12-06-2024, 03:11 AM
El descenso al mar fue más tranquilo de lo que podía imaginar, sin duda alguna la visita a Skypie había mejorado mis habilidades como navegante, pero mi mente no paraba de dar vueltas desde la explicación de Joe sobre lo sucedido. Había pasado un año en lo que para nosotros había sido solo una semana, un año entero y yo me lo había pasado con dolores de espalda e inconsciente.
Por fortuna, para mi salud mental, teníamos un viaje relativamente largo hasta la isla donde nos reuniríamos con la nueva integrante de la división.
Los días de navegación fueron de los más tranquilos, el tiempo y el mar acompañaron lo que me permitió enseñar al cadete Jack, el mismo que tomó el mando del barco en mi ausencia cuando fui a enterarme de la situación, sobre navegación. Parecía entusiasmado cada vez que cogía el timón, se podía decir que le estaba cogiendo el gusto a eso de gobernar el navío. No le culpaba a mi también me emocionaba la sensación de ser uno con el barco, disfrutando de cada ola o tempestad y además que su entusiasmo y su capacidad para aprender rápidamente , me permitía echar una cabezadita con la tranquilidad de dejar el timón en buenas manos, siendo sinceros era un alivio pues yo solo no podría aguantar los días y las noches bajo el mando, necesitaba descansar para poder estar fresco y atento a todos los peligros que entrañan estos mares.
Hasta el momento me las habia ingeniado para que Jack tomase el control por las noches y yo le tomaba el relevo casi al amanecer, así podía ver siempre el entrenamiento de Ikirami.
Teníamos información de que la isla a la que nos dirigíamos estaba controlada por revolucionarios, por lo que no era una buena idea atracar el barco en la misma playa, le pedí a Jack que tomase el timón de nuevo y organizase a las tropas para que preparasen todo para encallar lo suficientemente cerca de la isla, pero no tanto como para que el barco. Mientras yo aprovecharía para ir a mi camarote y ponerme ropa de civil, no estábamos lejos así que si me daba prisa, podría supervisar todo y ver como nuestro destino se revelaba frente a nuestros ojos. Corrí hacia mis aposentos, cuando llegue me desnudé dejando el uniforme bien doblado encima de la cama, abrí el armario y cogí unos vaqueros granates y una camisa de lino blanca. Me até las botas y cogí mis dos espadas las cuales llevaba enganchadas a un cinturón negro. Estaba listo por lo que salí a cubierta, de nuevo. Al salir volví a dirigirme al timón, desde allí pude ver como un gran arcoíris adornaba una isla completamente rosa. Jack déjame el anclaje a mi, por favor ve a buscar al comodoro Joe y dile que ya hemos avistado tierra. Como era de esperar Jack corrió en busca de Joe, sin rechistar.
El barco ya estaba anclado, yo oteaba la isla en busca de una cala o algún sitio en el que pudiésemos ocultar el navío, mientras los cadetes se movilizaban para dejar todo preparado para el desembarco, fue entonces cuando Joe salió a cubierta, tras ayudar a una joven recluta, se puso a contemplar la isla, Ikirami fue la siguiente en aparecer y según se acercó a Joe este sin miramientos saltó del barco en dirección a la playa, yo me lleve la mano a la cabeza mientras suspiraba “Nada que ni en una isla llena de enemigos podemos desembarcar en orden y con tranquilidad” Ikirami fue de nuevo dentro del barco mientras ordenaba que le preparasen el bote, al salir no me dio tiempo a montarme junto con ella y salió en el bote antes de que pudiese ordenarle a Jack nada, acto seguido Karl se fue tras ella. ¡De verdad! Uno de un salto, otra sin nociones de navegación en un bote y la otra al menos puede volar, pero está como para caerse al mar… Solté en alto sin poder controlarme. Respire unos segundo y me gire para mirar a Jack. A solo a un par de millas a estribor de la isla hay una cala ideal para resguardar el barco, confió en que podrás anclarlo sin problemas, si ocurre algo todos llevamos nuestros den den mushis, contactar con cualquiera en caso de necesitarlo. Me dirigí a la borda. “ Estoy bastante lejos, Joe es más ágil que yo así que de un soru no creo que llegue seco ni aún combinándolo con el geppo y el bote ya está lo bastante lejos como para llegar a él también. Sea como sea me voy a mojar” Mientras pensaba en que hacer, el bote estaba llegando a la playa, así que sin pensármelo dos veces comencé a desabrocharme los botones de la camisa, y me la quité para amarrarla junto a las katanas en mi cinturón. “Quería reservármelo para darle una sorpresa a Karl, por suerte no me verá” Pensé mientras posaba mi pierna derecha en la borda y con un pequeño impulso salté hacia el mar Soru Susurre y en unas milésimas de segundo caí al mar, a pocos metros de la orilla, bucee hasta llegar a una zona que hacía pie. El agua me llegaba por debajo de la cintura, con ambas manos me aparte el pelo de la cara, llevándolo hacia atrás, usando los dedos a modo de peine. Anduve el trayecto hasta la playa, saliendo del agua por completo, mientras desamarraba la camisa de mi cinturón y la escurría con mis manos. Mire a todos molesto por cómo se habían ido sin contar con nadie. Entonces fue cuando repare en la presencia de una pequeña mujer. Ya que estamos todos reunidos como si nada junto a ella, supongo que será nuestra nueva compañera. ¡Encantado me llamo Sephiroth! Dije sonriéndole con entusiasmo, mientras sacudía la camisa intentando que se secase lo máximo posible.
