05-06-2024, 04:57 PM
OST
Cinco largos días nos había costado para hacernos con el patrón del pobre diablo que había osado marcarnos a mí y a Köri como si fuéramos ganado, cinco días reprimiendo el deseo de desmembrarle, pero por fin llegaba la hora. Podía ver a Maeve en lo alto del edificio, con su bello plumaje blanco bajo la luz de la luna se erguía majestuosa como una señal divina de la crueldad que estaba por llegar.
Vi entonces como nuestro objetivo salía como cada día a la misma hora, dispuesto a recolectar el dinero extorsionado de los negocios locales, respire profundamente calmando el instinto asesino, recordando que esa presa no era solo mía y teníamos un plan bien definido para hacerle sufrir lo máximo que nos fuera posible, el tipo camino calle abajo y se perdió en la lejanía, asomé la cabeza desde el callejón buscando la mirada de Maeve y levante mi mano, cerrándola en un puño y dándole la señal.
Me adelanté hacia la puerta principal del edificio, abriéndola y entrando en él, no cerré la puerta, puesto que no dejaría a nadie vivo como para que salieran por ella, llegaba el momento de dar rienda suelta a nuestros monstruos, dejarles saciarse hasta hartarse, esta noche era en definitiva nuestro réquiem.
Cinco largos días nos había costado para hacernos con el patrón del pobre diablo que había osado marcarnos a mí y a Köri como si fuéramos ganado, cinco días reprimiendo el deseo de desmembrarle, pero por fin llegaba la hora. Podía ver a Maeve en lo alto del edificio, con su bello plumaje blanco bajo la luz de la luna se erguía majestuosa como una señal divina de la crueldad que estaba por llegar.
Vi entonces como nuestro objetivo salía como cada día a la misma hora, dispuesto a recolectar el dinero extorsionado de los negocios locales, respire profundamente calmando el instinto asesino, recordando que esa presa no era solo mía y teníamos un plan bien definido para hacerle sufrir lo máximo que nos fuera posible, el tipo camino calle abajo y se perdió en la lejanía, asomé la cabeza desde el callejón buscando la mirada de Maeve y levante mi mano, cerrándola en un puño y dándole la señal.
Me adelanté hacia la puerta principal del edificio, abriéndola y entrando en él, no cerré la puerta, puesto que no dejaría a nadie vivo como para que salieran por ella, llegaba el momento de dar rienda suelta a nuestros monstruos, dejarles saciarse hasta hartarse, esta noche era en definitiva nuestro réquiem.
Aclaraciones
