22-05-2024, 06:23 PM
Kevin esperaba pacientemente al desayuno en la barra del Gym Tony, a la par que observaba desde la lejanía la inaudible conversación que estaban teniendo Suna y Gideon. La chica rubia parecía estar entusiasmada con el tema del que estaban hablando a lo que la skypiean respondía con una tímida sonrisa. A saber con que se estarían poniendo al día. Sin embargo, hubo un momento en el que notó a la cazadora algo nerviosa, al punto en que decidió encenderse un cigarro. Más allá de la preocupación que le ocasionaba el presunto malestar de su amiga, Kevin se puso nervioso al ver que estaba fumando dentro del local.- ¡Q-qué desastre, Gideon! ¿¡C-cómo se te ocurre fumar dentro del bar!?- Pensaba, nervioso, con el acelerado parpadeo de su ojo izquierdo, haciéndole señas a Gideon, consistentes en desplazar su diestra, de izquierda a derecha sin parar, con la palma a la altura de su cuello, y mirando sus dedos hacia el mismo, y paralela al suelo.- ¡D-deja de fumar, Gideon! ¡N-nos van a echar!- Exclamaba en su cabeza, como si estuviera esperando que las antenas que poseía su compañera fueran capaces de leer el pensamiento, mientras no quitaba su ojo de la puerta que daba a la cocina, por la que había entrado el tabernero, John.
De repente, dicha puerta se abrió con brusquedad, saliendo John Tony con las tostadas, las ensaimadas, los cafés, el zumo y la manzana, todo con un equilibrio que hasta el más experto equilibrista envidiaría.- ¡Gym Tony!- Gritaba el propietario del bar, sin sentido aparente, a la par que depositaba los platos con las comandas en la barra, frente al hombre encamisado.- Ahí tiene, jefe, ¡qué aproveche!- Dijo el señor con una amplia sonrisa. Kevin tragó saliva, mirando de reojo y deseando que Gideon había parado de fumar, o que al menos no se hubiera dado cuenta de las acciones de su amiga.- ¡M-muchas g-gracias, señor Tony!- Cogió lentamente todo, para asegurarse de que, al dirigirse hacia su mesa, el hombre no viera a Gideon fumando.
De repente, dicha puerta se abrió con brusquedad, saliendo John Tony con las tostadas, las ensaimadas, los cafés, el zumo y la manzana, todo con un equilibrio que hasta el más experto equilibrista envidiaría.- ¡Gym Tony!- Gritaba el propietario del bar, sin sentido aparente, a la par que depositaba los platos con las comandas en la barra, frente al hombre encamisado.- Ahí tiene, jefe, ¡qué aproveche!- Dijo el señor con una amplia sonrisa. Kevin tragó saliva, mirando de reojo y deseando que Gideon había parado de fumar, o que al menos no se hubiera dado cuenta de las acciones de su amiga.- ¡M-muchas g-gracias, señor Tony!- Cogió lentamente todo, para asegurarse de que, al dirigirse hacia su mesa, el hombre no viera a Gideon fumando.
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