28-05-2024, 08:19 PM
Suna contempló asombrada el cartel que usaron para publicitarse Siri y Gideon, era algo realmente emocionante para ella. -¡Oye, oye, me encantaría aparecer también en un cartel! Tiene que ser la bomba - Escuchó con atención como Gideon empezó a contar cómo conoció a su compañero. Entonces llegó Kevin, que mientras continuaba la historia empezó a repartir los desayunos, así que la alegría de Suna se multiplicó por mil al ver su zumo y su ensaimada. Le dio un trago al refrescante zumo y un pequeño mordisco a la ensaimada, estaban deliciosas ambas cosas, tanto que la joven se relamió los labios disfrutando el sabor de un rico desayuno con amigos.
-¡Así que pensabas que era una oferta de trabajo! ¡Menudo eres Kevin, no has cambiado nada, sasasasa! -Se rió, y dio otro pequeño bocado a la ensaimada mientras Kevin seguía contando. -¡Oye, oye, hasta detuvisteis a unos bandidos, eso es increíble!-
Kevin siguió hablando de Siri y se entristeció un poco, al igual que Gideon, y entonces preguntó a Suna si ya habían hablado de ella. -¡Sí! Gideon me ha preguntado por vuestra amiga, desgraciadamente no la he... -Antes de que terminase la frase, Kevin se manchó la camisa de aceite y tomate, y se levantó alarmado. Suna no era una persona muy sexual, sin embargo tenía cierto fetiche extraño relacionado con su faceta de cocinera. Cuando vio caer la comida en la camisa del cazarrecompensas, creando una mancha con una forma natural y asimétrica, dejando esa zona de la ropa totalmente húmeda, los ojos de Suna se clavaron en Kevin. Como si se tratase de un felino atacando a su presa, Suna se abalanzó sobre Kevin de un salto, tirándolo al suelo y quedando ella encima. Apoyó su mano derecha en el suelo, al lado de la cabeza de Kevin y le dio un par de lametones a la mancha de la camisa.
-¡Sasasasasa! ¡Esto... esto está aún más delicioso que comiéndolo en un plato! No te muevas, Kevin -Y siguió lamiendo la camisa hasta prácticamente limpiar la mancha, incluso dio un ligero mordisco, sin llegar a dañar la piel de Kevin.
-¡Así que pensabas que era una oferta de trabajo! ¡Menudo eres Kevin, no has cambiado nada, sasasasa! -Se rió, y dio otro pequeño bocado a la ensaimada mientras Kevin seguía contando. -¡Oye, oye, hasta detuvisteis a unos bandidos, eso es increíble!-
Kevin siguió hablando de Siri y se entristeció un poco, al igual que Gideon, y entonces preguntó a Suna si ya habían hablado de ella. -¡Sí! Gideon me ha preguntado por vuestra amiga, desgraciadamente no la he... -Antes de que terminase la frase, Kevin se manchó la camisa de aceite y tomate, y se levantó alarmado. Suna no era una persona muy sexual, sin embargo tenía cierto fetiche extraño relacionado con su faceta de cocinera. Cuando vio caer la comida en la camisa del cazarrecompensas, creando una mancha con una forma natural y asimétrica, dejando esa zona de la ropa totalmente húmeda, los ojos de Suna se clavaron en Kevin. Como si se tratase de un felino atacando a su presa, Suna se abalanzó sobre Kevin de un salto, tirándolo al suelo y quedando ella encima. Apoyó su mano derecha en el suelo, al lado de la cabeza de Kevin y le dio un par de lametones a la mancha de la camisa.
-¡Sasasasasa! ¡Esto... esto está aún más delicioso que comiéndolo en un plato! No te muevas, Kevin -Y siguió lamiendo la camisa hasta prácticamente limpiar la mancha, incluso dio un ligero mordisco, sin llegar a dañar la piel de Kevin.
INFO
