Maeve se puso furiosa, se puso visiblemente nerviosa con mi pregunta y comenzó a decir que lo importante eran mis asuntos con ellos y se atrevió a llamarme marine.
Un movimiento fugaz de mi brazo derecho agarro a la chica por los mofletes de esta, mientras la mirada de Zorak se oscurecía en rabia y enseñaba los dientes.
"Ni se te ocurra volver a llamarme marine, son escoria." Soltó un poco el agarre mientras la mirada se me calmaba
"Me importan una mierda esas armas, pero mataron a gente importante para mí, entiendes?" La mirada paso a ser triste, la mirada de alguien que se culpa por haber tomado malas decisiones.
No pensaba contarle más, pero pensándolo fríamente, la chica me había ayudado, llevaba un año cargando con todo él solo, llevando el peso de su mala elección sobre sus hombros, una culpa que me recorría cada segundo del día, casi sin ser consciente, aun con la mirada fija en Maeve mi boca comenzó a hablar casi por sí sola.
"Mataron a mi padre." Que estaba haciendo? "Y sospecho que también lo hicieron con mi hermana." De esta parte no estaba seguro, pero un cadáver sin lengua deja poco que imaginar.
Seguía con mi mano en la cara de la chica, ya no apretaba en absoluto, notaba su frío tacto y la piel suave, aparte la mano y volví a recostarme en la cama, suspirando mientras volvía a colocarme la mano sobre los ojos.
"Ahora ya sabes mi parte, solo quiero saber si te puedo considerar alguien en quien confiar." No mentía, aunque la chica tenía algo que hacía que me sintiera cómodo, necesitaba quitarme de dudas.
Seguía notando la boca seca y el hambre comenzaba a abrirse camino en mí estómago, supuse que esta era la casa de la chica, así que mientras rugían mis tripas, pregunte.
"Tienes algo de café o algo para comer? Me muero de hambre" el cansancio también comenzaba a aparecer de nuevo, estaba en un estado deplorable y el cuerpo demandaba nutrientes
"Cualquier cosa servirá, solo distingo el sabor del tabaco y del café" Esperaba no haber asustado de más a Maeve, a veces costaba controlar al monstruo de mi interior.
Un movimiento fugaz de mi brazo derecho agarro a la chica por los mofletes de esta, mientras la mirada de Zorak se oscurecía en rabia y enseñaba los dientes.
"Ni se te ocurra volver a llamarme marine, son escoria." Soltó un poco el agarre mientras la mirada se me calmaba
"Me importan una mierda esas armas, pero mataron a gente importante para mí, entiendes?" La mirada paso a ser triste, la mirada de alguien que se culpa por haber tomado malas decisiones.
No pensaba contarle más, pero pensándolo fríamente, la chica me había ayudado, llevaba un año cargando con todo él solo, llevando el peso de su mala elección sobre sus hombros, una culpa que me recorría cada segundo del día, casi sin ser consciente, aun con la mirada fija en Maeve mi boca comenzó a hablar casi por sí sola.
"Mataron a mi padre." Que estaba haciendo? "Y sospecho que también lo hicieron con mi hermana." De esta parte no estaba seguro, pero un cadáver sin lengua deja poco que imaginar.
Seguía con mi mano en la cara de la chica, ya no apretaba en absoluto, notaba su frío tacto y la piel suave, aparte la mano y volví a recostarme en la cama, suspirando mientras volvía a colocarme la mano sobre los ojos.
"Ahora ya sabes mi parte, solo quiero saber si te puedo considerar alguien en quien confiar." No mentía, aunque la chica tenía algo que hacía que me sintiera cómodo, necesitaba quitarme de dudas.
Seguía notando la boca seca y el hambre comenzaba a abrirse camino en mí estómago, supuse que esta era la casa de la chica, así que mientras rugían mis tripas, pregunte.
"Tienes algo de café o algo para comer? Me muero de hambre" el cansancio también comenzaba a aparecer de nuevo, estaba en un estado deplorable y el cuerpo demandaba nutrientes
"Cualquier cosa servirá, solo distingo el sabor del tabaco y del café" Esperaba no haber asustado de más a Maeve, a veces costaba controlar al monstruo de mi interior.
Resumen
