22-05-2024, 11:23 AM
Y, de nuevo, Garnet estaba sumido en un profundo sueño, dentro de aquel limbo extraño e ilusorio que, parecía ser, una especie de duelo interno que parecía ponerle a prueba mental y psicológicamente. Gracias a Crimsalda y a sus amigos, parecía que el músico comenzaba a ver la luz al final del camino, a comprender quién era, cuál era su rol, encauzando, finalmente su trayectoria hacia su meta, su sueño y propósito. Pero aún así, ¿qué había mencionado Sasha? ¿Aún le quedaba una última palabra? ¿Qué tipo de prueba sería? Esa cadena de pensamientos se vería interrumpida por una voz que, al igual que en anteriores ocasiones, comenzaría a llamar el nombre del skypiean, con la particularidad de que, esta vez, el registro de la voz sería uno más grave, casi intimidante.- ¿Quién cojones será esta vez? ¿Paco, el panadero de Oykot? – Se preguntaba Garnet con cierto sarcasmo.
Poco a poco, su cabeza comenzaba a recobrar el sentido, y sus ojos empezaban a entreabrirse, conforme la voz se iba haciendo más fuerte y grave. Cuando sus párpados se abrieron por completo y el músico se incorporó, observó el terreno sobre el que se situaba, el cual no era ni una pradera ni el Frog Guild. Esta vez, estaba situado sobre una especie de lago cristalino, sin romper la tensión superficial del líquido y llegar a hundirse, que se extendía hasta allá donde alcanzaba su vista.- ¿Pero qué? – Unas ondas en el agua comenzaban a formarse, como si algo fuera a emerger desde las profundidades del lago que pisaban sus pies, ondas que empezaban a intensificarse hasta que, una figura, salió a la superficie. Para sorpresa de Garnet, el individuo que se hallaba frente a él, a 4 metros de distancia, era, ¿él mismo? Con la ligera diferencia de que sus ojos eran ¿amarillos? No entendía nada - ¿QUÉ COJONES? PERO SI ES EL MENDA ¿ES O NO ES?- Vociferaba el músico, exaltado, mientras lo señalaba con el índice de su diestra.- ¿Qué hay tarugo? – Saludaba su otro “yo”, cruzado de brazos y con aires de hostilidad.- ¿HUUUH? ¿Cómo que tarugo? ¿Qué hace otro menda aquí? – Le preguntaba Garnet, arqueando su ceja y con cierto enojo por el insulto gratuito. El Garnet producto de su sueño, entonces, empezó a negar su cabeza con los ojos cerrados, hasta que paró y frunció de manera exagerada el ceño. Parecía estar realmente enfadado.- LA PREGUNTA ES QUÉ HACES TÚ AQUÍ GILIPOLLAS, ¿CÓMO TE DEJAS CONVENCER POR ESAS PATÉTICAS CHORRADAS QUE TE HAN SOLTADO? – Gritaba, cabreado, mientras se aproximaba hacia el OG Garnet y transformándose, en el proceso, en su forma híbrida de tigre, aquella que solía tener antes de quitarse la fruta. Una sonrisa y mirada de completo maníaco se veía reflejado en su rostro.- ¿QUÉ ES ESO DE LA MÚSICA? ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO, GARNET… ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO PARA SER MÁS FUERTES, ¿ES O NO ES? – Proseguía hablando, mirándose sus gigantescas manos, llenas de afiladas y enormes garras, a las que tanto tiempo ha estado acostumbrado.- VUELVE A DEJARME EL CONTROL, GARNET, SÓLO CON EL MENDA PODRÉ PROTEGER A NUESTRA PEÑA… ES ESO LO QUE QUERÍAS, ¿ES O NO ES? – Intentaba convencer el tigre al músico para dejar que todo siguiera como antes estaba, con un Garnet obcecado, erróneamente, por el poder, ¿de verdad quería eso? ¿Aún después de haber hablado con su vieja y su familia? La respuesta estaba clara.- ¡Y una polla como una olla! – Exclamó mirando al hombre-tigre que casi le doblaba en altura, para después desviar su vista hacia sus pies.- La vieja y los Shogun me han dejado todo clarinete… Y no quiero volver a rallarlos por mi culpa…- Volvió a enfocar su vista, con una mirada llena de determinación, hacia los ojos amarillos del tigre.- ¡Voy a hacerles felices y a sacar lo mejor de ellos con mi música! ¿¡ES O NO ES!? – Ante el discurso del skypiean, el Garnet corrompido por la falta de fuerza y poder, exhaló un suspiro.- ENTONCES TENDRÉ QUE MANDARTE AL HOYO, ¡¡GARNET!!- Amenazaba al músico de manera agresiva, al mismo tiempo que una sustancia negra, parecida a la oscuridad, brotaba de su pecho.
