04-04-2024, 04:51 PM
Ryze se alejó un poco, agarró su rifle y comenzó a enumerar una serie de reglas. La número uno, no sentir lástima por el otro; la número dos, alto al fuego en caso de rendirse alguno, y la número tres, Kevin podría intervenir cuando quisiera porque así sería en un caso real. Y con eso le preguntó a Gideon si estaba conforme.
— Sí, me parece totalmente razonable Ryze, será un placer tenerte como adversaria. Puedes comenzar la cuenta atrás —Gideon se deshizo del cigarrillo que tenía entre los labios y sonrió.
Ryze le dio la espalda y se alejó unos dos metros, para volver a girarse y mirarle, Gideon decidió quedarse en su anterior posición. Ryze agarró su rifle y cargó la bala mientras hacía la cuenta atrás, Gideon desenvainó la katana y la posicionó frente a él. Estaba preparado. El vello se le erizó, quería vencer a Ryze, lo quería con toda su alma. Aquello le demostraría su nivel.
En cuanto terminó la cuenta atrás, Ryze dejó caer su rifle y juntó las manos, Gideon no entendía nada. Conocía que la tontatta era poseedora de una akuma no mi, pero no sabía de cual se trataba y no esperaba que, cargando con su rifle, hiciera uso de ella en aquel momento. Un chorro de un líquido morado iba directo a Gideon, tras la palabra “Dokuya”, definitivamente Gideon no entendía nada. El líquido morado impactó contra el torso de Gideon, haciendo que este sintiese dolor en aquella zona y cansancio. Por el color y el efecto, Gideon dedujo que aquello debía ser veneno, no contaba con algo así. Al menos no era instantáneamente letal, Ryze había dicho que no se cortarían, pero ¿no llegarían a esos extremos no?
Por si no era suficiente para le primer ataque, la tontatta disparó una bala que al impactar contra Gideon estalló en una luz cegadora. El skypiean sí que conocía este tipo de ataques, pues él mismo poseía algo parecido. Sin embargo, el estallido le afectó y Gideon se sentía algo desorientado. Gideon estaba jodido.
Tenía que pensar rápido, así que sin decir ni una sola palabra comenzó su ataque. Gideon avanzó un paso, de aproximadamente un metro, y, agarrando la empuñadura de su katana con ambas manos, realizó un corte veloz descendente. ¡Luces, DenDen, Acción! Tras realizar el corte a su adversaria a lo largo de todo su cuerpo, Gideon tenía los ojos puestos en ella y la katana frente a su pecho, la hoja dividía su rostro, proporcionándole una apariencia mucho más temible.
— Sí, me parece totalmente razonable Ryze, será un placer tenerte como adversaria. Puedes comenzar la cuenta atrás —Gideon se deshizo del cigarrillo que tenía entre los labios y sonrió.
Ryze le dio la espalda y se alejó unos dos metros, para volver a girarse y mirarle, Gideon decidió quedarse en su anterior posición. Ryze agarró su rifle y cargó la bala mientras hacía la cuenta atrás, Gideon desenvainó la katana y la posicionó frente a él. Estaba preparado. El vello se le erizó, quería vencer a Ryze, lo quería con toda su alma. Aquello le demostraría su nivel.
En cuanto terminó la cuenta atrás, Ryze dejó caer su rifle y juntó las manos, Gideon no entendía nada. Conocía que la tontatta era poseedora de una akuma no mi, pero no sabía de cual se trataba y no esperaba que, cargando con su rifle, hiciera uso de ella en aquel momento. Un chorro de un líquido morado iba directo a Gideon, tras la palabra “Dokuya”, definitivamente Gideon no entendía nada. El líquido morado impactó contra el torso de Gideon, haciendo que este sintiese dolor en aquella zona y cansancio. Por el color y el efecto, Gideon dedujo que aquello debía ser veneno, no contaba con algo así. Al menos no era instantáneamente letal, Ryze había dicho que no se cortarían, pero ¿no llegarían a esos extremos no?
Por si no era suficiente para le primer ataque, la tontatta disparó una bala que al impactar contra Gideon estalló en una luz cegadora. El skypiean sí que conocía este tipo de ataques, pues él mismo poseía algo parecido. Sin embargo, el estallido le afectó y Gideon se sentía algo desorientado. Gideon estaba jodido.
Tenía que pensar rápido, así que sin decir ni una sola palabra comenzó su ataque. Gideon avanzó un paso, de aproximadamente un metro, y, agarrando la empuñadura de su katana con ambas manos, realizó un corte veloz descendente. ¡Luces, DenDen, Acción! Tras realizar el corte a su adversaria a lo largo de todo su cuerpo, Gideon tenía los ojos puestos en ella y la katana frente a su pecho, la hoja dividía su rostro, proporcionándole una apariencia mucho más temible.
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