15-03-2024, 11:54 AM
Maeve soltó una verdad como un templo, si quería saber si era de fiar, debía comprobarlo por mí mismo, luego hablo sobre el robo de una piedra preciosa y sentencio que si volvía a tocarla me cortaría la mano, esa amenaza hizo que mis comisuras dibujaran una sonrisa, aun con el punzante dolor que nacía en mi lado derecho, tras comentar que era una casa abandonada, salió de la habitación y me quede pensativo.
Todo lo que me había pasado comenzó por intentar robar una joya junto a mi maestro, sería posible que estuviera relacionado? Una manera de costear las armas, quizá? Casi sin darme cuenta me incorpore y me quede sentado con la espalda apoyada al respaldo de la cama, pose mi mano sobre la herida de mi estómago, recriminándome internamente por no ser más fuerte, por no poder controlar los impulsos cuando algo tenía que ver con el tema de esos malnacidos, por no ser capaz de controlar a su monstruo interior, aun en una situación de calma como estaba ahora, con la habitación a solas, con cerrar los ojos podía verlo, un torbellino de furia, como una bestia que se arrastraba suplicando por sangre, en que me estoy convirtiendo?
La puerta se abrió y Maeve apareció con un bote de galletas, una lata de lo que parecían judías en conserva y un líquido el cual esperaba que no fuera o por lo menos no contuviera alcohol, también llevaba lo que parecían unos bollos, pero no había café, Maeve comento que eso era todo lo que había y tendríamos que salir para conseguir algo más.
"Sobre lo que comentaste antes, no creo que fuera bueno que esa gente te echara el guante y tranquila, se ve a la legua que no eres una damisela en apuros." que se lo digan a los gorilas del rubio, pensé.
"Qué tal si comemos ahora y descansamos?" El cansancio estaba comenzando a apoderarse de mí nuevamente. "Mañana saldré a robar algo."
Agarré uno de los bollos y resulto ser de chocolate, recordé con melancolía el sabor del chocolate mientras metía el bollo en mi boca y al morder, lo mismo de siempre, no sabía a nada, pero por lo menos el estómago estaría lleno.
"Siento lo de antes, llevo un tiempo bastante alterado" agarre un par de galletas y me las lleve a la boca, tras tragar continúe. "¿Eso no llevará alcohol, verdad? Soy abstemio"
Tras comer mis parpados comenzaban a volverse pesados, volví a recostarme en la cama y antes de caer dormido susurré un "Que descanses Maeve"
Todo se volvió negro, el sueño reparador tendría que ser suficiente para hacer acopio de fuerzas para salir a por comida
Todo lo que me había pasado comenzó por intentar robar una joya junto a mi maestro, sería posible que estuviera relacionado? Una manera de costear las armas, quizá? Casi sin darme cuenta me incorpore y me quede sentado con la espalda apoyada al respaldo de la cama, pose mi mano sobre la herida de mi estómago, recriminándome internamente por no ser más fuerte, por no poder controlar los impulsos cuando algo tenía que ver con el tema de esos malnacidos, por no ser capaz de controlar a su monstruo interior, aun en una situación de calma como estaba ahora, con la habitación a solas, con cerrar los ojos podía verlo, un torbellino de furia, como una bestia que se arrastraba suplicando por sangre, en que me estoy convirtiendo?
La puerta se abrió y Maeve apareció con un bote de galletas, una lata de lo que parecían judías en conserva y un líquido el cual esperaba que no fuera o por lo menos no contuviera alcohol, también llevaba lo que parecían unos bollos, pero no había café, Maeve comento que eso era todo lo que había y tendríamos que salir para conseguir algo más.
"Sobre lo que comentaste antes, no creo que fuera bueno que esa gente te echara el guante y tranquila, se ve a la legua que no eres una damisela en apuros." que se lo digan a los gorilas del rubio, pensé.
"Qué tal si comemos ahora y descansamos?" El cansancio estaba comenzando a apoderarse de mí nuevamente. "Mañana saldré a robar algo."
Agarré uno de los bollos y resulto ser de chocolate, recordé con melancolía el sabor del chocolate mientras metía el bollo en mi boca y al morder, lo mismo de siempre, no sabía a nada, pero por lo menos el estómago estaría lleno.
"Siento lo de antes, llevo un tiempo bastante alterado" agarre un par de galletas y me las lleve a la boca, tras tragar continúe. "¿Eso no llevará alcohol, verdad? Soy abstemio"
Tras comer mis parpados comenzaban a volverse pesados, volví a recostarme en la cama y antes de caer dormido susurré un "Que descanses Maeve"
Todo se volvió negro, el sueño reparador tendría que ser suficiente para hacer acopio de fuerzas para salir a por comida
Resumen