Por fortuna, para mi salud mental, teníamos un viaje relativamente largo hasta la isla donde nos reuniríamos con la nueva integrante de la división.
Los días de navegación fueron de los más tranquilos, el tiempo y el mar acompañaron lo que me permitió enseñar al cadete Jack, el mismo que tomó el mando del barco en mi ausencia cuando fui a enterarme de la situación, sobre navegación. Parecía entusiasmado cada vez que cogía el timón, se podía decir que le estaba cogiendo el gusto a eso de gobernar el navío. No le culpaba a mi también me emocionaba la sensación de ser uno con el barco, disfrutando de cada ola o tempestad y además que su entusiasmo y su capacidad para aprender rápidamente , me permitía echar una cabezadita con la tranquilidad de dejar el timón en buenas manos, siendo sinceros era un alivio pues yo solo no podría aguantar los días y las noches bajo el mando, necesitaba descansar para poder estar fresco y atento a todos los peligros que entrañan estos mares.
Hasta el momento me las habia ingeniado para que Jack tomase el control por las noches y yo le tomaba el relevo casi al amanecer, así podía ver siempre el entrenamiento de Ikirami.
Teníamos información de que la isla a la que nos dirigíamos estaba controlada por revolucionarios, por lo que no era una buena idea atracar el barco en la misma playa, le pedí a Jack que tomase el timón de nuevo y organizase a las tropas para que preparasen todo para encallar lo suficientemente cerca de la isla, pero no tanto como para que el barco. Mientras yo aprovecharía para ir a mi camarote y ponerme ropa de civil, no estábamos lejos así que si me daba prisa, podría supervisar todo y ver como nuestro destino se revelaba frente a nuestros ojos. Corrí hacia mis aposentos, cuando llegue me desnudé dejando el uniforme bien doblado encima de la cama, abrí el armario y cogí unos vaqueros granates y una camisa de lino blanca. Me até las botas y cogí mis dos espadas las cuales llevaba enganchadas a un cinturón negro. Estaba listo por lo que salí a cubierta, de nuevo. Al salir volví a dirigirme al timón, desde allí pude ver como un gran arcoíris adornaba una isla completamente rosa. Jack déjame el anclaje a mi, por favor ve a buscar al comodoro Joe y dile que ya hemos avistado tierra. Como era de esperar Jack corrió en busca de Joe, sin rechistar.
El barco ya estaba anclado, yo oteaba la isla en busca de una cala o algún sitio en el que pudiésemos ocultar el navío, mientras los cadetes se movilizaban para dejar todo preparado para el desembarco, fue entonces cuando Joe salió a cubierta, tras ayudar a una joven recluta, se puso a contemplar la isla, Ikirami fue la siguiente en aparecer y según se acercó a Joe este sin miramientos saltó del barco en dirección a la playa, yo me lleve la mano a la cabeza mientras suspiraba “Nada que ni en una isla llena de enemigos podemos desembarcar en orden y con tranquilidad” Ikirami fue de nuevo dentro del barco mientras ordenaba que le preparasen el bote, al salir no me dio tiempo a montarme junto con ella y salió en el bote antes de que pudiese ordenarle a Jack nada, acto seguido Karl se fue tras ella. ¡De verdad! Uno de un salto, otra sin nociones de navegación en un bote y la otra al menos puede volar, pero está como para caerse al mar… Solté en alto sin poder controlarme. Respire unos segundo y me gire para mirar a Jack. A solo a un par de millas a estribor de la isla hay una cala ideal para resguardar el barco, confió en que podrás anclarlo sin problemas, si ocurre algo todos llevamos nuestros den den mushis, contactar con cualquiera en caso de necesitarlo. Me dirigí a la borda. “ Estoy bastante lejos, Joe es más ágil que yo así que de un soru no creo que llegue seco ni aún combinándolo con el geppo y el bote ya está lo bastante lejos como para llegar a él también. Sea como sea me voy a mojar” Mientras pensaba en que hacer, el bote estaba llegando a la playa, así que sin pensármelo dos veces comencé a desabrocharme los botones de la camisa, y me la quité para amarrarla junto a las katanas en mi cinturón. “Quería reservármelo para darle una sorpresa a Karl, por suerte no me verá” Pensé mientras posaba mi pierna derecha en la borda y con un pequeño impulso salté hacia el mar Soru Susurre y en unas milésimas de segundo caí al mar, a pocos metros de la orilla, bucee hasta llegar a una zona que hacía pie. El agua me llegaba por debajo de la cintura, con ambas manos me aparte el pelo de la cara, llevándolo hacia atrás, usando los dedos a modo de peine. Anduve el trayecto hasta la playa, saliendo del agua por completo, mientras desamarraba la camisa de mi cinturón y la escurría con mis manos. Mire a todos molesto por cómo se habían ido sin contar con nadie. Entonces fue cuando repare en la presencia de una pequeña mujer. Ya que estamos todos reunidos como si nada junto a ella, supongo que será nuestra nueva compañera. ¡Encantado me llamo Sephiroth! Dije sonriéndole con entusiasmo, mientras sacudía la camisa intentando que se secase lo máximo posible.
|Hablo/"Pienso"/Narro|
