+18 Hunter’s Gate – (Evento local) [Presente Absoluto]
#28
Leyenda


- Comer lo que cazas sigue siendo una excusa de mierda para creerte superior - me mordí la lengua para no decírselo. Apretaba la silla con fuerza mientras miraba al hombre comer sin ningún tipo de preocupación. Su forma de hablar, de actuar e incluso de comer eran iguales a las de aquel hombre. Mi hombro derecho comenzó a arder súbitamente. - Maravilloso - apreté los dientes en silencio, sin despegar una asesina mirada de aquel hombre. No era para nada el mejor momento para despertar viejos recuerdos traumáticos. Llevé mi mano izquierda a mi hombro, apretando con fuerza mientras contenía todo aquello que volvía a brotar en mi interior - No como barracuda, ¿me entiendes? - respondí al instante a su comentario, sin siquiera pararme a pensar en lo que acababa de decir este. ¿Qué clase de salvaje sería si comiera barracuda? Sería igual a comerme un gato.

El hombre se levantó entonces, cogiendo la otra bandeja, y comenzó a andar en nuestra dirección. Apretaba tan fuerte el respaldo de la silla que me dio miedo que esta se rompiera cuando noté un leve crujido bajo mi mano derecha. Por ello, la aparté levemente, agarrando la mesa en su lugar. Seguía siendo una simple mesa de madera, pero por lo menos parecía más robusta que aquella silla. No aparté un instante la mirada de aquel repelente sujeto, hasta que escuché el ruido de la bandeja posándose en la mesa. Instintivamente bajé la mirada. Mencionó a un invitado especial. Aquellas palabras hicieron que los pelos de mis brazos comenzaran a erizarse. Entonces volvieron a mi mente las palabras acerca del sabor de la barracuda. - No, es imposible - Mi respiración comenzó a acelerarse, así como los latidos de mi corazón. Maeve lo conocía, había salido en el periódico con nosotras. - No, no, no... - frías gotas de sudor caían por mis mejillas. Aquello no podía estar pasando. Tenía que ser otra broma de mal gusto, como la de los babosos asquerosos, o la de que un pijo repelente creyera que íbamos a aceptar comer con él después de todo eso. 

OST DE LA ESCENA

Ojalá hubiera sido así. Hubiera deseado compartir habitación mil y una noches con aquella panda de degenerados antes que ver lo que había debajo de esa tapa metálica. Esos ojos saltones, ahora completamente en blanco, y esa característica y a la vez tétrica sonrisa hacían esa cabeza inconfundible. En efecto, aquella cabeza de ahí era la de Peteiro Gorgullo Boquerone, Justiciero Picuda. Las lágrimas que brotaban de mis ojos se mezclaban con el maquillaje carmesí, haciendo que cayeran como gotas de sangre por mis mejillas. No eran lágrimas de tristeza, pues no había un ápice de tristeza en el interior de mi alma en aquel momento, tan solo un inmenso dolor y una irrefrenable ira. Aquella rata asquerosa iba a lamentar cada segundo de lo que le quedaba de vida el haber acabado con la vida de nuestro apestoso amigo de enorme corazón. Mi respiración había vuelto a su ritmo normal, pero no así los latidos de mi corazón ni el agarre de mis manos, las cuales se cernían cada vez más en la delicada madera de la mesa. La sangre hervía en mi interior, más incluso que después de empalar a aquel desgraciado hacía unos minutos. Mi cuerpo era como la pila de sacos de pólvora que habíamos visto en aquel sótano, esperando una mecha que diera rienda suelta a mi ira. No hizo falta más que ver por el rabillo de mi ojo izquierdo como la capitana aumentaba de tamaño y cambiaba de forma. Mis uñas se clavaron momentáneamente en la mesa - Lo siento, amigo, pero voy a reventar a este hijo de puta, ¿me entiendes? - me dije a mí misma e inspiré profundamente, manteniendo el aire en mis pulmones durante un par de segundos, antes de levantar la mesa con todas mis fuerzas. La elegante mesa de madera se elevó varios metros en el sitio. Como era de esperar, la comida que había encima salió disparada, así como la bandeja que contenía la cabeza de nuestro preciado amigo. Con el mismo movimiento de manos desaté la trenza de mi pelo, agachando la cabeza antes de comenzar a correr hacia aquel desgraciado. Podía ver sus piernas perfectamente, por lo que el mantel blanco de la mesa no suponía ningún impedimento. Tan solo tenía que acercarme lo suficiente y darle con todas mis fuerzas. Recorrí en un instante los cuatro metros que nos separaban y con un rápido movimiento con mi pierna derecha apunté a su espinilla. Golpeé con todas mis fuerzas, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo.

- ¡Te voy a hacer puré, puta rata! - grité, mientras la mesa caía de vuelta en su sitio, a mis espaldas, con la gran mayoría de platos en su posición inicial, aunque en un estado notablemente peor al inicial. Di un par de pasos hacia mi izquierda, hacia el lado en el que había caído la cabeza del gyojin barracuda, interponiéndome entre aquel desgraciado de pelo blanco y lo poco que quedaba de nuestro amigo, sin apartar la mirada del lugar donde se encontraba. Una mirada llena de odio y asco. Una sádica sonrisa se dibujó en mi rostro. Aquella desgracia humana iba a pagar con cada gota de su sangre el crimen de haber acabado con alguien de mi familia, nuestra familia, aunque me fuera la vida en ello.


Info
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2898 + 0 = 2898
Energia: 1588 - 103 = 1485
Espiritu: 480 + 0 = 480


Mensajes en este tema
RE: +18 Hunter’s Gate – (Evento local) [Presente Absoluto] - por Eaa - 01-06-2024, 01:23 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)