27-05-2024, 12:01 PM
(Última modificación: 27-05-2024, 12:01 PM por Chloe Dendro.)
De todo lo que le dije al ahora desenmascarado pareció entender solo lo que quiso, me mostró su palma vacía y lo siguiente fue un amargo recordatorio de que le debía dinero, lo sabía, no lo había olvidado, pero tenía la esperanza de poder gastar el dinero en algún mercado local, me había quedado con ganas de ver más de lo que vi en los puestos que rodeaban la arena durante los juegos, pero si tenía que saldar mi deuda para recibir un trato más favorable de parte del jefe había que hacerlo. Ver como una sonrisa socarrona se dibujaba en su rostro, por sutil que fuera, me hizo que hirviera la sangre más de lo que él podría hacer hervir el agua del té, pero ahora mismo necesitaba seguir con ellos y por poco que me gustase acatar ordenes me veía obligada a tragarme el orgullo mientras su vulgar risotada llenaba la habitación. Suspiré de forma pesada, ni siquiera había respondido a si había alguien cerca a quien poder pedir ropa, y salí de la habitación para ir a mi bolso, cogí todo el dinero que tenía y empecé a contar hasta tener en mano los trescientos mil berries que aún tenía que pagar, solo me quedaba desear con todas mis fuerzas que la inversión fuera rentable.
Regresé a la habitación contigua a la que había sido mi dormitorio mientras Viktor preguntaba la situación y por la hostilidad de alguien, supuse entonces que después del intento de asesinato estaríamos vigilados por los hombres del emperador. Di un golpe a la mesa con la palma, dejando en el acto el dinero frente a Sohem. — Deuda saldada. — Viktor estaba tomando té y me asomé para comprobar si todos los vasos estaban ya servidos, al ver que efectivamente lo estaban tomé uno de ellos, o lo habría hecho si los vasos no estuvieran ardiendo como recién salidos de un horno. Tras la primera impresión inicial cogí uno de los vasos por el borde superior, la zona menos caliente, pero no me atreví a probarlo, si el vaso estaba así de caliente el contenido seguramente me derritiera la lengua.
Regresé a la habitación contigua a la que había sido mi dormitorio mientras Viktor preguntaba la situación y por la hostilidad de alguien, supuse entonces que después del intento de asesinato estaríamos vigilados por los hombres del emperador. Di un golpe a la mesa con la palma, dejando en el acto el dinero frente a Sohem. — Deuda saldada. — Viktor estaba tomando té y me asomé para comprobar si todos los vasos estaban ya servidos, al ver que efectivamente lo estaban tomé uno de ellos, o lo habría hecho si los vasos no estuvieran ardiendo como recién salidos de un horno. Tras la primera impresión inicial cogí uno de los vasos por el borde superior, la zona menos caliente, pero no me atreví a probarlo, si el vaso estaba así de caliente el contenido seguramente me derritiera la lengua.
Que Viktor mencionase su intención de investigar sobre la cultura del lugar me hizo volver en mí, yo también quería, a mi manera, conocer más la cultura de ese sitio, y acompañó su frase preguntando si su objetivo era buscar una presa, miré a Sohem esperando su respuesta a la vez que me encaminé de nuevo hacia el fuego para calentarme un poco, atreviéndome a dar un sorbo al té que, curiosamente, me resultó más desagradable por su sabor que por su temperatura, fue del todo imposible disimular la cara de asco que me produjo el gusto completamente diluido pero suficientemente amargo de la bebida, solo podía pensar en que ojalá no me hubiera visto. Aclaré mi garganta en un desesperado intento por librarme del sabor que se había adherido a mi lengua y añadí al comentario de Viktor — Yo también había pensado en explorar este lugar para intentar buscar algo de información útil. — No era mentira, más bien una media verdad, pero confesar que quería ir a caminar por la zona comercial con el objetivo de comprar algo de ropa y, si fuera posible, escuchar los cuchicheos de la gente para enterarse de algo, no sonaba igual de bien. — Pero si vais a ir tras una presa tal vez pueda ayudar. — lo cierto es que no me parecía imposible, varios piratas de los había visto en los juegos parecían buenos objetivos, y ayudada por mis encantos podría facilitar el trabajo, por poco que fuera.
