Presente Absoluto [T3 Autonarrada] Reunión y Despedida
#1
Día 51 de primavera.
21:30/ East Ballywood

La noche caía sobre East ballywood y Zorak llego a la taberna de Melisa, se paró un segundo ante la puerta y cerro los ojos mientras intentaba calmarse, suspiro y poso su mano sobre el pomo de la puerta, girándolo y abriendo, el corazón le latía a mil por hora, pero le debía una disculpa a Mel, ella siempre había sido como una madre para Zorak, este entro en la taberna y se dirigió hacia la barra, Melisa se giró y cuando vio a Zorak frunció el ceño y le hizo un gesto con la cabeza indicando las escaleras, este se encaminó hacia ellas con la mirada baja, se apoyó en el pomo de la puerta y comenzó a subir lentamente las escaleras, llego al rellano de la segunda planta y se encaminó hacia la habitación en la cual había hablado por última vez con Mel, giro el pomo de la puerta y entro en ella, siguió caminando hasta la ventana en la que vio al hijo de Mel.

Ese tipo de situaciones no se le daban bien al mestizo, pero era algo que le debía a Melisa, mientras se preguntaba como podría iniciar con sus disculpas la puerta se abrió tras de él y una Melisa iracunda entro como un torbellino, la puerta se cerró tras de ella con un fuerte portazo, Zorak se giró y se quedó mirando a Melisa a los ojos, sintiendo un profundo arrepentimiento y vergüenza, Melisa comenzó a hablar.

"Como te atreves a volver por aquí después de lo que has hecho?" La mirada de Melisa desprendía desprecio, Zorak abrió la boca y comenzó a hablar.

"Yo... Lo siento Melis..." un firme bofetón cruzo la cara del mestizo, Zorak dejo que su cara se moviera con la inercia del golpe, y bajo la mirada.

"Sé que hizo cosas malas!" Melisa apretaba los dientes de rabia y comenzaron a caerle lágrimas por las mejillas. "Pero le has quitado el padre a mi hijo, has hecho lo mismo que te hicieron a ti"

Zorak no sabía que contestarle, tenía toda la razón del mundo, solo pudo seguir con la mirada baja, no le salían las palabras y tampoco sabia que podría decir para reconfortar a Melisa, a fin de cuentas estaba frente al asesino de Ridel, Melisa estallo en llanto.

"Eres un monstruo Zorak, no quise creerlo la última vez que viniste" la mujer hipaba por las lágrimas que caían descontroladas por su rostro. "No quiero que mi hijo siga vuestro estúpido juego de orgullo y venganza."

"Lo siento, de verdad." Zorak estaba siendo totalmente sincero, el último discurso de Ridel seguía resonando en su cabeza y a Melisa solo le había traído oscuridad en vez de luz, a la misma Melisa que siempre dio la cara por el y la misma que le ayudaba cuando su padre estaba en su espiral autodestructiva.

"Largate de aquí y no vuelvas, no quiero volverte a ver me entiendes?" Melisa se giró dando la espalda a Zorak y le señalo la puerta. "Por favor..."

Sin decir una palabra más, Zorak comenzó a caminar hacia la puerta, la abrió y salió al rellano dirigiéndose a las escaleras, una vez las bajo encontró al hijo de Melisa en la barra, era increíble cuanto se parecía el chico a su padre, el mestizo se encaminó hacia la puerta que daba a la calle y a medio camino el chico hablo.

"Eres el tío Zorak, verdad? Mamá me ha hablado mucho de ti." Zorak enmudeció y se giró hacia el chico.

El chico le sonreía mientras limpiaba un vaso de cristal, Zorak le devolvió la sonrisa y asintió.

"También me hablo del tío Jerry y de la tía Powder, espero conocerles algún día."

Zorak tuvo que hacer de tripas corazón para no romper en llanto allí mismo, aun con las facciones de su padre el chico se parecía a Jerry, tanto en la forma de expresarse como en esa mirada noble, el mestizo encaro la puerta y mientras la abría y salía por ella dijo, si Mel le había hablado de ellos, pero no le había contado nada más, tampoco lo haría él.

