02-05-2024, 05:02 PM
Suna empezó a caminar junto a Kevin y Gideon con mucha alegría, iba muy ligeramente más adelantada que ellos dos, como si fuese ella la que se supiese el camino y les estuviese guiando, a pesar de no tener idea de dónde estaba el bar al que irían a desayunar. La divertida reacción que tuvo Kevin y la risa de Choso al ver a su compañero tan asustado le caló muy hondo a Suna, le bastó con eso para saber que eran personas de fiar (aunque la muchacha ya había pecado mucho de confiar en quien no debía por inocente), y por tanto estuvo casi todo el camino al bar tarareando.
-¿Cómo? ¡Ah, no, no! No soy de aquí, soy de la isla Minion pero unos amigos me trajeron aquí. La verdad es que me gusta este sitio, hace un ambiente agradable. -La joven levantó un poco la cabeza para recibir con alegría los rayos del sol mañanero.
Suna, tras haber analizado durante un buen rato el fantástico peinado de Gideon, empezó a analizar a Kevin más a fondo, le resultaba muy interesante su outfit, pero lo que más le llamaba la atención eran los vivos colores de su corbata. -Oye, oye, qué bien le queda esa corbata, debería llevar ropa más colorida, un traje rosa le iría muy bien.- Pensó mientras seguía caminando y seguía analizándolo. Le seguía maravillando su altura, al igual que la de Gideon, así que durante unos segundos también fantaseó con que ella se pusiera en medio y los otros dos le cogiesen de las manos para levantarla mientras caminaban, sin embargo ella es ya algo mayor para esas cosas y por el momento le dio vergüenza pedirlo.
-¡Oye, oye! Que yo no os he preguntado, ¿vosotros sois de aquí? Debe ser muy chachi vivir en una isla tan bonita.
-¿Cómo? ¡Ah, no, no! No soy de aquí, soy de la isla Minion pero unos amigos me trajeron aquí. La verdad es que me gusta este sitio, hace un ambiente agradable. -La joven levantó un poco la cabeza para recibir con alegría los rayos del sol mañanero.
Suna, tras haber analizado durante un buen rato el fantástico peinado de Gideon, empezó a analizar a Kevin más a fondo, le resultaba muy interesante su outfit, pero lo que más le llamaba la atención eran los vivos colores de su corbata. -Oye, oye, qué bien le queda esa corbata, debería llevar ropa más colorida, un traje rosa le iría muy bien.- Pensó mientras seguía caminando y seguía analizándolo. Le seguía maravillando su altura, al igual que la de Gideon, así que durante unos segundos también fantaseó con que ella se pusiera en medio y los otros dos le cogiesen de las manos para levantarla mientras caminaban, sin embargo ella es ya algo mayor para esas cosas y por el momento le dio vergüenza pedirlo.
-¡Oye, oye! Que yo no os he preguntado, ¿vosotros sois de aquí? Debe ser muy chachi vivir en una isla tan bonita.
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