[Pasado] Heredando voluntades: La gran Anexión Pirata
#2
Casi anochecía en la casi desorbitada ciudad de Shandora. Aquel día, como casi ya iba siendo habitual, Garnet estaba entrando en una espiral autodestructiva de ansías y ganas de ser más fuerte. Daba igual cuánto entrenara, ni cuántos utensilios y armas nuevas consiguiera, parecía que para el skypiean nunca era suficiente, aún menos sabiendo los peligrosos que acechaban fuera. Pero no era plan carcomerse todo el día y a todas horas la cabeza, al igual que con su - improvista - cita con Ikirami días atrás, el pelirrojo necesitaba desconectar y es por esto que, los Shogun Gari, salieron a tomar algo y despejarse. Bueno, todos menos Kuraku. Con todo el dolor del corazón, el Lunarian decidió despedirse de la tripulación pirata y quedarse allí para intentar cambiar desde dentro la sociedad de la ciudad dorada y, aunque era triste despedirse de un amigo, el pelirrojo sabía que la diferencia de clase de Shandora había sido algo que había impactado por completo al hombre magmático, razón por la que entendió por completo, no su adiós, si no un posible futuro "hasta luego".- Al menos ya no estarás más en peligro, ¿es o no es?- Le gustaba pensar al músico.

Garnet se vistió con una camisa de color azul abierta con estampados de almohadillas de gato mientras que, como pantalones, había decidido ir con unos vaqueros cortos y agujereados y llevar su Fallen Sound encima. Los piratas decidieron ir a una gran edificación de madera que, casi parecía una casa de celebraciones y ceremonias del tamaño que poseía y las runas que se encontraban talladas en la madera de la construcción, como si hubieran inscrito un ritual. Cuando el pelirrojo fue a la barra a pedir una buena jarra de cerveza, vio que el mismo se trataba de un curtido lunarian que, al hacer contacto visual con él, sintió un gran malestar mientras le recorrían numerosas imágenes de todo el incidente de los Cabos Gemelos. Intentó mantener la compostura, como pudo y, entre jadeos, pidió su refrigerio cachondo y, seguidamente, se sentó en una de las grandes mesas que había dispuesta por todo el salón, justo en una que se encontraba en el extremo opuesto a una banda que tocaba música de ambiente en el bar.- Pfff, seguro que si me daba por ahí tocaba algo mejor que esos noobs, ¿es o no es?- Soltaba al aire, con cierto aire desafiante.

Varios minutos pasaron en los que Garnet iba bebiendo de su brebaje mágico cuando, de repente,  sintió como el suelo comenzaba a temblar.- ¿Pero qué cojones?- Se frotaba los ojos con su siniestra, cerrada en un puño, y miraba luego a su jarra de cristal casi vacía, por si lo que había notado era fruto del alcohol. Pero cuando vio como una gran marabunta de lunarian, skypiean y birkanian entraron en el recinto, a la vez que la banda dejaba de tocar, el músico lo entendió todo. Al ver tantas alas negras al mismo tiempo, y de improvisto, la cabeza empezó a pincharle como si le fuera a explotar, doliéndole hasta el punto que, cuando parpadeaba, las imágenes de todos esos lunarian se distorsionaban, volviéndose todos y cada uno de ellos el cuerpo sin vida de su amigo Nekah.- Joder... Estoy hasta la polla... De esta mierda...- Se llevó su zurda a su cabeza, agarrándose con ella su rojizo cabello con fuerza. Estuvo a punto de levantarse e irse cuando, después de que el mismo tabernero dijera que esos no entraban, señalando a los birkanianos, una voz que le resultó completamente familiar a Garnet, se presentó con un nombre que si conocía.- ¿YOJIMBO?- Se levantó con dificultad e intentó buscarle entre todo el gentío. Mientras tanto, el capitán de los Alas Negras, aclaraba que, todos los que se habían presentado en el local eran invitados suyos, y que iban con la intención de comer y beber todo lo que pidieran, invitando a la casa el emperador Zarutsuki, alzando su brazo izquierdo y haciendo que le fuera más fácil ubicarlo entre la multitud.

El pelirrojo se levantó de su sitio, con algo de dificultad y con su jarra de cristal vacía en su diestra, y se dirigió hacia Yojimbo a la par que sorteaba residentes de la isla del cielo sentándose, pidiendo comida o bebidas. Cada vez que se le cruzaban esas enormes alas negras y se fijaba en ellas por más de un segundo, sus dolores se intensificaban, pero estaba ya harto de ese handicap suyo, así que en vez de apartar la mirada seguía hacia delante hasta el punto que, cuando se halló frente a Yojimbo, le miró de cara a cara, aunque casi partiéndose el cuello de lo alto que era.- Yo-¡YOJIMBO! N-no te veía desde los juegos estos, ¿es o no es?- Dijo entre pequeños espasmos y una sonrisa temblorosa. Miró entonces su jarra, y se la extendió hacia el grandullón, mirándole nuevamente a él.- ¿Te hace algo de bebercio o qué?- Intentaba disimular como podía su condición mental actual, aunque ver que Yojimbo se encontraba bien después de todo lo ocurrido le generó una genuina alegría.

KARMA


INVENTARIO


VOLUNTAD
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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RE: [Pasado] Heredando voluntades: La gran Anexión Pirata - por Garnet D. Matlock - 03-06-2024, 02:16 PM

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