Aquella sustancia, se extendía cada vez más y más por todo su cuerpo, engulléndolo por completo, formando una silueta espeluznante. Ante Garnet, se imponía un hombre tigre negro como la noche, del cual emanaba oscuridad desde cualquier parte de su parte, como si se evaporase. Solo sus ojos y las rayas características de esos felinos no parecían haber sido envueltas en dicha oscuridad, adquiriendo un tono amarillento fluorescente.
Vociferó instantes antes de pasar a la ofensiva. La agilidad que poseía aquel ser superaba con creces la capacidad de reacción de Garnet, que empezaba a correr en círculos, a su alrededor, al mismo tiempo que le propinaba cortes con sus afiladas zarpas.- Tch, mierda, es muy rápido, ¡demasiado! – Pensaba mientras intentaba focalizar su mirada en los movimientos del tigre oscuro, intentando golpearle en el proceso un puñetazo con su diestra pero sin ningún tipo de éxito.- MUY LENTO, ¡GARNET! ¿A QUIÉN PIENSAS PROTEGER ASÍ? – Se burlaba del músico, esquivando su ataque y colocándose frente a su pecho, con su brazo derecho extendido.- ¡PENTIGRAMA! – Y, en un abrir y cerrar de ojos, cinco líneas horizontales, llenas de sangre, recorrían todo su pecho. Era esa técnica que tantas veces él mismo había aplicado. ¿Qué podía hacer contra un enemigo al que no podía ni ver ni tocar? ¿Era este su fin? – No, no está aún el pescado vendido, ¿es o no es? – Se convencía así mismo de no tirar la toalla a la vez que agarraba con su siniestra, el mango de su laúd, situado en su espalda y, con un juego de muñeca, mano y dedos, lo hizo girar por el mismo mango hasta colocárselo a la altura de su pecho y abdomen, en posición de tocar.- Ahora es mi turno, gatito... No… ¡Es nuestro turno! - Garnet comenzó a tocar una tonada calmada y melancólica que, al escucharla el hombre tigre, consiguió que entrara en un estado de somnolencia.- ¿PERO QUÉ? – Hacía el ademán de caerse su enemigo ante el estado de sueño que había provocado Garnet, el cuál, seguía tocando, esta vez, una melodía más rítmica y animada, que bombeaban los corazones de sus aliados: Tobías, Sasha y Kuraku, que comenzaban a correr desde sus espaldas hasta el frente.- ¡VAMOS PEÑA! NECESITO VUESTRA AYUDA, ¿ES O NO ES? – Animaba a sus recién aparecidos amigos, que se dirigían hacia su otro yo.- ¡SI ES! – Gritaron los tres al unísono.- Dejadme esto a mí… ¡TAMBORA! – Dijo Kuraku, primero, hundiendo su pie en el terreno, y haciendo que, un torrente de magma, como si de una erupción se tratara, emergiera a los pies de un dormido y corrompido Garnet. El ataque del Lunarian, mandó por los aires al hombre tigre, que, estando a rango de Tobías, que se sujetaba el sombrero con su zurda, le apuntó con su mano diestra desnuda, disparándole con la bala de color morado, impactando en él y dejándole levitando por los aires.- Reverse G-Shot… Todo tuyo, sobri.- Le dijo a Sasha, la cual se había transformado ya en su forma híbrida triceratops y usaba su collar óseo para propulsarse a mayor velocidad, y con su pose de bateo ya adoptada.- Cómete esta, falso Garnet, ¡STAR RUN! – Le propinó tremendo garrotazo que lo lanzó hacia donde se encontraba el músico, quién no había parado de tocar desde que sus amigos habían comenzado su increíble combo.