12-03-2024, 02:47 PM
La chica comentó que habíamos huido, más bien que ella me había sacado de allí, cosa que me dejo pensativo a media calada, mientras el humo del tabaco, el cual no había tragado por la sorpresa, comenzó a filtrarse por las pequeñas agallas que poseía bajo mis pómulos, por qué se había jugado el pellejo así por un desconocido? Mirándola, estaba llena de sangre y recordé como blandía esas dagas con tanta destreza, no parecía el tipo de persona que hace algo altruista por qué si, de hecho yo mismo no haría una cosa así y por su mirada, parecía que estaban forjados con golpes similares de la vida, también comento que el rubio probablemente estaría con sus compañeros, había vuelto a fallar.
"Mierda" bufe con algo de rabia al enterarme de la situación.
La chica acepto mi cigarro, lo llevo a sus labios y mientras se encendía el cigarro, estando ahora cerca pude contemplar bien su rostro, una tez blanca que contrastaba con las manchas de sangre seca, unos labios carnosos, facciones que parecían talladas sobre el mismo mármol y unos salvajes ojos grises, dio una profunda calada y sentí un cosquilleo por todo mi cuerpo, la visión de esa mujer fumando llena de sangre produjo una sensación que no había experimentado antes, placer, un placer que no sabía que era capaz de sentir y no entendía tampoco la situación, pero la visión era simplemente hipnótica.
Se presentó como Maeve, tras dar una calada y dejando el cigarro sobre sus carnosos labios, fue a buscar algo al rincón de donde vino y la vi acercándose con una botella de alcohol, "NO NO NO NO" pensé mientras la miraba extrañado, aunque me calme al ver que era para desinfectar y no para ofrecérmelo, comentó que me había dicho que no me moviera y se acercó aproximando sus manos a mí estómago, yo seguía hipnotizado por verla con el cigarro en la boca, qué narices me estaba pasando? De pronto un contacto, suave y frío me hizo estremecer, haciendo que un par de bultos asomarán en la entrepierna del pantalón, cosa que trate de disimular, seguramente sin éxito, pero tampoco podía moverme así que seguí contemplando a Maeve, esta comenzó a suturar la herida y repetía que aguantara, aunque el dolor quedaba en segundo plano.
Una vez acabo, aparto se frio toque de mi abdomen y me dijo que si se volvían a abrir me cosería yo solo, no pude más que sonreír y contestar.
"Lo que usted diga, doctora." Deje caer el cigarro junto al suyo.
Y preguntó sobre el rubio, no sabía si contestar, pero si estaba metida en el ajo con esa gente... quizás debería avisarle, pero lo justo y necesario.
"Tengo un soplo de que tiene información que busco, sobre gente que trafica armas ilegales en mi ciudad." La miré a los ojos nuevamente. "Tienen una gran deuda conmigo que me pienso cobrar, aunque tenga que abrirme paso por el mismísimo infierno para ello." dije esta ultima frase con una mirada triste.
Acto seguido y sin apartar la mirada de ella, pregunté
"Y tú qué asuntos tienes con ellos? Por que te buscaban?."
Me sentía extrañamente tranquilo, después de cerrar mis heridas frente a mí, me quedo claro que por lo menos la chica no era una amenaza para mí.
"Mierda" bufe con algo de rabia al enterarme de la situación.
La chica acepto mi cigarro, lo llevo a sus labios y mientras se encendía el cigarro, estando ahora cerca pude contemplar bien su rostro, una tez blanca que contrastaba con las manchas de sangre seca, unos labios carnosos, facciones que parecían talladas sobre el mismo mármol y unos salvajes ojos grises, dio una profunda calada y sentí un cosquilleo por todo mi cuerpo, la visión de esa mujer fumando llena de sangre produjo una sensación que no había experimentado antes, placer, un placer que no sabía que era capaz de sentir y no entendía tampoco la situación, pero la visión era simplemente hipnótica.
Se presentó como Maeve, tras dar una calada y dejando el cigarro sobre sus carnosos labios, fue a buscar algo al rincón de donde vino y la vi acercándose con una botella de alcohol, "NO NO NO NO" pensé mientras la miraba extrañado, aunque me calme al ver que era para desinfectar y no para ofrecérmelo, comentó que me había dicho que no me moviera y se acercó aproximando sus manos a mí estómago, yo seguía hipnotizado por verla con el cigarro en la boca, qué narices me estaba pasando? De pronto un contacto, suave y frío me hizo estremecer, haciendo que un par de bultos asomarán en la entrepierna del pantalón, cosa que trate de disimular, seguramente sin éxito, pero tampoco podía moverme así que seguí contemplando a Maeve, esta comenzó a suturar la herida y repetía que aguantara, aunque el dolor quedaba en segundo plano.
Una vez acabo, aparto se frio toque de mi abdomen y me dijo que si se volvían a abrir me cosería yo solo, no pude más que sonreír y contestar.
"Lo que usted diga, doctora." Deje caer el cigarro junto al suyo.
Y preguntó sobre el rubio, no sabía si contestar, pero si estaba metida en el ajo con esa gente... quizás debería avisarle, pero lo justo y necesario.
"Tengo un soplo de que tiene información que busco, sobre gente que trafica armas ilegales en mi ciudad." La miré a los ojos nuevamente. "Tienen una gran deuda conmigo que me pienso cobrar, aunque tenga que abrirme paso por el mismísimo infierno para ello." dije esta ultima frase con una mirada triste.
Acto seguido y sin apartar la mirada de ella, pregunté
"Y tú qué asuntos tienes con ellos? Por que te buscaban?."
Me sentía extrañamente tranquilo, después de cerrar mis heridas frente a mí, me quedo claro que por lo menos la chica no era una amenaza para mí.
resumen
