11-03-2024, 01:33 AM
Dos días después.
Zorak estaba junto a su padre en la taberna de Vander, mientras su padre se estaba poniendo hasta las cejas de alcohol, el joven mestizo disfrutaba de una de sus historias favoritas, "Las desdichadas aventuras de Gustavo" soñaba algún día llegar a ser la mitad de hombre que el protagonista del libro, Gustavo. Un hombre que peleaba con una gran espada de hierro macizo y no solo eso, la blandía con una sola mano, tan absorto estaba en su lectura que no se percató de que dos personas entraron a local y se fueron a sentar tan solo a dos mesas de donde estaba él con su padre, sentados junto a un hombre menudo y semi calvo.
Comenzaron a hablar entre ellos y Zorak tan solo levanto la mirada cuando escucho al hombre semi calvo gritar.
"ESO NO ERA PARTE DEL TRATO!" Alzo la vista hacia la mesa y vio a Vander acercase a ella.
"Puedo ayudarles en algo caballeros?" Preguntó a los dos desconocidos.
"Piérdete, tabernero." Dijo uno grande, fácilmente unos dos metros y con cara de pocos amigos.
"Ya sé lo que necesitáis" dijo Vander mientras arrastraba una silla, llamando la atención de todo el local, llevándola hacia la mesa y sentándose mientras se encendía su pipa.
"Lárgate o acabará mal." Dijo la acompañante del que parecía un ogro.
Vander simplemente se reclinó sobre la silla y tras darle una calada a la pipa y con una voz serena, pero autoritaria les comento.
"Yo de vosotros" hizo un gesto con la pipa, como para que se girasen. "No me metería con quien os da de beber."
Zorak giro a ver y toda la taberna estaba tensa, todo el mundo con la mirada fija en los extraños, atentos para saltar a la mínima provocación.
"Que tal si le dais a Mike lo que le debéis" una profunda calada de nuevo. "Y yo os dejo salir de aquí de una pieza." Sonrió y ofreció la pipa a los extraños.
Los extraños intercambiaron una mirada tensa y la chica asintió con la cabeza al ogro, este último saco una bolsa y la lanzo hacia Mike, mientras la chica agarraba la pipa y le daba una profunda calada, comenzando a toser al acto.
"Vander el sabueso..." Vander asintió con una sonrisa. "Vaya ...cof puta mierda, cof cof.." Vander rio mientras volvía a agarrar su pipa, se levantó y le dio un par de golpecitos a Mike en el hombro mientras se alejaba, levanto la mano y les dijo a los extraños.
"Ya os gustará... Bienvenidos a las líneas." Y volvió a sus quehaceres de tabernero.
Zorak estaba impresionado con como Vander había llevado la situación, como con la mínima provocación, absolutamente todos estaban listos para saltar, era como un león, el líder de la manada que tenía el respeto de todos ganado a pulso, Zorak volvió a su lectura, pero pensando que si bien le gustaría ser como el valeroso Gustavo de su libro, no le importaría ser como Vander.
Zorak estaba junto a su padre en la taberna de Vander, mientras su padre se estaba poniendo hasta las cejas de alcohol, el joven mestizo disfrutaba de una de sus historias favoritas, "Las desdichadas aventuras de Gustavo" soñaba algún día llegar a ser la mitad de hombre que el protagonista del libro, Gustavo. Un hombre que peleaba con una gran espada de hierro macizo y no solo eso, la blandía con una sola mano, tan absorto estaba en su lectura que no se percató de que dos personas entraron a local y se fueron a sentar tan solo a dos mesas de donde estaba él con su padre, sentados junto a un hombre menudo y semi calvo.
Comenzaron a hablar entre ellos y Zorak tan solo levanto la mirada cuando escucho al hombre semi calvo gritar.
"ESO NO ERA PARTE DEL TRATO!" Alzo la vista hacia la mesa y vio a Vander acercase a ella.
"Puedo ayudarles en algo caballeros?" Preguntó a los dos desconocidos.
"Piérdete, tabernero." Dijo uno grande, fácilmente unos dos metros y con cara de pocos amigos.
"Ya sé lo que necesitáis" dijo Vander mientras arrastraba una silla, llamando la atención de todo el local, llevándola hacia la mesa y sentándose mientras se encendía su pipa.
"Lárgate o acabará mal." Dijo la acompañante del que parecía un ogro.
Vander simplemente se reclinó sobre la silla y tras darle una calada a la pipa y con una voz serena, pero autoritaria les comento.
"Yo de vosotros" hizo un gesto con la pipa, como para que se girasen. "No me metería con quien os da de beber."
Zorak giro a ver y toda la taberna estaba tensa, todo el mundo con la mirada fija en los extraños, atentos para saltar a la mínima provocación.
"Que tal si le dais a Mike lo que le debéis" una profunda calada de nuevo. "Y yo os dejo salir de aquí de una pieza." Sonrió y ofreció la pipa a los extraños.
Los extraños intercambiaron una mirada tensa y la chica asintió con la cabeza al ogro, este último saco una bolsa y la lanzo hacia Mike, mientras la chica agarraba la pipa y le daba una profunda calada, comenzando a toser al acto.
"Vander el sabueso..." Vander asintió con una sonrisa. "Vaya ...cof puta mierda, cof cof.." Vander rio mientras volvía a agarrar su pipa, se levantó y le dio un par de golpecitos a Mike en el hombro mientras se alejaba, levanto la mano y les dijo a los extraños.
"Ya os gustará... Bienvenidos a las líneas." Y volvió a sus quehaceres de tabernero.
Zorak estaba impresionado con como Vander había llevado la situación, como con la mínima provocación, absolutamente todos estaban listos para saltar, era como un león, el líder de la manada que tenía el respeto de todos ganado a pulso, Zorak volvió a su lectura, pero pensando que si bien le gustaría ser como el valeroso Gustavo de su libro, no le importaría ser como Vander.
