03-04-2024, 03:40 AM
Sasha había ignorado el intento de cabreo de Garnet y su posterior picoteo de las patatas con cheddar que le había estampado en la cara, tampoco hizo excesivo caso a su reflexión sobre Ikirami porque era algo que ya vería él. Pero lo que sí hizo que se girara a mirarlo fue su pregunta sobre Sohem, aunque enseguida devolvió su mirada a la arena sin decir nada, era mejor que lo viera por sí mismo como hizo ella. Justo después, la semioni pudo escuchar el revuelo que había causado su apuesta por parte de Tobías y Garnet sobre apostar cosas que no eran suyas y porque no dijo abiertamente que apostaba por Sohem. — A los viejos hay que explicárselo todo — pensó inflando los mofletes antes de girarse de nuevo hacia el músico y esta vez dispuesta a hablar. — Pues casi lo estás, no sería muy diferente — respondió encogiéndose de hombros. La rubia tenía claro que les iban a echar de la isla de una patada y ya la habían asociado con el pelirrojo, así que ya le daba igual todo, si la iban a liar, que por lo menos lo último que vieran aquellos ángeles estirados sea el apestoso culo de Garnet. Por lo que miró a Tobías — ¿Cómo voy a apostar mis gafas? ¡Son mías! — dijo como si fuera lo más obvio del mundo. La joven escuchó como Triana se sumaba apostando doscientos mil berries. Haciendo que la adolescente volviera a mirar hacia la arena viendo como Sohem aparecía listo para enfrentarse a Yojimbo, no pudo evitar que los ojos le brillaran de la emoción, pero manteniendo un semblante serio, podía seguir aprendiendo de él y ver como había mejorado durante el tiempo que habían estado separados. A la rubia le seguía doliendo ver como todo su grupo actual rechazaba a su amigo, Sohem era bueno, pero algo idiota con la gente y no tenía la culpa de nada. Sasha tragó saliva sin dejar de mirar al cazarrecompensas y se mordió ambos labios desde dentro de su boca, ya había decidido lo que iba a apostar, por lo que cogió aire aguantándolo escasos segundos en sus pulmones antes de decirlo. — Confío en Sohem y sé que va a ganar — habló de forma seria y con seguridad antes de mirar a Triana, procurando demostrarle que hablaba en serio. — Me apuesto mi amistad con Sohem — añadió frunciendo ligeramente el ceño con determinación, Sasha se mantenía firme en que el hombre no era mala persona y no quería que se viera solo ante tanta gente que iba en su contra animando a Yojimbo.
La semioni devolvió su atención al combate justo cuando una sombra pasó delante de Sohem y sin poderlo evitar, la rubia cerró el puño derecho - pegado a su muslo diestro - celebrando que Yojimbo, que ahora sí que era perfectamente visible, había fallado el ataque. Una conocida ola de calor para Sasha se hizo presente en el ambiente, haciendo que pequeñas gotas de sudor resbalasen de la frente de la chica y ocasionando - en la arena - que el lunarian cayera pero recuperándose en el proceso. Entonces el humano envolvió su arma en fuego, haciendo que la semioni abriera la boca sorprendida mientras se inclinaba hacia adelante y su pelo suelto danzara junto a ella a los lados de su cara. Y a continuación volvió a escuchar el sonido de aquella campana, un sonido nostálgico que hizo que cerrara los ojos un par de segundos que para ella se le hicieron horas donde recordó como se conocieron en Toko, el malentendido, la posterior pelea, como la cuidó por la noche, su charla y el entrenamiento. La rubia volvió a abrir los ojos mientras dejaba ir el aire en un suave suspiro sin saber que lo estaba manteniendo ahí de la emoción. — Ese es Sohem — dijo en un susurro recordando como Garnet había preguntado por él. — El hombre más fuerte del mundo — completó usando el mismo tono con una sonrisa orgullosa mientras se llevaba la mano derecha a su frente, justo al inicio de su pelo, para peinarlo hacia atrás intentando controlar la emoción y evitando que le quitara campo de visión, no quería perderse nada y ya ni recordaba que tenía la goma de pelo en su muñeca derecha. Cuando la mano de la chica siguió descendiendo por su largo cabello, acabó chocando la punta de la mano contra el kanabo, los separó escasos milímetros antes de agarrarlo por el mango y llevárselo hacia delante de forma vertical, apoyando la punta en el suelo y sujetándolo por el mango. Paseó su mirada de su arma a la de Sohem un par de veces, todos parecían tener la capacidad de usar el fuego como querían: Yojimbo para ser más rápido y Sohem para envolver su arma y atacar ¿Ella podría hacer algo como eso? Tragó saliva intentando controlar sus ganas por entrenar de mil maneras diferentes para mejorar, no podía esperar a que terminaran los juegos para ponerse a ello.
Sasha miró de nuevo a la arena, agrandando su inmensa sonrisa de orgullo en la cara hasta el punto de tener que cerrar los ojos. — ¡DOOOOONG! — gritó con todas sus fuerzas mientras levantaba su mano derecha al cielo agarrando su kanabo en ella para elevarlo. Entre todo el público que había y la mala memoria que había demostrado el cazarrecompensas en alguna ocasión, dudaba que la escuchara y recordara aquel detalle, pero esperaba que le llegara su peculiar forma de darle ánimos. La semioni sabía que la bronca que le iba a caer iba a ser importante - y eso si no había conseguido iniciar una guerra con los Alas Negras - pero no iba a dejar de confiar en Sohem, él le había demostrado que podía tener esa confianza. Por lo que, si al final era una trampa y acababa muerta por ello, por lo menos se haría responsable de su decisión por una vez en su vida.
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