07-06-2024, 08:44 PM
Irrisorio. Todo lo que diga no sirve de nada, en un combate a vida o muerte habla el cuerpo, la charlatanería sólo le hace gastar energías. Empezó su carrera hacía mi, era rápido, si prestaba atención podía seguirlo. Interesante. Sonreí con un locura desmedida, cualquier persona normal que viera la cara que puse abría sentido pavor, pero supongo que en este mundo que muy poca gente normal. Justo antes de entrar en el rango de acción de mi espada se giró. Inteligente, aunque si me hubiera dado 2 pasos le habría pillado. Viró el movimiento, pasando cerca de Nicolas. Le seguí con la mirada, hasta que salió de mi rango de visión, ¿me quería atacar por la espalda? Cerda mala, eso no se hace. Bueno yo soy un cerdo mucho más cerdo que él así que no me quejaré. De hecho le demostraré nuestra diferencia. La diferencia de ser el Dios de la guerra contra una simple paloma mensajera. Escuché su carrera a mi espalda, pisaba con fuerza, el sonido se detuvo, luego gritó su ataque.
El problema muchas veces radica en la ambición, mi ambición es la de ser lo que queda tras el desastre, ser el culmen de la decadencia y la tristeza para todo el que me rodea, el recuerdo fugaz de lo que se fue y ya no está. Yo soy el Dolor, el Duelo, el Destino, la Duda. Yo soy aquello que queda después de incendiar los sueños de los demás, los hilos blancos que ríen sobre las cenizas de sus ambiciones. Yo soy el humo.
Su cabeza y todo su cuerpo traspasaron mi nuca dejando unos leves hilos blancos de humo. Su ataque fue en vano. Mi poder me hacía intangible. A su vez y al cruzar mi cuerpo también cruzó mis antebrazos. El karma es una puta sin escrúpulos que te folla sin que se lo pidas, te cobra caro y además te pasa todas las ETS posibles. Así que esta vez el karma le folló el culo bien duro al palomino, dejándole a mi merced, delante de mí y en dirección a una estrepitosa caída sin poner las manos. La cólera se adueñó de mí, hacía tanto tiempo que no podía matar a una persona que sin quererlo utilicé todas mis fuerzas. Con la brevedad de un suspiro le asesté dos tajos en su espalda en el tiempo en el que caía. Dos tajos serrados y con la ambición del hombre que quiere reinar sobre los escombros.
Cayó ante mí, de espaldas y de cabeza, con dos cortes en su espalda. Sin saberlo y mucho menos sin haberlo querido se había postrado ante su futuro rey, pues yo reinaré sobre su cadáver, se había postrado ante el Dios de la guerra, ante el mismísimo Ashura.
El problema muchas veces radica en la ambición, mi ambición es la de ser lo que queda tras el desastre, ser el culmen de la decadencia y la tristeza para todo el que me rodea, el recuerdo fugaz de lo que se fue y ya no está. Yo soy el Dolor, el Duelo, el Destino, la Duda. Yo soy aquello que queda después de incendiar los sueños de los demás, los hilos blancos que ríen sobre las cenizas de sus ambiciones. Yo soy el humo.
Su cabeza y todo su cuerpo traspasaron mi nuca dejando unos leves hilos blancos de humo. Su ataque fue en vano. Mi poder me hacía intangible. A su vez y al cruzar mi cuerpo también cruzó mis antebrazos. El karma es una puta sin escrúpulos que te folla sin que se lo pidas, te cobra caro y además te pasa todas las ETS posibles. Así que esta vez el karma le folló el culo bien duro al palomino, dejándole a mi merced, delante de mí y en dirección a una estrepitosa caída sin poner las manos. La cólera se adueñó de mí, hacía tanto tiempo que no podía matar a una persona que sin quererlo utilicé todas mis fuerzas. Con la brevedad de un suspiro le asesté dos tajos en su espalda en el tiempo en el que caía. Dos tajos serrados y con la ambición del hombre que quiere reinar sobre los escombros.
Cayó ante mí, de espaldas y de cabeza, con dos cortes en su espalda. Sin saberlo y mucho menos sin haberlo querido se había postrado ante su futuro rey, pues yo reinaré sobre su cadáver, se había postrado ante el Dios de la guerra, ante el mismísimo Ashura.
Datos de interes
Acciones Bélicas
Ashura - Inventario
Aclaración final