- ACABA CON ÉL, GARNET.- Gritaron los tres al unísono conforme el tigre se acercaba al Skypiean.- NO PUEDE SER… YO… ¡YO IBA SER MÁS FUERTE! ¡YO IBA A SER EL MÁS FUERTE! ¿ES O NO ES? – Gritaba el otro Garnet cuando veía cada vez más claro cuál iba a ser su destino, al observar como el músico dejaba libre su diestra, preparándose para asestarle el puñetazo que acabaría con todo esto.- Otro menda, eres más fuerte, no te lo niego… Pero lo que no te entra en la mollera es que…- Con su diestra contraída y lista para golpear al hombre tigre, que ya estaba a tiro, lo extendió, con furia y fuerza, en un arco ascendente que iría a ras del suelo hasta su barbilla, desembocando en un poderoso uppercut.
Gritaba, al mismo tiempo que todo se empezaba a resquebrajar, tanto el otro Garnet como la realidad en la que estaba ahora sumida el skypiean, como quién rompe un cristal, y comenzando a evaporarse en completamente, en la oscuridad que lo sumía, el hombre tigre. De las fracturas que se habían ocasionado por el último golpe de Garnet, se emitían unos haces de luz que se intensificaban con el paso de los segundos, hasta fundirse todo de color blanco y marcando el despertar el músico, no sin antes, que Sasha corriera hasta él.- Más te vale pedirnos perdón cuando despiertes, Garnet.- Ante esto, el músico asintió con una amplia pero tímida sonrisa, mientras se despedía de las imágenes de su familia que había creado su propio subconsciente. Había llegado la hora, al fin, de contemplar su nuevo nacimiento, su nuevo yo.
Poco a poco, su cabeza comenzaba a recobrar el sentido, y sus ojos empezaban a entreabrirse, conforme la voz se iba haciendo más fuerte y grave. Cuando sus párpados se abrieron por completo y el músico se incorporó, observó el terreno sobre el que se situaba, el cual no era ni una pradera ni el Frog Guild. Esta vez, estaba situado sobre una especie de lago cristalino, sin romper la tensión superficial del líquido y llegar a hundirse, que se extendía hasta allá donde alcanzaba su vista.- ¿Pero qué? – Unas ondas en el agua comenzaban a formarse, como si algo fuera a emerger desde las profundidades del lago que pisaban sus pies, ondas que empezaban a intensificarse hasta que, una figura, salió a la superficie. Para sorpresa de Garnet, el individuo que se hallaba frente a él, a 4 metros de distancia, era, ¿él mismo? Con la ligera diferencia de que sus ojos eran ¿amarillos? No entendía nada - ¿QUÉ COJONES? PERO SI ES EL MENDA ¿ES O NO ES?- Vociferaba el músico, exaltado, mientras lo señalaba con el índice de su diestra.- ¿Qué hay tarugo? – Saludaba su otro “yo”, cruzado de brazos y con aires de hostilidad.- ¿HUUUH? ¿Cómo que tarugo? ¿Qué hace otro menda aquí? – Le preguntaba Garnet, arqueando su ceja y con cierto enojo por el insulto gratuito. El Garnet producto de su sueño, entonces, empezó a negar su cabeza con los ojos cerrados, hasta que paró y frunció de manera exagerada el ceño. Parecía estar realmente enfadado.- LA PREGUNTA ES QUÉ HACES TÚ AQUÍ GILIPOLLAS, ¿CÓMO TE DEJAS CONVENCER POR ESAS PATÉTICAS CHORRADAS QUE TE HAN SOLTADO? – Gritaba, cabreado, mientras se aproximaba hacia el OG Garnet y transformándose, en el proceso, en su forma híbrida de tigre, aquella que solía tener antes de quitarse la fruta. Una sonrisa y mirada de completo maníaco se veía reflejado en su rostro.