una irremediable derrota. Tal vez él se notaba con fuerzas para intentarlo o a lo mejor solo había sido una táctica para jugar al despiste. Sea lo que sea, no me parecía mala idea un pequeño sacrificio por el bien común del grupo. Yo tenía muchas otras aptitudes y todavía estaba fresca para poder competir. - Bueno, vale. Que tengas suerte – le animé. Puse mis pulgares hacia arriba cuando se estaba marchando y miré a Yojimbo con cierta preocupación. – Creo que no podemos esperar mucho del lisiado, pero no nos queda otra – dije mientras miraba la espalda del marine, alejándose de nosotros. - En fin, a ver qué hace.
Los otros participantes habían dejado claro que la prueba no era moco de pavo, empezando por el hombre de la raza de Yojimbo con un poder increíble y siguiendo por Sasha, que había utilizado su transformación de bestia. Aunque a diferencia del hombre, ella sí que parecía haber disfrutado de la prueba. Sería difícil poder igualarla y la ventaja de su grupo no haría más que crecer. Observé con curiosidad cómo el marine luchaba con todas sus fuerzas por mantenerse. Por decir algo positivo, su gran espíritu competitivo era de admirar. Cuando terminó su turno, regresó hasta nuestro cubículo desanimado por no haber podido hacer mucho. – Pues sí, ha sido todo un descalabro. Pero no te preocupes, que algo se podrá hacer - finalicé con una amable sonrisa.
Pronto llegó el momento de la cuarta prueba, que era de resistencia, y empezaron a salir los primeros participantes a defender la categoría. Para colmo, Sephiroth se había apresurado a salir y estaba convencido de querer participar. - ¿Tu turno? ¿Estás seguro? – pregunté muy asombrada, aunque dudaba de que fuera a cambiar de opinión. En condiciones normales le habría detenido, pero recordé que yo no es que fuera precisamente un roble, y contra cualquiera de esas personas, solo me esperaría una irremediable derrota. Tal vez él se notaba con fuerzas para intentarlo o a lo mejor solo había sido una táctica para jugar al despiste. Sea lo que sea, no me parecía mala idea un pequeño sacrificio por el bien común del grupo. Yo tenía muchas otras aptitudes y todavía estaba fresca para poder competir. - Bueno, vale. Que tengas suerte – le animé. Puse mis pulgares hacia arriba cuando se estaba marchando y miré a Yojimbo con cierta preocupación. – Creo que no podemos esperar mucho del lisiado, pero no nos queda otra – dije mientras miraba la espalda del marine, alejándose de nosotros. - En fin, a ver qué hace.
Los otros participantes habían dejado claro que la prueba no era moco de pavo, empezando por el hombre de la raza de Yojimbo con un poder increíble y siguiendo por Sasha, que había utilizado su transformación de bestia. Aunque a diferencia del hombre, ella sí que parecía haber disfrutado de la prueba. Sería difícil poder igualarla y la ventaja de su grupo no haría más que crecer. Observé con curiosidad cómo el marine luchaba con todas sus fuerzas por mantenerse. Por decir algo positivo, su gran espíritu competitivo era de admirar. Cuando terminó su turno, regresó hasta nuestro cubículo desanimado por no haber podido hacer mucho. – Pues sí, ha sido todo un descalabro. Pero no te preocupes, que algo se podrá hacer - finalicé con una amable sonrisa.
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