[EVENTO FASE] Billete a las nubes - La Resolución (Parte VII)
#19
Uno a uno todos fueron cayendo ante la increíble presión que ejercía la voluntad del Emperador. Don Bambú había leído historias de gente capaz de hacer que ejércitos enteros se desmayasen con su sola presencia, pero nunca había imaginado que aquello pudiera estar fundamentado en la realidad. Siempre lo tomó como alguna clase de ficción colectiva, y es que no se pueden imaginar muchos poderes más increíbles que el de ganar una batalla sin mover un dedo. Investigaría sobre el tema tan pronto le fuera posible y, además, también indagaría acerca de por qué él, un mink revolucionario cualquiera, todavía seguía en pie junto con Aspros, una marina pelirroja al otro lado de las gradas, el enmascarado que se hacía llamar Sohem y el chamán Pawurs Ushoku, que parecía haber resistido la presencia del Emperador sin dificultad alguna. No se dio cuenta de que Yamamura había soportado también la presión porque se había desmayado inmediatamente debido a las heridas, pero no le hubiese culpado. Sohem le había dejado hecho polvo. Cargó a Garnet sobre su hombro derecho mientras intentaba escuchar la conversación entre el emperador y Sohem. Sin embargo, dado que estaban hablando a un volumen normal y estaban tan lejos no se podía distinguir qué decían. Algo que sorprendió al panda, sin embargo, fue que Sohem se quitase la máscara voluntariamente. Inmediatamente recordó el momento en los Cabos Gemelos en el que el MDU-06 le atacó y provocó que su máscara se cayese. No le dio demasiada importancia en aquel momento, aunque recordaba bastante bien su rostro. Sus cabellos rosados sólo eran eclipsados en llamativo por la fea cicatriz que surcaba su rostro horizontalmente. Le trajo recuerdos amargos ver aquella cara. Se vio a sí mismo tratando de permanecer inmóvil mientras el MDU-06 recuperaba los cadáveres de los piratas de Finn Slingerhand. Se recordó débil ante la presencia de un Shichibukai. ¿Y cómo es el destino que la segunda vez que aquella cara es desvelada también es en presencia de un Shichibukai?

Tras un breve intercambio de palabras entre el cazador y el Shichibukai, éste último elevó el tono para que todos los presentes pudieran escucharle con claridad cristalina. Les informó de que los Custodios ayudarían en el transporte de los camaradas inconscientes a áreas seguras donde seríamos protegidos durante un par de días. No le entusiasmaba la idea de gozar de la protección de un Shichibukai, pero en un lugar tan lleno de cazadores y marines no venía nada mal. Declaró al grupo del panda como invitados en Skypiea siempre y cuando respetasen la ley de la isla, un trato nada desdeñable que sin duda el circo ambulante con el que viajaba rompería al par de horas de despertarse por cantar demasiado alto o montar espectáculos ilegales en plena calle. Shandora fue vetada al grupo del cazador en honor a la falta cometida mas allá de los dos días de hospitalidad prometidos. El Emperador pareció decir una última cosa, pero Don Bambú no llegó a escucharla y fue rápidamente eclipsada por la última revelación del Emperador. Yojimbo se trataba del hijo legítimo del auténtico rey de la isla de Skypiea. El príncipe heredero de estas tierras legendarias que gozaría de la protección y servidumbre del Emperador Zarutsuki, así como todos sus subordinados que no eran otros que los Alas Negras. Don Bambú miró con curiosidad a Aspros. ¿Cómo se tomaría él aquella noticia? ¿Lo sabían ya todos los de su tripulación? El panda siempre tuvo la intención de proponerle a Yamamura formar parte de la Revolución, causa justa y noble. Sin embargo su sangre de azul teñida era un asunto a tener en cuenta. No podía andar metiendo altos nobles en una causa que atentaba contra la condición de la que disfrutaban así como así. Todo se complicaba, mas así eran las cosas. Un último detalle llamó la atención del panda. El Emperador le dijo al desenmascarado que ni su máscara ni su acrónimo no le desvincularían de los pecados de su sangre. Ah, eso era interesante. Nuevas cuestiones acerca de la auténtica identidad del cazador se alzaban. Don Bambú no tenía medios para indagar en el asunto, pero estaría atento a los periódicos en el futuro cercano. No leería por encima nada que tuviera que ver con aquel Sohem, no. Y también seguiría de cerca los futuras acciones de Yamamura, pero todo aquello no tenía importancia en el presente. Lo único que importaba era que los compañeros del panda estaban todos tirados en el suelo y eso había que remediarlo.

Navor no tardó en hacer acto de presencia para aliviar la carga del panda tras haber sido reanimado por Pawurs. Un Custodio, ni más ni menos, haciendo de mula de carga. —Te toca llevar a Sasha. —Le indicó el panda mientras cargaba a Tobías encima de Garnet. —Y al lunarian también. —Ni de coña iba a llevar él ni a Sasha ni a Kuraku, que medían tanto como el panda. Don Bambú tuvo la consideración, eso sí, de coger el kanabo de Sasha del suelo. La muchacha le debía de tener mucho cariño, porque no se despegaba de él. Siguiendo al ángel el panda se encaminó hacia la casa donde se hospedarían, como mínimo, los siguientes dos días y se atrevió en su camino a echar una última mirada hacia el Emperador, Yojimbo y Sohem, cada vez más lejanos. Qué débil era en comparación a ellos, pero algún día eso cambiaría.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes - La Resolución (Parte VII) - por Max D. Bambú - 03-05-2024, 11:24 PM

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