"Hazme un favor Jerry, cuida bien de mamá, vale?" Zorak cerro la puerta tras de él y apenas pudo escuchar al chico decir que por supuesto cuidaría bien de su madre.

Siguió caminando por las calles de Ballywood, mientras se encendía un cigarro y lo disfrutaba, dando un último vistazo al barrio que le vio crecer y rememorando momentos con sus compañeros, siguió caminando y para cuando quiso darse cuenta, estaba frente al mural que pinto años atras, un mural donde estaban las caras de todos aquellos que había perdido, su mirada se posó sobre el rostro de Powder, la echaba tanto de menos... Luego poso su mirada sobre el rostro de Vander, de pequeño nunca comprendió bien las palabras de ese hombre. "Pero a fin de cuentas, si tomas una mala decisión y les pasa algo, la culpa será tuya. ¿Entiendes eso?" Lo había aprendido de la peor manera posible, estando aún en sus pensamientos una voz hablo a sus espaldas.

"Las noticias vuelan sabes? Por que no me dijiste que ya estabas de vuelta?"

El mestizo sin girarse ni apartar la mirada del mural contesto a la voz que venía de su espalda.

"Necesitaba un tiempo, no fue un trabajo sencillo."

El chico del que provenía la voz se posicionó a su lado, llevaba una máscara blanca y una capucha que impedía ver el color de pelo del chico, este continuo la charla.

"Entonces es cierto? Se acabó?" La voz del muchacho sonaba emocionada.

Zorak llevo su mano hacia la frente y comenzó a jugar con el mechón de su pelo, suspiro y dijo.

"Si, ya se ha acabado por fin."

Zorak se giró para encarar al chico, casi tan alto como él, con un cuerpo atlético, bajo su axila derecha nacía una muleta que ayudaba a que el chico pudiera mantener el equilibrio, puesto que le faltaba la pierna derecha, este encaro al mestizo y sé bajo la capucha, dejando ver un pelo de color blanco, con trenzas pequeñas que daban el aspecto de pequeñas rastas, acto seguido alzo su mano izquierda hacia la máscara que portaba en la cara y se la quito, dejándola caer, esta no cayo al suelo, ya que una cuerda unía la mascara con el pantalón, haciendo que esta quedara colgada sobre su muslo, Zorak lo miro a los ojos mientras sonreía y el rostro que le devolvía la sonrisa era el mismísimo Jerry.

Zorak lo abrazó y Jerry comenzó a llorar, el mestizo entendía como se sentía su hermano jurado, los dos hubieran dado la vida por Ridel y los dos lo pasaron igual de mal cuando murió Powder, la pequeña hermana jurada de ambos, incluso lisiado como estaba quiso acompañar a Zorak en busca de pistas, cosa a la cual el mestizo de negó rotundamente.
Jerry comenzó a llorar cada vez más fuerte, Zorak se preguntaba cuanto llevaba aguantando esas lágrimas, pero no las juzgaba, simplemente aferraba más fuerte a su amigo, dejando que se desahogase su hombro, así se quedaron por unos largos diez minutos, tras los cuales Jerry comenzó a hablar.

"Eso significa que volverás y lideraras las líneas?"

Zorak tomo su decisión el mismo día que acabo con Ridel, acepto la invitación de Kisuke para formar un grupo revolucionario y marcharía pronto.

"Las líneas ya tienen al mejor líder que se podría pedir" Dijo sonriendo a Jerry "Además, me iré pronto, tengo que reunirme con una persona."

Jerry puso una cara rara y abrió los ojos de par en par mientras decía.

"Por cierto, recuerdas de la chica que me hablaste? Como era... la chica de hielo!"

Zorak miro con curiosidad a Jerry, estaba hablando de Maeve?

"Te refieres a Maeve?"

Jerry puso la cara de cuando se recuerda algo.

"Esa misma! Hace poco estuvo por aquí, me llegaron rumores sobre que vieron a una chica albina transformarse en pájaro tras matar a un tipo, dicen que le arranco la polla"

Zorak no pudo aguantar la risa, sin duda alguna era el tipo de cosa que esperaba de ella.

