07-04-2024, 05:58 AM
Sasha estaba muy animada viendo la pelea de Sohem, él ya le había demostrado que sabía pelear y que si quería podía darle una paliza a quien quisiera. La emoción recorría cada espacio del cuerpo de la chica y no podía dejar de mirar el combate para aprender del hombre enmascarado. Pero Garnet llamó la atención de la semioni, quien simplemente levantó un poco la ceja derecha incrédula a cada nueva palabra que salía de la boca del pelirrojo. No había dejado de increparla por decir que Sohem era el más fuerte del mundo, tal vez la rubia se había pasado, pero actualmente ella lo veía así, era la persona más fuerte que había conocido hasta el momento y a quien debía superar. La rubia seguía dejando hablar al músico, viendo como este temblaba y sudaba diciendo las palabras con un tono arisco antes de levantarse para encararla. Cuando la joven vio que por fin había acabado, simplemente bajó su mano, impactando así el kanabo sobre la cabeza de Garnet. — Bonk — dijo nada más el arma tocó su destino. Sasha bajó el kanabo apoyando la punta sobre el suelo y dejándolo descansar a su lado con el mango hacia arriba, de forma que el arma quedara en un ángulo de cuarenta y cinco grados con el suelo. — ¿Pero tú eres gilipollas o qué te pasa? Piensa, Garnet, piensa. Claro que él es más fuerte, ¿no ves que yo solo tengo quince años y él es tan mayor que se olvida de las cosas? Es putísimamente normal que ahora haya viejos más fuertes que yo y no pasa nada, les daré de kanabazos sin ayuda cuando sea el momento. Tengo mucho que aprender y Sohem me ha estado ayudando a pegar súper kanabazos, así que eso significa que seré muchísimo más fuerte que él — respondió Sasha como si fuera lo más lógico del mundo y lo que sucedía cuando alguien te entrenaba. — Nadie nos va a vapu… vapu... ¡Vaporear! O lo que sea. Hemos matado al puto Finn todos juntos, así que deja de portarte como un emo idiota amargado. Por mucho que entrenemos por separado, nuestras peleas más épicas y fuertes han sido juntos ¡Y somos la putísima hostia! — completó su pequeño discurso dejando ir aire por la nariz de forma orgullosa mientras levantaba el mentón y mostraba una expresión confiada hacia Garnet.
Era cierto que no paraban de encontrarse con enemigos extremadamente fuertes que solo hacía que matar a su tripulación o a los pobres seres que se cruzaban con ella. Era innegable como la muerte les perseguía allá por donde pasaban, pero ahora, la mentalidad de los Shogun Gari era otra. Por primera vez habían peleado juntos, como una tripulación unida de verdad, les costó mucho organizarse y encontrar el momento adecuado, pero lo consiguieron, si habían podido en un momento tan crítico como aquel ¿Qué podrían hacer si se sincronizaban más? Podían ser imparables. La semioni reflexionaba todo aquello bastante orgullosa de formar parte de aquel grupo de payasos que se hacían llamar piratas, por lo que no pudo evitar externalizar hacia su compitrueno la confianza que tenía en todos. — Deja de tener miedo de los demás y empieza a ver lo fuertes que somos nosotros: Tobías hace volar cosas, Kuraku es de magma, tú eres un tigre y yo una iguana gigante con cuernos. Somos unas bestias imparables juntos — habló la rubia mientras con la mano izquierda le daba unos suaves golpes - justo donde había impactado el kanabo - en la cabeza para tranquilizarlo antes de dejar la mano apoyada en la testa de él, aplastando las dos antenas de skypian dada la diferencia de tamaño. — Ahora quita que quiero ver como se pegan Sohem y Yojimbo. Yo también quiero hacer ruido cuando le estampe a alguien el kanabo en los dientes — añadió haciendo un poco de fuerza para empujarlo con la mano hasta apartarlo de delante de ella, obligándolo a sentarse de nuevo a su lado.
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