17-05-2024, 06:35 PM
Tras ver al caracol, que aunque no era un insecto parecía haber asustado a Kevin, su amigo se encontraba tras ella, así que Gideon y Suna, ahora cogida de su mano, pasaron a su lado para retomar el camino a su destino. A Suna parecía encantarle coger de la mano a Gideon y ella no se sentía extraña ante este gesto, Gwen solía ir siempre de su mano en Toroa o al menos, colgada de su brazo. La rubia iba con una sonrisa de oreja a oreja y eso hizo pensar a Gideon de nuevo en su hermana. Suna no era ni mucho menos tan correcta como Gwen, pero sí que compartían algo de ese entusiasmo infantil.
Los tres caminaron hasta la taberna, la más joven cada vez que encontraba algo que llamaba su atención apretaba con suavidad la mano de la skypiean y esta sin rechistar miraba hacia lo que había visto y sonreía si era algo peculiar o asentía si no sabía muy bien qué quería indicarle.
Una vez en el GymTony, Kevin anunció su llegada y Gideon indicó con la mirada a Omi que era momento de meterse de nuevo en su bolsillo, al menos hasta nuevo aviso. No todas las tabernas permitían mascotas y ellos no se arriesgarían. El interior era muy típico, una barra con el habitual tabernero y varias mesas distribuidas en el local. Lo único peculiar de allí era un piano, que probablemente se utilizaría como entretenimiento para el público. Kevin pareció encontrar una mesa y las guió hasta ella, ofreciéndose para ir a por lo que quisieran tomar.
Suna pareció ponerse nerviosa, pero pronto pidió lo que quería desayunar. Gideon sacó su cajetilla de cigarros y habló.
— Pues a mi me apetece un café y unas tostadas con bien de aceite y tomate, además, tráete algo para Omi, cualquier pieza de fruta estará bien —Gideon se fiaba completamente de su amigo. El cual tras saber lo que querían se marchó hacia la barra. Gideon aprovecharía para hablar un poco con Suna, hacer más fácil la ristra de preguntas que se le vendrían a la pobre —. Suna, ¿has visto a alguien peculiar por la isla? Es que, Kevin y yo estamos buscando a una amiga…
Los tres caminaron hasta la taberna, la más joven cada vez que encontraba algo que llamaba su atención apretaba con suavidad la mano de la skypiean y esta sin rechistar miraba hacia lo que había visto y sonreía si era algo peculiar o asentía si no sabía muy bien qué quería indicarle.
Una vez en el GymTony, Kevin anunció su llegada y Gideon indicó con la mirada a Omi que era momento de meterse de nuevo en su bolsillo, al menos hasta nuevo aviso. No todas las tabernas permitían mascotas y ellos no se arriesgarían. El interior era muy típico, una barra con el habitual tabernero y varias mesas distribuidas en el local. Lo único peculiar de allí era un piano, que probablemente se utilizaría como entretenimiento para el público. Kevin pareció encontrar una mesa y las guió hasta ella, ofreciéndose para ir a por lo que quisieran tomar.
Suna pareció ponerse nerviosa, pero pronto pidió lo que quería desayunar. Gideon sacó su cajetilla de cigarros y habló.
— Pues a mi me apetece un café y unas tostadas con bien de aceite y tomate, además, tráete algo para Omi, cualquier pieza de fruta estará bien —Gideon se fiaba completamente de su amigo. El cual tras saber lo que querían se marchó hacia la barra. Gideon aprovecharía para hablar un poco con Suna, hacer más fácil la ristra de preguntas que se le vendrían a la pobre —. Suna, ¿has visto a alguien peculiar por la isla? Es que, Kevin y yo estamos buscando a una amiga…
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