[Presente absoluto] Buenos contribuyentes
#3
[personajeinvalido=1079]

Vengo de aquí.


Mis fuerzas me abandonaban a cada paso que daba, progresivamente, según iba fluyendo mi sangre hacia el exterior. Cada una de las pisadas que me alejaba de aquellas escaleras que daban paso a la residencia del emperador, distanciaba un poco más mi conexión con el mundo terrenal. Las personas del pueblo que me vieron atravesarlo, con los brazos cruzados con fuerza frente a mi pecho, agarrando con cada mano el triceps contrario, tratando de apretar mis heridas abiertas y frenar mis hemorragias, se espantaban ante la visión de un hombre ensangrentado dejando aquel reguero, y con la sangre chorreando aquel plasma carmesí por lo que antes fuera un rostro de un hombre. Nadie me brindaba ayuda. A nadie le reclamé ayuda. No podía aceptar trato o cuidado y acabar perdiendo la conciencia o muriendo en este sitio atendido por a saber quien fuera. Parar, sentarme, descansar, pedir ayuda o desmayarme iba a terminar en el mismo destino: Quedar expuesto y vendido a las intenciones de mis enemigos. Y mientras pudiera seguir caminando, no moriría en este lugar.

En mi sangriento desfile, la sangre empapaba mis ropas y la cargaba de un peso extra. Los cortes de los triceps, los dos cortes del pecho, los dos del rostro e incluso el del muslo, todos ellos iban drenando mis energías conforme aquel espeso líquido brotaba de las heridas dándome más pesadez y dificultad cargando mis ropas de lastre extra, haciendo que arrancase los jirones y los dejase por el camino, como un rastro de migas de pan evidente ante mis posibles depredadores. ¿Vendría alguien a rematar el trabajo de Triana? ¿Alguien de su tripulación decidiría seguir el rastro de mis pisadas? Si conseguían seguirlo hasta el pueblo los lugareños les dirían quién había pasado por ahí y en qué estado. Eso era malo. Tenía que llegar a la costa deprisa, y aunque mis pasos erráticos estaban impulsados por toda la celeridad que podía permitirme en mi tortuoso caminar, el temblor de los músculos y el cuerpo al verse privado de la sangre, sumado a la creciente pérdida de visión hacían cada vez más difícil
avanzar, pero por algún motivo no paré de hacerlo, cruzando aquella selva por el camino principal y el más preparado de todos, terminando por aparecer frente a la costa cuando apenas era capaz de ponerme en pie.

Emergí de la vegetación apoyándome con la mano derecha en un gran tronco de un árbol, mientras con la izquierda arrastraba a Ein Hauch por el suelo, removiendo la tierra tras mi sanguinolentos pasos. Estaba sin la chaqueta, que me habría arrancado a jirones, con los pantalones llenos de sangre y las botas dejando un sonido de chapoteo a cada paso que daba. El rostro seguía con aquella equis sangrienta chorreando haciendo juego con la misma equis del pecho, y entonces caí de rodillas con los brazos sin fuerza entre mis piernas, dejando Ein Hauch a mi costado izquierdo y viendo a duras penas el Parabellum en la costa y frente a él las figuras de Viktor y Chloe. Jadeé con fuerza y tomé aire pesadamente, alzando la mirada al cielo - el cielo en el cielo - tratando de reunir mis últimas fuerzas para hacer un último intento por aferrarme a la vida. — ... War... — Usé toda la energía que me quedaba en empezar a emitir y contener el calor en mi dermis, aumentando la temperatura de mi piel e incluso - por el sonido - haciendo hervir ligeramente la sangre que brotaba de las heridas, escuchando como un crepitar, como si de algo friéndose en aceite se tratase, surgía mientras un humo blanquecino se desprendía de todo mi cuerpo. Sentía con dolor como las heridas abiertas por Triana comenzaban a cerrarse lentamente fruto de la quemadura que me estaba autoproduciendo, irónicamente, pues aunque no podía sentir el calor ni el dolor por el mismo sí que sentía el dolor que manipular mis heridas, en mi estado actual, y absolutamente todas al mismo tiempo — ... scar... — dije y llevé el rostro hacia delante y tosí una bocanada de sangre abruptamente, que cayó junto a mis manos, cerca de mi entrepierna dada la posición.

Respiraba con la pesadez que debía respirar alguien al borde de la muerte, el humo seguía brotando de mis ahora cicatrices y el olor a sangre quemada se esparcía por mi alrededor y me producía incluso ganas de vomitar. Apoyé ambas manos en el suelo frente a mi, tratando de no caer hacia delante, y jadeando alcé de nuevo la mirada para ver en dirección a donde debía estar aquella dupla, sin poder verlos realmente bien ni saber a ciencia cierta si estaban ahí en realidad o era una alucinación previa a la muerte. Pero, con la garganta quebrada y un timbre desgarrado, alzando la mano zurda en dicha dirección mientras trataba de ponerme en pie, pude gritar una última palabra antes de desplomarme — ¡ VIIIIKTOOOOR ! — y caí frontalmente, quedando boca abajo, habiendo gritado con todas las fuerzas que me quedaban el nombre del único hombre presente en quien podía confiar para salvarme la vida, esperando que pudieran oírme. Esperando que pudieran recogerme y llevarme al barco.

Aun tenía un hilo de consciencia, y por todos los muertos que construían la montaña sobre la que estaba alzando e iba a imponer mi leyenda, no iba a cerrar los ojos hasta que el barco estuviera dejando atrás esta puta isla del demonio. Pero hasta entonces, sólo sangre mezclada con tierra y hierba, olor a carne quemada y la determinación de cumplir con mi destino. Eso era todo lo que había ahí para mi.





Resumen


Bélico
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[Imagen: mz3XEoL.png]
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#D86700
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 101 - 100 = 1
Energia: 1366 - 161 = 1205
Espiritu: 810 + 0 = 810


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RE: [Presente absoluto] Buenos contribuyentes - por Sohem - 07-06-2024, 02:00 AM

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