09-06-2024, 07:09 PM
Las semanas en aquella goleta habían sido una tarea difícil para Gideon, no era la mayor fan de los barcos, pero no les quedaba otra si querían avanzar en su búsqueda. Esta vez no iban sólo ella, Kevin y Omi, Suna se les había sumado y había sido algo mejor de lo que esperaba, pues además de ser alguien muy tierno, Suna era una gran cocinera. Por fin podrían comer decentemente en alta mar.
Se habían repartido bien las tareas, Kevin como navegante, Suna cocinando y Gideon haciendo cuantas más guardias nocturnas posibles, pues su insomnio y sueño ligero ayudaban muchísimo.
Aquella tarde, una brisa mucho más fresca azotaba el barco y Gideon estaba sentada en la cubierta arropando entre sus brazos a Omi, el cual no estaba llevando muy bien el cambio. Tendría que encontrarle algún abrigo o hacerle ella misma algo de ropa. Kevin tiritaba de frío y ella misma podía sentir cómo sus dedos se engarrotaban, tendrían que buscar una tienda en cuanto llegaran para poder abrigarse como era debido.
Gideon asintió, no quería ni abrir la boca del frío que hacía. En ese momento Kevin se puso contentísimo, el periódico había llegado. La skypiean era una vaga en cuanto a mantenerse informada, pero sabía que tenía que hacerlo. Aunque solo fuese por Kevin y hacerle feliz. El joven trajeado con muchísima ilusión había propuesto que leyeran todos juntos el periódico. Aquella imagen del hombrecillo era enternecedora y Gideon no se sentía capaz de decirle que no. Además, seguro que habría alguna noticia que les interesaría. Y si no, siempre podía desconectar…
— Dale Kevin, puede hacer más ameno lo que queda hasta que lleguemos —Gideon acarició la cabecita de Omi con uno de sus dedos—. Cuando lleguemos a Drum deberíamos ir a por ropa en condiciones para estas temperaturas, illo.
Gideon se echó un poco más hacia atrás y colocó a Omi para solo sujetarle con una de sus manos, con la otra fumaría uno de los tantos cigarrillos que llevaba en aquel día.
Se habían repartido bien las tareas, Kevin como navegante, Suna cocinando y Gideon haciendo cuantas más guardias nocturnas posibles, pues su insomnio y sueño ligero ayudaban muchísimo.
Aquella tarde, una brisa mucho más fresca azotaba el barco y Gideon estaba sentada en la cubierta arropando entre sus brazos a Omi, el cual no estaba llevando muy bien el cambio. Tendría que encontrarle algún abrigo o hacerle ella misma algo de ropa. Kevin tiritaba de frío y ella misma podía sentir cómo sus dedos se engarrotaban, tendrían que buscar una tienda en cuanto llegaran para poder abrigarse como era debido.
Gideon asintió, no quería ni abrir la boca del frío que hacía. En ese momento Kevin se puso contentísimo, el periódico había llegado. La skypiean era una vaga en cuanto a mantenerse informada, pero sabía que tenía que hacerlo. Aunque solo fuese por Kevin y hacerle feliz. El joven trajeado con muchísima ilusión había propuesto que leyeran todos juntos el periódico. Aquella imagen del hombrecillo era enternecedora y Gideon no se sentía capaz de decirle que no. Además, seguro que habría alguna noticia que les interesaría. Y si no, siempre podía desconectar…
— Dale Kevin, puede hacer más ameno lo que queda hasta que lleguemos —Gideon acarició la cabecita de Omi con uno de sus dedos—. Cuando lleguemos a Drum deberíamos ir a por ropa en condiciones para estas temperaturas, illo.
Gideon se echó un poco más hacia atrás y colocó a Omi para solo sujetarle con una de sus manos, con la otra fumaría uno de los tantos cigarrillos que llevaba en aquel día.
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