26-05-2024, 07:18 PM
OST
Ya vislumbraban el final del descenso, el canal terminaba en dos cabos en el que en uno de ellos había un faro, aquellos eran los que llamaban Los Cabos Gemelos. Zorak le dijo algo, pero no fue capaz de oírlo por el ensordecedor ruido que hacía el viento en su veloz descenso. Durante unos instantes, su mente viajó a toda la gente que había conocido en los últimos tiempos, Hécate, Maeve, Eaa, el propio Zorak, Gromm, aquel joven de Kano, y suspiró al saber que había gente como ellos en el mundo. Era un pensamiento alentador de que su misión como revolucionarios era una empresa que valía la pena.
Llegaron al final del canal y la velocidad del barco fue descendiendo paulatinamente. hasta quedar prácticamente parados. Kisuke se acercó al mascarón de proa para mirar al frente, y por el movimiento del agua cerca de un kilómetro más adelante, vislumbró siete corrientes. Metió su mano en el bolsillo y se anudó el log pose a la muñeca izquierda.
-Bien hay siete caminos para elegir, pero ya me conoces hermano, siempre al frente... kuhahahaha.
Ayudó a su compañero a desplegar las velas, y sujetó el timón para dirigir el barco hacia la corriente del medio, que aunque el no tenía conocimiento sobre eso, se le conocía como la corriente Akai. No tenía ni idea de que les aguardaría más adelante, pero esa era la esencia de las aventuras, el adentrarse en lo desconocido.
-Te apuesto diez mil berries a que vayamos donde vayamos tendremos que lidiar con problemas como en Akarui... kuahahaha.
El log pose en su muñeca, se alineó con la corriente en cuanto entraron en ella, ya que había estado oscilando periódicamente entre las siete diferentes corrientes que nacían de allí. Su destino ya estaba fijado, ahora solo tenían que seguir adelante para perseguir sus destinos.
Ya vislumbraban el final del descenso, el canal terminaba en dos cabos en el que en uno de ellos había un faro, aquellos eran los que llamaban Los Cabos Gemelos. Zorak le dijo algo, pero no fue capaz de oírlo por el ensordecedor ruido que hacía el viento en su veloz descenso. Durante unos instantes, su mente viajó a toda la gente que había conocido en los últimos tiempos, Hécate, Maeve, Eaa, el propio Zorak, Gromm, aquel joven de Kano, y suspiró al saber que había gente como ellos en el mundo. Era un pensamiento alentador de que su misión como revolucionarios era una empresa que valía la pena.
Llegaron al final del canal y la velocidad del barco fue descendiendo paulatinamente. hasta quedar prácticamente parados. Kisuke se acercó al mascarón de proa para mirar al frente, y por el movimiento del agua cerca de un kilómetro más adelante, vislumbró siete corrientes. Metió su mano en el bolsillo y se anudó el log pose a la muñeca izquierda.
-Bien hay siete caminos para elegir, pero ya me conoces hermano, siempre al frente... kuhahahaha.
Ayudó a su compañero a desplegar las velas, y sujetó el timón para dirigir el barco hacia la corriente del medio, que aunque el no tenía conocimiento sobre eso, se le conocía como la corriente Akai. No tenía ni idea de que les aguardaría más adelante, pero esa era la esencia de las aventuras, el adentrarse en lo desconocido.
-Te apuesto diez mil berries a que vayamos donde vayamos tendremos que lidiar con problemas como en Akarui... kuahahaha.
El log pose en su muñeca, se alineó con la corriente en cuanto entraron en ella, ya que había estado oscilando periódicamente entre las siete diferentes corrientes que nacían de allí. Su destino ya estaba fijado, ahora solo tenían que seguir adelante para perseguir sus destinos.
