09-03-2024, 10:14 PM
[personajeinvalido=907]
Tomé el sombrero del, ahora moreno, pistolero mientras este se adelantaba para participar en la prueba, salvándome a mi de hacerlo pero forzándome a participar en la última, fuera cual fuera. Su actuación fue la que cabía esperar de alguien como él, o como yo, aguantó menos que los dos gigantes pero más que el marine que ya nos habían advertido estaba en horas bajas, mientras volvía sacudiéndose el polvo que se había adherido a su ropa mientras estuvo en el suelo estiré mi brazo para ofrecerle su sombrero, lo tenía agarrado por la copa, de tal forma que pudiera agarrarlo por el ala y colocárselo directamente, supuse que era lo que quería. — Lo has hecho bien, has aguantado más que el pelirrojo, así que no te eliminarán, seguimos siendo un equipo de cuatro. — al igual que el segundo equipo, que se presentaban como los ganadores, salvo que la última prueba diera un vuelco muy extremo a los marcadores, pero prefería guardarme estos pensamientos para no desanimar a los demás miembros del equipo cuatro.
De nuevo el grupo de lo que no reconocía como birkanianos salió a escena, rellenaron un pequeño hoyo que el participante del equipo uno había hecho, El Dirigente advirtió de que la primera fase estaba llegando a su fin, — ¿Primera fase? — pensé, sin darme cuenta, en voz alta. — ¿Hay más fases? — era evidente que si, pero seguía un poco incrédula ante ese hecho. Por suerte no duró mucho mi desconcierto pues las palabras de nuestro enigmático presentador llamaron mi atención, Prueba de Certeza, eso sonaba a algo perfecto para mi, la fortuna me estaba sonriendo. El público aplaudía mientras El Dirigente daba paso a los participantes, no había misterio, solo quedaba uno de cada equipo por participar, me tocaba competir contra Viktor, una teniente de la marine y una pirata. Los limpiadores acabaron su tarea, apareciendo entonces un tocón con un Den Den Mushi con muy mal aspecto sobre una de las conchas mágicas que llamaban diales, y mientras un par de birkanianos dibujaban líneas en el suelo empezó la explicación de la prueba. Había que acertar un disparo a una mosca que saliera de ese Den Den Mushi, cuanto más lejos mejor, y el propio Dirigente nos acompañaría para cerciorarse de la distancia. — Esto si es lo mío. — dije con seguridad a mi equipo, mi puntería era una de las cosas de la que más orgullosa estaba, y aunque no hubiera cogido mi rifle del Parabellum nos ofrecían armas para la prueba, me adelanté a la vez que Viktor y la chica de pelo rosa del equipo tres, me detuve un momento, ¿Viktor iba a participar aquí? Quizá le había pasado como a mi y no había encontrado un momento mejor para salir a la arena, o quizá tenía un truco que yo conocía, no me parecía descabellada aquella idea.
Mientras yo navegaba entre las posibilidades que me ofrecía mi mente el albino se adelantó, tomó una de las armas del Dirigente y avanzó hasta la línea más cercana al Den Den Mushi, hizo algo raro con la mano antes de mirar en mi dirección y guiñar el ojo, ¿A mi? Que atrevido este espadachín, ¿Sería su forma de darme ánimos? Finalmente disparó, acertando a la mosca y volviendo rápidamente con El Dirigente para devolver su arma y avanzar con la misma presteza a su parcela, parecía enfadado, tal vez por haber necesitado acercarse tanto, no tenía mucho tiempo para seguir pensando en él porque la siguiente participante se me adelantó a participar, la joven pirata que, ahora que me fijaba bien, vestía un... no puede ser... En fin. A cada paso que daba su cuerpo cambiaba, igual que la rubia del equipo dos, pero esta no era tan grande ni tenía tantos cuernos, de hecho, no tenía, tenía cola y piel verde, una lengua con la que se relamió de forma muy desagradable, aunque una cosa que si tenía en común era la determinación, saltaba a la vista que aunque no tuviera el mejor de los aspectos estaba decidida a ganar, avanzó hasta la segunda línea, aunque no llegó a pisarla, y se puso en posición, en ese momento yo tomé mi rifle y comencé a avanzar por el camino de las líneas, crucé la primera y por más que me molestó también tuve que cruzar la segunda, no por mucho, pero lo suficiente como para sentirlo como una aplastante derrota emocional frente a la chica, que disparó y se enorgulleció de su hito, normal que lo hiciera. Yo encañoné al Den Den Mushi y esperé a que la mosca saliera, mi dedo índice presionó suavemente el gatillo, en cuanto ese caracol abriera la boca y de ella saliera una mosca una bala atravesaría su cuerpo. El dial bajo el Den Den empezó a vibrar, este puso mala cara y al poco tiempo eructó, liberando una mosca, en cuanto tenía un tiro limpio disparé, borrando a la mosca del mapa. Llevé el cañón de mi arma al suelo y volví con mi equipo, no sería la última, pero quería ganar, quedar primera, y se me había privado de eso. Con mala cara volví con mi grupo, suspiré, — No perderemos, pero tampoco vamos a ganar en esta ronda... — confesé con pesar.
Mientras yo navegaba entre las posibilidades que me ofrecía mi mente el albino se adelantó, tomó una de las armas del Dirigente y avanzó hasta la línea más cercana al Den Den Mushi, hizo algo raro con la mano antes de mirar en mi dirección y guiñar el ojo, ¿A mi? Que atrevido este espadachín, ¿Sería su forma de darme ánimos? Finalmente disparó, acertando a la mosca y volviendo rápidamente con El Dirigente para devolver su arma y avanzar con la misma presteza a su parcela, parecía enfadado, tal vez por haber necesitado acercarse tanto, no tenía mucho tiempo para seguir pensando en él porque la siguiente participante se me adelantó a participar, la joven pirata que, ahora que me fijaba bien, vestía un... no puede ser... En fin. A cada paso que daba su cuerpo cambiaba, igual que la rubia del equipo dos, pero esta no era tan grande ni tenía tantos cuernos, de hecho, no tenía, tenía cola y piel verde, una lengua con la que se relamió de forma muy desagradable, aunque una cosa que si tenía en común era la determinación, saltaba a la vista que aunque no tuviera el mejor de los aspectos estaba decidida a ganar, avanzó hasta la segunda línea, aunque no llegó a pisarla, y se puso en posición, en ese momento yo tomé mi rifle y comencé a avanzar por el camino de las líneas, crucé la primera y por más que me molestó también tuve que cruzar la segunda, no por mucho, pero lo suficiente como para sentirlo como una aplastante derrota emocional frente a la chica, que disparó y se enorgulleció de su hito, normal que lo hiciera. Yo encañoné al Den Den Mushi y esperé a que la mosca saliera, mi dedo índice presionó suavemente el gatillo, en cuanto ese caracol abriera la boca y de ella saliera una mosca una bala atravesaría su cuerpo. El dial bajo el Den Den empezó a vibrar, este puso mala cara y al poco tiempo eructó, liberando una mosca, en cuanto tenía un tiro limpio disparé, borrando a la mosca del mapa. Llevé el cañón de mi arma al suelo y volví con mi equipo, no sería la última, pero quería ganar, quedar primera, y se me había privado de eso. Con mala cara volví con mi grupo, suspiré, — No perderemos, pero tampoco vamos a ganar en esta ronda... — confesé con pesar.
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