14-04-2024, 10:43 AM
(Última modificación: 14-04-2024, 10:46 AM por Kisuke Kageyama.)
OST
"¿Cómo cojones vamos a hacer algo discretamente aquí?"
Kisuke estaba en el interior del edificio, a la izquierda de la entrada cuadrado en posición de firmes y con cara de hastío. No comprendía como iban a hacer algo como lo que debían, en un sitio abarrotado de gente, y siendo un espacio tan limitado como este. A pesar de que la mansión del tal Griffith era bastante grande, al haber allí tantas personas dificultaba el moverse o actuar de cualquier tipo de manera. Además, por si fuera poco, a su izquierda tenía a otro tipo que estaba allí para hacer el mismo trabajo que supuestamente tenía que llevar a cabo el pescador; vigilante de seguridad.
"Entrar ha sido sencillo, la cuestión ahora es cómo vamos a actuar."
El outfit que había conseguido unos días atrás, se veía bastante bien pero Kisuke suponía que le resultaría incómodo una vez comenzase el combate y tuviese necesidad de hacer gala de su potente musculatura y su elasticidad para combatir a gusto. No estaba seguro que terminase de aguantar aquellas ropas a pesar de que parecían de los mejores materiales.
El tipo a su izquierda parecía un profesional de esto, y no se fiaba mucho puesto que a cada poco miraba a Kisuke, aunque tal vez solo buscaba la confirmación por parte del pescador de que todo estaba en orden. Hasta el momento lo único que había visto era a un montón de gente estirada que picoteaba de las mesas que había en la sala y se paraba delante de cada una de las obras expuestas como si entendiesen algo de arte. Evidentemente Kisuke no sabía ni mierdas de esas cosas, pero resultaba evidente que la mayoría de la gente que había allí estaba más por postureo y prestigio que porque les interesase el arte de verdad.
"Aunque bueno, teniendo en cuenta que el tal Griffith es traficante de armas, es posible que esa gente que hace como que sabe de arte esté aquí por ese motivo."
De todas maneras, Kisuke suponía que si algo en referencia a las armas debía ocurrir, sería en la fiesta posterior a la exposción. No tenía sentido hacer algo así en un evento más o menos público cuando se supone que es algo secreto, por lo que la clave para el inicio a los trapicheos debía estar en la fiesta privada posterior.
"No veo a Zorak por ningún lado, no se si estará fuera o simplemente como es tan flacucho no lo veo."
Hasta el momento, el plan del mestizo había salido a la perfección. No habían tenido problemas para entrar, pero rápido el jefe de seguridad había llamado a Kisuke para asignarle su posición y parecía impresionado de su apariencia fuerte, además de ser usuario de nitoryuu. En principio le habían asignado ese puesto durante la exposición pero dudaba mucho que la fiesta fuese en ese mismo salón, así que le recolocarían llegado el momento; o al menos eso es lo que pensaba el pescador.
"Vaya coñazo, preferiría estar en la taberna del otro día charlando con aquella camarera tan simpática con una cerveza bien fría."
Ciertamente aquella muchacha había llamado mucho su atención, pero como siempre, su habilidad para relacionarse con el sexo opuesto era bastante limitada, así que bueno, ahora tocaba centrarse en el trabajo; aquello tenía que salir bien, no solo porque supondría que les reasignasen al Grand Line, sino porque habrían terminado con una de las mayores problemáticas del West Blue, el mercado negro y tráfico ilegal de armas.
"Cuando esta noche termine, el West Blue será un lugar mejor."
Kisuke estaba en el interior del edificio, a la izquierda de la entrada cuadrado en posición de firmes y con cara de hastío. No comprendía como iban a hacer algo como lo que debían, en un sitio abarrotado de gente, y siendo un espacio tan limitado como este. A pesar de que la mansión del tal Griffith era bastante grande, al haber allí tantas personas dificultaba el moverse o actuar de cualquier tipo de manera. Además, por si fuera poco, a su izquierda tenía a otro tipo que estaba allí para hacer el mismo trabajo que supuestamente tenía que llevar a cabo el pescador; vigilante de seguridad.
"Entrar ha sido sencillo, la cuestión ahora es cómo vamos a actuar."
El outfit que había conseguido unos días atrás, se veía bastante bien pero Kisuke suponía que le resultaría incómodo una vez comenzase el combate y tuviese necesidad de hacer gala de su potente musculatura y su elasticidad para combatir a gusto. No estaba seguro que terminase de aguantar aquellas ropas a pesar de que parecían de los mejores materiales.
outfit de Kisuke
El tipo a su izquierda parecía un profesional de esto, y no se fiaba mucho puesto que a cada poco miraba a Kisuke, aunque tal vez solo buscaba la confirmación por parte del pescador de que todo estaba en orden. Hasta el momento lo único que había visto era a un montón de gente estirada que picoteaba de las mesas que había en la sala y se paraba delante de cada una de las obras expuestas como si entendiesen algo de arte. Evidentemente Kisuke no sabía ni mierdas de esas cosas, pero resultaba evidente que la mayoría de la gente que había allí estaba más por postureo y prestigio que porque les interesase el arte de verdad.
"Aunque bueno, teniendo en cuenta que el tal Griffith es traficante de armas, es posible que esa gente que hace como que sabe de arte esté aquí por ese motivo."
De todas maneras, Kisuke suponía que si algo en referencia a las armas debía ocurrir, sería en la fiesta posterior a la exposción. No tenía sentido hacer algo así en un evento más o menos público cuando se supone que es algo secreto, por lo que la clave para el inicio a los trapicheos debía estar en la fiesta privada posterior.
"No veo a Zorak por ningún lado, no se si estará fuera o simplemente como es tan flacucho no lo veo."
Hasta el momento, el plan del mestizo había salido a la perfección. No habían tenido problemas para entrar, pero rápido el jefe de seguridad había llamado a Kisuke para asignarle su posición y parecía impresionado de su apariencia fuerte, además de ser usuario de nitoryuu. En principio le habían asignado ese puesto durante la exposición pero dudaba mucho que la fiesta fuese en ese mismo salón, así que le recolocarían llegado el momento; o al menos eso es lo que pensaba el pescador.
"Vaya coñazo, preferiría estar en la taberna del otro día charlando con aquella camarera tan simpática con una cerveza bien fría."
Ciertamente aquella muchacha había llamado mucho su atención, pero como siempre, su habilidad para relacionarse con el sexo opuesto era bastante limitada, así que bueno, ahora tocaba centrarse en el trabajo; aquello tenía que salir bien, no solo porque supondría que les reasignasen al Grand Line, sino porque habrían terminado con una de las mayores problemáticas del West Blue, el mercado negro y tráfico ilegal de armas.
"Cuando esta noche termine, el West Blue será un lugar mejor."
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