- ¿QUÉ ES ESO DE LA MÚSICA? ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO, GARNET… ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO PARA SER MÁS FUERTES, ¿ES O NO ES? – Proseguía hablando, mirándose sus gigantescas manos, llenas de afiladas y enormes garras, a las que tanto tiempo ha estado acostumbrado.- VUELVE A DEJARME EL CONTROL, GARNET, SÓLO CON EL MENDA PODRÉ PROTEGER A NUESTRA PEÑA… ES ESO LO QUE QUERÍAS, ¿ES O NO ES? – Intentaba convencer el tigre al músico para dejar que todo siguiera como antes estaba, con un Garnet obcecado, erróneamente, por el poder, ¿de verdad quería eso? ¿Aún después de haber hablado con su vieja y su familia? La respuesta estaba clara.- ¡Y una polla como una olla! – Exclamó mirando al hombre-tigre que casi le doblaba en altura, para después desviar su vista hacia sus pies.- La vieja y los Shogun me han dejado todo clarinete… Y no quiero volver a rallarlos por mi culpa…- Volvió a enfocar su vista, con una mirada llena de determinación, hacia los ojos amarillos del tigre.- ¡Voy a hacerles felices y a sacar lo mejor de ellos con mi música! ¿¡ES O NO ES!? – Ante el discurso del skypiean, el Garnet corrompido por la falta de fuerza y poder, exhaló un suspiro.- ENTONCES TENDRÉ QUE MANDARTE AL HOYO, ¡¡GARNET!!- Amenazaba al músico de manera agresiva, al mismo tiempo que una sustancia negra, parecida a la oscuridad, brotaba de su pecho.
Aquella sustancia, se extendía cada vez más y más por todo su cuerpo, engulléndolo por completo, formando una silueta espeluznante. Ante Garnet, se imponía un hombre tigre negro como la noche, del cual emanaba oscuridad desde cualquier parte de su parte, como si se evaporase. Solo sus ojos y las rayas características de esos felinos no parecían haber sido envueltas en dicha oscuridad, adquiriendo un tono amarillento fluorescente.
DARK GARNET
- VOY A ACABAR CONTIGO, ¿ES O NO ES? –
Vociferó instantes antes de pasar a la ofensiva. La agilidad que poseía aquel ser superaba con creces la capacidad de reacción de Garnet, que empezaba a correr en círculos, a su alrededor, al mismo tiempo que le propinaba cortes con sus afiladas zarpas.- Tch, mierda, es muy rápido, ¡demasiado! – Pensaba mientras intentaba focalizar su mirada en los movimientos del tigre oscuro, intentando golpearle en el proceso un puñetazo con su diestra pero sin ningún tipo de éxito.- MUY LENTO, ¡GARNET! ¿A QUIÉN PIENSAS PROTEGER ASÍ? – Se burlaba del músico, esquivando su ataque y colocándose frente a su pecho, con su brazo derecho extendido.- ¡PENTIGRAMA! – Y, en un abrir y cerrar de ojos, cinco líneas horizontales, llenas de sangre, recorrían todo su pecho. Era esa técnica que tantas veces él mismo había aplicado. ¿Qué podía hacer contra un enemigo al que no podía ni ver ni tocar? ¿Era este su fin? – No, no está aún el pescado vendido, ¿es o no es? – Se convencía así mismo de no tirar la toalla a la vez que agarraba con su siniestra, el mango de su laúd, situado en su espalda y, con un juego de muñeca, mano y dedos, lo hizo girar por el mismo mango hasta colocárselo a la altura de su pecho y abdomen, en posición de tocar.