23-05-2024, 09:59 AM
Mis dudas fueron resueltas.
Según la teniente, todos estábamos bien, sanos y salvos. Incluso el resto de Marines que vinieron con nosotros estaban hospedados en unos barracones. Parece ser que Ikirami se encargó de todo mientras yo dormía en aquella cama — Siento haberte dejado al cargo de todo esto mientras me echaba la siesta — Dije disculpándome — Veo que te despertaste la primera y adelantaste cosas ¡Muchas gracias! — La agradecí con una leve sonrisa.
Continuó diciendo que se encontraba bien, pero de repente Karl interrumpió saliendo de su habitación, totalmente desorientada y confusa, pues se pensaba que estábamos en un piso bajo cuando realmente nos encontrábamos en el superior, lo supe al ver las escaleras — ¡Sí que estás perdida, Karl, Hmpfefefe! — Ikirami continuó tranquilizándola, alegando que nos explicaría algo a ambos, pero de nuevo fue interrumpida, esta vez por Sephi, el cual gritó alegremente de que todos estuviéramos bien, sanos y salvos. Me crucé de brazos y le respondí con una gran sonrisa, parece ser que se encontraba bien, y aquel mal estar que tuvo desde que llegó a esta isla desapareció por completo.
De repente, tras un suspiro, Ikirami se levantó de la silla intentando finalizar sus frases. Comentó que abajo había una cocina, pidiéndome que hiciera de comer a todos y que, según ella, había mucho que hablar — Venga, va. Os haré de comer y así podemos hablar tranquilamente — Dije mientras me dirigía a las escaleras para bajar.
Llegamos a la cocina. No faltaba nada, tenía todo lo necesario, o al menos lo básico, para poder preparar hasta el plato más normal y básico de comer. Eché un vistazo a los ingredientes que había por allí, y algo se podría hacer — Bien, tú dirás. — Dije en alto, refiriéndome a Ikirami, mientras llevaba y dejaba en la mesa una jarra grande de agua y cuatro vasos, para a continuación volver a la cocina, dando la espalda a mis compañeros, pero escuchando atentamente cualquier cosa que dijeran.
Sabía que a mis compañeras les gustaban los platos picantes. Utilicé una especie de fideos de pasta de trigo bastante finos, que según la bolsita eran procedentes de allí. Los herví mientras en una sartén hice un salteado de verduras autóctonas también de la isla, una especie de seta llamada 'Gus', bastante jugosa y blandita que al pasarla por la sartén y el calor aumentaba su sabor, y unos espárragos verdes muy muy finos, tanto como un palillo, si no estaba atento se chamuscaban enseguida al fuego, así que estuve atento para dejarlos en el punto bueno. Por último, en un botecito de cristal, una especia de color rojiza llamada "Entei", de nuevo, procedente de allí. A primera vista, muy picante, así que decidí añadirla al plato, siendo este algo muy parecido a un ramen de nuestros mares, pero con productos de aquí.
Para Sephi y yo, aproveché las mismas verduras salteadas, pero acompañándolas de una carne exquisita de ave, la cual no tenía mucha información de donde provenía en su envoltorio — Espero que no sea Ñordiki — Pensé mientras me mordía la lengua, finalizando con lo que parecía una salsa barbacoa pero mucho más suave. Una vez finalizado todos los platos, los llevé a la mesa y repartí — Espero que esté bueno, es la primera vez que cocino con productos e ingredientes totalmente desconocidos para mí — Dije algo cabizbajo mientras me sentaba en mi sitio — Pero lo hice con todo mi amor y cariño para vosotros — Tras esto, me limité a comer y seguir escuchando todo aquello que Ikirami quería hablar con nosotros.
Según la teniente, todos estábamos bien, sanos y salvos. Incluso el resto de Marines que vinieron con nosotros estaban hospedados en unos barracones. Parece ser que Ikirami se encargó de todo mientras yo dormía en aquella cama — Siento haberte dejado al cargo de todo esto mientras me echaba la siesta — Dije disculpándome — Veo que te despertaste la primera y adelantaste cosas ¡Muchas gracias! — La agradecí con una leve sonrisa.
Continuó diciendo que se encontraba bien, pero de repente Karl interrumpió saliendo de su habitación, totalmente desorientada y confusa, pues se pensaba que estábamos en un piso bajo cuando realmente nos encontrábamos en el superior, lo supe al ver las escaleras — ¡Sí que estás perdida, Karl, Hmpfefefe! — Ikirami continuó tranquilizándola, alegando que nos explicaría algo a ambos, pero de nuevo fue interrumpida, esta vez por Sephi, el cual gritó alegremente de que todos estuviéramos bien, sanos y salvos. Me crucé de brazos y le respondí con una gran sonrisa, parece ser que se encontraba bien, y aquel mal estar que tuvo desde que llegó a esta isla desapareció por completo.
De repente, tras un suspiro, Ikirami se levantó de la silla intentando finalizar sus frases. Comentó que abajo había una cocina, pidiéndome que hiciera de comer a todos y que, según ella, había mucho que hablar — Venga, va. Os haré de comer y así podemos hablar tranquilamente — Dije mientras me dirigía a las escaleras para bajar.
Llegamos a la cocina. No faltaba nada, tenía todo lo necesario, o al menos lo básico, para poder preparar hasta el plato más normal y básico de comer. Eché un vistazo a los ingredientes que había por allí, y algo se podría hacer — Bien, tú dirás. — Dije en alto, refiriéndome a Ikirami, mientras llevaba y dejaba en la mesa una jarra grande de agua y cuatro vasos, para a continuación volver a la cocina, dando la espalda a mis compañeros, pero escuchando atentamente cualquier cosa que dijeran.
Sabía que a mis compañeras les gustaban los platos picantes. Utilicé una especie de fideos de pasta de trigo bastante finos, que según la bolsita eran procedentes de allí. Los herví mientras en una sartén hice un salteado de verduras autóctonas también de la isla, una especie de seta llamada 'Gus', bastante jugosa y blandita que al pasarla por la sartén y el calor aumentaba su sabor, y unos espárragos verdes muy muy finos, tanto como un palillo, si no estaba atento se chamuscaban enseguida al fuego, así que estuve atento para dejarlos en el punto bueno. Por último, en un botecito de cristal, una especia de color rojiza llamada "Entei", de nuevo, procedente de allí. A primera vista, muy picante, así que decidí añadirla al plato, siendo este algo muy parecido a un ramen de nuestros mares, pero con productos de aquí.
Para Sephi y yo, aproveché las mismas verduras salteadas, pero acompañándolas de una carne exquisita de ave, la cual no tenía mucha información de donde provenía en su envoltorio — Espero que no sea Ñordiki — Pensé mientras me mordía la lengua, finalizando con lo que parecía una salsa barbacoa pero mucho más suave. Una vez finalizado todos los platos, los llevé a la mesa y repartí — Espero que esté bueno, es la primera vez que cocino con productos e ingredientes totalmente desconocidos para mí — Dije algo cabizbajo mientras me sentaba en mi sitio — Pero lo hice con todo mi amor y cariño para vosotros — Tras esto, me limité a comer y seguir escuchando todo aquello que Ikirami quería hablar con nosotros.
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