21-05-2024, 09:41 PM
(Última modificación: 25-05-2024, 11:32 AM por Kisuke Kageyama.)
Después de sus profundas reflexiones, Kisuke estaba más centrado y relajado. Al final, no servía de nada intentar apresurar las cosas porque lo que pretendía era algo que requería tiempo, al fin y al cabo, por lo que si quería alcanzar un nivel alto, necesitaría aumentar las horas de entrenamiento, para tardar menos días a largo plazo. No obstante tendría que ser cuidadoso puesto que el sobreesfuerzo tampoco resultaría eficiente ya que cualquier tipo de lesión o contratiempo haría que a la larga tardase más.
Seguía empuñando a Mangetsu, cada vez con mayor soltura y velocidad, sintiendo como a cada sucesión de movimientos que realizaba, iba sintiéndose más cómodo con la katana, estaba cerca de conseguirlo. En una breve pausa, se quedo mirando un árbol reseco, de aproximadamente un metro de diámetro. Envainó a Mangetsu y se quedó encarado con el árbol. Frunció el ceño y tensó los músculos, abalanzándose con un par de pasos rápidos hacia el árbol.
-Ittoryuu, iai: Raito Kyasuto.
Y desenvainando a toda velocidad lanzó un tajo vertical, terminando su movimiento a dos metros por el otro lado del tronco reseco. Al envainar la katana y sonar el choque de la guarda con la vaina, el tronco se dividió en dos por la mitad, con un tajo limpio y perfecto. Miró el árbol reseco, partido en dos y sonrió satisfecho. No lo habría hecho mejor con Yamigiri.
Había que seguir probando cosas y continuó haciendo los movimientos y combinaciones más complejos y temerarios que había probado a hacer con Yamigiri. Seguía notando alguna diferencia y quizá era un pelín más lento pero no tenía que forzarse en exceso, lo que indicaba que estaba en el buen camino.
El sol ya estaba cayendo en el horizonte y las sombras se iban alargando. También iba notando como el cansancio iba entorpeciendo en cierta medida sus movimientos. Quería probar un par de cosas más y se iría a descansar. Miró de nuevo al tronco que antes había partido con su iai, y se le ocurrió que podía probar una de sus técnicas menos utilizadas, puesto que era una solución de emergencia en el fondo. Era algo que había diseñado por si se encontraba con alguien con la capacidad de aguantar cortes. No era descabellado con lo que había leído en la biblioteca de Ohara en la enciclopedia de las Akuma no mi y los textos relacionados a ellas.
Respiró hondo y envainó a Mangetsu, reforzó su concentración y tomando impulso, sacó a Mangetsu con vaina y todo, girando su cuerpo hacia la izquierda, lanzándose hacia el tronco partido en dos.
-Ittoryuu: OTG o kido suru.
Lanzando la katana envainada desde la izquierda en un movimiento horizontal, impactó en el tronco partido desde su izquierda, haciéndolo estallar en astillas destrozándolo con aquel contundente golpe. Se paró un momento evaluando todo, las sensaciones, el resultado del movimiento, todo.
"Si he notado algo de diferencia en el impacto, pero supongo que es lógico por la diferencia de peso entre ambas, aunque a decir verdad, el golpe ha sido más rápido que con Yamigiri."
Ahora quería probar su técnica más fuerte del ittoryuu, era la prueba definitiva para poder dar el siguiente paso, aunque fuese otro día. Observó una roca de cerca de metro sesenta de alto y unos ochenta centímetros de ancho. Ciertamente parecía casi un menhir, aunque se notaba que estaba ahí de manera natural. La roca parecía muy solida, un granitoide cuarcítico que sería difícil de cortar. No era muy de probar a cortar rocas pero si lo había hecho alguna vez con Yamigiri.
"Si consigo cortar la roca, estaré listo."
Seguía empuñando a Mangetsu, cada vez con mayor soltura y velocidad, sintiendo como a cada sucesión de movimientos que realizaba, iba sintiéndose más cómodo con la katana, estaba cerca de conseguirlo. En una breve pausa, se quedo mirando un árbol reseco, de aproximadamente un metro de diámetro. Envainó a Mangetsu y se quedó encarado con el árbol. Frunció el ceño y tensó los músculos, abalanzándose con un par de pasos rápidos hacia el árbol.
-Ittoryuu, iai: Raito Kyasuto.
Y desenvainando a toda velocidad lanzó un tajo vertical, terminando su movimiento a dos metros por el otro lado del tronco reseco. Al envainar la katana y sonar el choque de la guarda con la vaina, el tronco se dividió en dos por la mitad, con un tajo limpio y perfecto. Miró el árbol reseco, partido en dos y sonrió satisfecho. No lo habría hecho mejor con Yamigiri.
Había que seguir probando cosas y continuó haciendo los movimientos y combinaciones más complejos y temerarios que había probado a hacer con Yamigiri. Seguía notando alguna diferencia y quizá era un pelín más lento pero no tenía que forzarse en exceso, lo que indicaba que estaba en el buen camino.
El sol ya estaba cayendo en el horizonte y las sombras se iban alargando. También iba notando como el cansancio iba entorpeciendo en cierta medida sus movimientos. Quería probar un par de cosas más y se iría a descansar. Miró de nuevo al tronco que antes había partido con su iai, y se le ocurrió que podía probar una de sus técnicas menos utilizadas, puesto que era una solución de emergencia en el fondo. Era algo que había diseñado por si se encontraba con alguien con la capacidad de aguantar cortes. No era descabellado con lo que había leído en la biblioteca de Ohara en la enciclopedia de las Akuma no mi y los textos relacionados a ellas.
Respiró hondo y envainó a Mangetsu, reforzó su concentración y tomando impulso, sacó a Mangetsu con vaina y todo, girando su cuerpo hacia la izquierda, lanzándose hacia el tronco partido en dos.
-Ittoryuu: OTG o kido suru.
Lanzando la katana envainada desde la izquierda en un movimiento horizontal, impactó en el tronco partido desde su izquierda, haciéndolo estallar en astillas destrozándolo con aquel contundente golpe. Se paró un momento evaluando todo, las sensaciones, el resultado del movimiento, todo.
"Si he notado algo de diferencia en el impacto, pero supongo que es lógico por la diferencia de peso entre ambas, aunque a decir verdad, el golpe ha sido más rápido que con Yamigiri."
Ahora quería probar su técnica más fuerte del ittoryuu, era la prueba definitiva para poder dar el siguiente paso, aunque fuese otro día. Observó una roca de cerca de metro sesenta de alto y unos ochenta centímetros de ancho. Ciertamente parecía casi un menhir, aunque se notaba que estaba ahí de manera natural. La roca parecía muy solida, un granitoide cuarcítico que sería difícil de cortar. No era muy de probar a cortar rocas pero si lo había hecho alguna vez con Yamigiri.
"Si consigo cortar la roca, estaré listo."
