22-03-2024, 08:53 PM
Leyenda
Escuché atentamente la advertencia de Maeve. La iba a tener muy en cuenta para no beber cuando no tocara, y que así no pensara nada raro. Escuchar que el hecho de estar semidesnuda no incomodaba a mi amiga me alivió un poco, pero aun así seguía siendo algo raro que ella estuviera vestida y yo no. - Justo como esperaba - la respuesta de la mujer acerca de mi comentario con el látigo no me sorprendió en absoluto. Sonreí, con cierto orgullo. - Vaya, me has pillado. No voy a conseguir engañarte para que lo hagas, ¿no? - hablé, simulando pena, aunque no conseguí disimular muy bien mis ganas de reírme. Era absolutamente imposible que aquella conversación llegara a ningún puerto. Y tampoco lo quería, siendo completamente sincera, pero el simple hecho de plantear una situación tan inverosímil me parecía sumamente gracioso.
Tras eso, habló acerca de haber tenido sexo en un barco. Bebió, evidentemente. Había dejado claro en varias ocasiones que era alguien que valoraba su libertad por encima de todo y con el tiempo había aprendido que con libertad se refería a todo tipo de libertad. Arqueé una ceja mientras miraba a la mujer beber. No sabía si era yo, que había entendido mal el juego, pero que cada frase comenzara por: "Yo nunca he" y que Maeve bebiera con cada frase que decía me chocaba un poco. - Te vas a aburrir conmigo jugando a este juego. Soy un muermazo - Cuando me di cuenta tenía la copa de vino en la mano, cerca de la boca. Obviamente no había tenido sexo en un barco nunca, pero mi cuerpo simplemente reaccionaba por imitación a las acciones de la albina mujer. Aparté la copa con cierta brusquedad. - Menos mal que iba a estar atenta - me llevé el índice izquierdo a la sien, suspirando. - ¡No he bebido! - hablé, mirando a la mujer. Tenía claro que iba a hacer algún comentario al respecto, por lo que me limité a explicarle antes de que pudiera siquiera hablar. - No lo he hecho nunca en un barco. De hecho, ni siquiera lo he hecho nunca. - expliqué. - Bueno. No lo he hecho nunca con nadie que quisiera. Y aun así no había barcos implicados. - maticé. Tras unos instantes caí en que posiblemente no era el mejor tema para comentar en una fiesta. - Pero bueno, no lo he hecho nunca porque tampoco he querido. - cambié levemente de tema, siguiendo con la idea que había dejado la mujer sobre la mesa. Posiblemente aquella no era la mejor forma de continuar la conversación. - No lo estoy diciendo por decir y para que no te burles de mí. En verdad no me llama todo eso. Bastante he tenido ya. - miré brevemente a la mujer. Como no, me puse nerviosa al cruzar miradas con ella. - Bueno, tal vez en un futuro, quién sabe. - maticé, recordando las palabras de la otra mujer acerca de nunca negar categóricamente nada. - Pero para eso tendría que encontrar a alguien especial. Y eso es imposible. Son todos unos asquerosos - mi opinión al respecto era clara, pues la mayoría de personas que me encontraban encajaban con esa descripción. Me reí, todavía nerviosa. - Bueno, y aunque eso pasara... - di un par de golpecitos en el huevo que rodeaba mis caderas. - Bueno, seguimos, que me lío - alcé la mirada nuevamente. Efectivamente, no aprendo. - No me mires así, que me pones nerviosa. - podía notar que estaba roja como un tomate. Me llevé las manos a mis ardientes mejillas - ¡O te muerdo! - hablé, mostrando los dientes. Aquella podía ser posiblemente la amenaza menos seria que le hubiera hecho nunca a nadie, superando incluso a la de sacarla del bar como un saco de mandarinas y atizarla. - Yo nunca he tenido ganas de darle un mordisco a la persona que tengo delante - cogí la copa de vino y la bebí entera. La rellené sin ningún tipo de cuidado y volví a beber. ¿Por qué de entre todas las cosas había dicho eso? Ni yo misma lo sabía, a decir verdad. Mi cerebro en aquel momento no estaba muy colaborador. - Cuando nos conocimos, y me tocaste la pierna. - expliqué - Yo que se, me puse nerviosa, y me entraron ganas de arrancarte la mano de un mordisco. - me excusé de una forma bastante estúpida. - O cada vez que me miras con esos ojos bonitos. - se me escapó de manera inconsciente. - Hala, te toca decir, que seguramente seas una persona normal y no vayas a beber.
Resumen
