26-03-2024, 11:11 PM
Ryze había aprovechado la después de Kevin para preguntarle por qué se había hecho cazador de piratas, el muchacho respondió que necesitaba dinero y que dio con Gideon y con Siri. Tras eso, contestó a las palabras de Gideon sobre los piratas. Ryze sí que creía que existían buenas personas entre los que se hacían llamar piratas. La tontatta les contó lo que había visto entre sus bandas, personas que no tenían otra opción que la de ser pirata. A Gideon le costaba aceptar algo así, el odio que tenía hacia ellos era muy superior y nada le haría cambiar de opinión, por mucho que la pequeña tuviese anécdotas que contar. Entonces, Ryze hizo una cosa de los más curiosa, hizo desaparecer la bala que llevaba un rato en sus manos y de ella surgió un líquido morado que en su mano parecía formar pequeñas figuras. Les contó una historia sobre una niña a la que habían salvado, mencionando que había visto de todo entre marines y piratas, la bondad no residía en una sola facción. Una vez finalizó, el líquido desapareció y la bala estaba de nuevo en su palma. Gideon estaba ensimismada con todo aquello. Entre eso y su ansiedad social, no fue capaz de entonar palabra.
Ryze acabó con una lección, los malos debían ser castigados y los buenos merecían la libertad. A Gideon le parecía una opción respetable y, de hecho, casi que pensaba lo mismo, sin embargo, era incapaz de reconocer la bondad de los piratas, mucho tendrían que girar las tornas…
Finalmente la tontatta se despidió de ellos y les sugirió que algún día podrían entrenar juntos, Gideon no perdería aquella oportunidad.
— Por supuesto, me encantaría entrenar contigo Ryze, necesito hacerme más fuerte y ¿qué mejor que una marine? —sonrió tímidamente, mientras acariciaba a Omi.
Kevin estaba igual de dispuesto que ella, así que pronto se verían de nuevo las caras. La skypiean deseaba comprobar que más podía hacer con aquel líquido morado la pequeña marine. Estaba segura de que sería algún poder de una Akuma no Mi y sería la primera vez que se enfrentase a un portador, no podía esperar.
Ryze acabó con una lección, los malos debían ser castigados y los buenos merecían la libertad. A Gideon le parecía una opción respetable y, de hecho, casi que pensaba lo mismo, sin embargo, era incapaz de reconocer la bondad de los piratas, mucho tendrían que girar las tornas…
Finalmente la tontatta se despidió de ellos y les sugirió que algún día podrían entrenar juntos, Gideon no perdería aquella oportunidad.
— Por supuesto, me encantaría entrenar contigo Ryze, necesito hacerme más fuerte y ¿qué mejor que una marine? —sonrió tímidamente, mientras acariciaba a Omi.
Kevin estaba igual de dispuesto que ella, así que pronto se verían de nuevo las caras. La skypiean deseaba comprobar que más podía hacer con aquel líquido morado la pequeña marine. Estaba segura de que sería algún poder de una Akuma no Mi y sería la primera vez que se enfrentase a un portador, no podía esperar.
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