- Ahora es mi turno, gatito... No… ¡Es nuestro turno! - Garnet comenzó a tocar una tonada calmada y melancólica que, al escucharla el hombre tigre, consiguió que entrara en un estado de somnolencia.- ¿PERO QUÉ? – Hacía el ademán de caerse su enemigo ante el estado de sueño que había provocado Garnet, el cuál, seguía tocando, esta vez, una melodía más rítmica y animada, que bombeaban los corazones de sus aliados: Tobías, Sasha y Kuraku, que comenzaban a correr desde sus espaldas hasta el frente.- ¡VAMOS PEÑA! NECESITO VUESTRA AYUDA, ¿ES O NO ES? – Animaba a sus recién aparecidos amigos, que se dirigían hacia su otro yo.- ¡SI ES! – Gritaron los tres al unísono.- Dejadme esto a mí… ¡TAMBORA! – Dijo Kuraku, primero, hundiendo su pie en el terreno, y haciendo que, un torrente de magma, como si de una erupción se tratara, emergiera a los pies de un dormido y corrompido Garnet. El ataque del Lunarian, mandó por los aires al hombre tigre, que, estando a rango de Tobías, que se sujetaba el sombrero con su zurda, le apuntó con su mano diestra desnuda, disparándole con la bala de color morado, impactando en él y dejándole levitando por los aires.- Reverse G-Shot… Todo tuyo, sobri.- Le dijo a Sasha, la cual se había transformado ya en su forma híbrida triceratops y usaba su collar óseo para propulsarse a mayor velocidad, y con su pose de bateo ya adoptada.- Cómete esta, falso Garnet, ¡STAR RUN! – Le propinó tremendo garrotazo que lo lanzó hacia donde se encontraba el músico, quién no había parado de tocar desde que sus amigos habían comenzado su increíble combo.- ACABA CON ÉL, GARNET.- Gritaron los tres al unísono conforme el tigre se acercaba al Skypiean.- NO PUEDE SER… YO… ¡YO IBA SER MÁS FUERTE! ¡YO IBA A SER EL MÁS FUERTE! ¿ES O NO ES? – Gritaba el otro Garnet cuando veía cada vez más claro cuál iba a ser su destino, al observar como el músico dejaba libre su diestra, preparándose para asestarle el puñetazo que acabaría con todo esto.- Otro menda, eres más fuerte, no te lo niego… Pero lo que no te entra en la mollera es que…- Con su diestra contraída y lista para golpear al hombre tigre, que ya estaba a tiro, lo extendió, con furia y fuerza, en un arco ascendente que iría a ras del suelo hasta su barbilla, desembocando en un poderoso uppercut.
- JUNTO A LA MÚSICA Y A MIS COLEGUIS, ¡¡SOMOS INVENCIBLES!! ¿ES O NO ES? –
Gritaba, al mismo tiempo que todo se empezaba a resquebrajar, tanto el otro Garnet como la realidad en la que estaba ahora sumida el skypiean, como quién rompe un cristal, y comenzando a evaporarse en completamente, en la oscuridad que lo sumía, el hombre tigre. De las fracturas que se habían ocasionado por el último golpe de Garnet, se emitían unos haces de luz que se intensificaban con el paso de los segundos, hasta fundirse todo de color blanco y marcando el despertar el músico, no sin antes, que Sasha corriera hasta él.- Más te vale pedirnos perdón cuando despiertes, Garnet.- Ante esto, el músico asintió con una amplia pero tímida sonrisa, mientras se despedía de las imágenes de su familia que había creado su propio subconsciente. Había llegado la hora, al fin, de contemplar su nuevo nacimiento, su nuevo yo.
INFO
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