"BAAATOTOTOTO! No tienes que preocuparte, algo habría hecho el imbécil ese para que Maeve le hiciera eso."

Desde que Zorak vio en el periódico que Maeve había formado su propia tripulación había querido conocerlos, para ver si realmente eran dignos de defender a su capitana.

Los dos comenzaron a caminar por las calles de East ballywood, mientras rememoraban momentos de cuando eran unos críos, sus primeros golpes, las primeras peleas que tuvieron con la gente del barrio, los consejos de Vander y el tiempo voló hasta que llegaron a un pequeño bosque que aún se abría paso en las sucias calles de East Ballywood, comenzaron a seguir el camino de tierra y se quedaron en silencio nada más entrar en él, continuaron caminando durante diez minutos hasta que llegaron a un claro en el que reposaban tres tumbas, Zorak se acercó a ellas mientras Jerry se sentaba en una roca, en las tumbas podían leerse los nombres, "Vander Strike", "Powder" y "Zero Ideale". Habló primero mirando la tumba de Vander.

"Siento no haber sido un mejor aprendiz Vander, tus consejos valían oro y lo comprendí demasiado tarde, pero he cumplido con mi obligación, ahora podéis descansar en paz" Se giró hacia la tumba de Powder.

"Powpow... no hay un solo día en el que no te eche de menos, eras demasiado pura para este mundo de mierda, pero descuida, tu hermanito cambiará eso para las próximas generaciones, tú solo observame y procura guardar un buen sitio para cuando tu hermano mayor vaya contigo, vale?" La mirada de Zorak estaba perdida en la piedra de la tumba de la joven, casi podía verla sonreir y escuchar su dulce voz. Esperaba que le hubiera traído la paz que necesitaba para descansar en paz, luego giro lentamente la cabeza hasta quedarse mirando la tumba de su padre, "Zero Ideale" la última vez que Zorak estuvo frente a la tumba de su padre fue el día del entierro de este, se había prohibido a el mismo el ir a visitarlo hasta que cumpliera su venganza, no sabía que decir, sabía que su padre no apoyaba el estilo de vida que había tomado Zorak y mucho menos apoyaría el reguero de muertes que había dejado a su espalda, suspiro y se paró frente a la tumba de su padre, Zero Ideale.

"Papá... sé que no apoyabas mi camino, siempre cuidaste de mí aunque mamá nos abandonara y te jodiste la vida trabajando como una máquina hasta que no pudiste más y todo para intentar que tuviera un futuro, ahora es mi turno de hacer lo mismo por las nuevas generaciones del mundo, mirame papá, voy a cambiar el mundo."

Zorak se giró hacia Jerry y comenzaron a caminar dirección a Ballywood Beach, donde Zorak tenía apalabrado un trasporte en barco, uno de los cocineros le debía una de hacía tiempo y le había conseguido un billete a mitad de precio con dirección a Ohara, los dos amigos hicieron el camino en silencio, posiblemente era la última vez que se verían en sus vidas, tras una hora de camino, por fin llegaron al puerto donde estaba el barco y Zorak volvió a abrazar a Jerry y este le devolvió el abrazo con fuerza.

"Gracias de corazón hermano." Musito Jerry "Jamás te olvidaré."

Zorak aguanto las lágrimas y rio.

"BATOTOTO yo tampoco a ti hermano."

Se separó de Jerry y comenzó a subir al barco, no llevaba mucha carga, tan solo un macuto con varios de sus libros favoritos, algo de comida y dinero, se subió al barco y al girarse se encontró a Jerry despidiéndolo con aspavientos, su nueva vida comenzaba hoy, pensaba el joven mestizo mientras se despedía de su hermano juramentado.

Estaba ansioso por reunirse con Kisuke, habían quedado en verse en Ohara y allí le pondría al día y comenzarían a limpiar el mundo de basura, estaba decidido a dar su vida para romper el engranaje de este sistema corrupto que no mira por el de abajo mas que para pisarles el cuello.
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Presente Absoluto [T3 Autonarrada] Reunión y Despedida - por Zorak - 17-03-2024, 08:52 PM

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